domingo, 4 de enero de 2009

PREVENCION Y TRATAMIENTO DE LAS ULCERAS PEPTICAS


Se puede definir como la Rotura de la integridad de la mucosa del estómago y del duodeno a causa de una inflamación activa originada por el ácido y la pepsina, que se extiende como mínimo hasta la muscularis- mucosa. La úlcera péptica es el resultado de un desequilibrio entre los factores agresivos y los factores defensivos de la mucosa gastroduodenal. La importancia de la secreción ácida y de la actividad péptica del jugo gástrico en la patogenia de la úlcera péptica es evidente porque, en ausencia de ácido, no existe úlcera. Asimismo, existe una buena correlación entre la eficacia del tratamiento antisecretor en la cicatrización de la úlcera y la supresión de la acidez gástrica.

La infección por H. pylori y los AINE son los factores que más comúnmente comprometen la resistencia de la barrera mucosa frente a la actividad acidopéptica del jugo gástrico y son factores independientes en la patogenia de la enfermedad ulcerosa. El hábito de fumar retrasa la cicatrización de la úlceras, promueve las recidivas y aumenta el riesgo de complicaciones, pero no es un factor patogénico primario. Los mecanismos implicados en el efecto del tabaquismo sobre la enfermedad ulcerosa se han atribuido al aumento de la secreción ácida basal y estimulada, a alteraciones en el flujo sanguíneo de la mucosa y la motilidad gástrica y a la reducción de la secreción pancreática de bicarbonato. Aunque el alcohol a altas concentraciones o el estrés pueden provocar el desarrollo de lesiones agudas de la mucosa, no se ha demostrado que sean factores de riesgo para el desarrollo de úlceras crónicas.