sábado, 6 de mayo de 2017

DESNUTRICIÓN Y OBESIDAD, FACTORES RELEVANTES EN PROBLEMAS RENALES

Resultado de imagen para CUIDADO RENALLa mala alimentación suele relacionarse con padecimientos comunes —pero peligrosos—, como la obesidad y el sobrepeso. Sin embargo, existen muchas otras enfermedades que podrían conducir a un final fatal si no se establece un estilo de vida saludable.

Tan sólo en 2015, en México acontecieron más de 13 mil defunciones a causa de insuficiencia renal, enfermedad desencadenada por malos hábitos alimenticios y obesidad —en el 70% de los casos—.

Factores de riesgo

  • Dieta con alto contenido en sodio.
  • Hipertensión.
  • Sedentarismo.
  • Colesterol LDL —o malo—
  • Prediabetes.
  • Ciertos medicamentos.
  • Falta de un tratamiento oportuno.
Lo ideal es recurrir a la prevención, pues, aunque existen tratamientos para esta enfermedad, resultan sumamente dolorosos, largos y costosos; sin olvidar que, en algunos casos, se requiere un trasplante.

Cambio de hábitos

En México, siete de cada 10 adultos, y uno de cada tres niños o jóvenes, padecen obesidad y sobrepeso. Ante ello, es fundamental un cambio de hábitos desde el hogar, con el fin de evitar enfermedades crónicas que afecten la calidad de vida y culminen en la muerte.

En lo que respecta a la alimentación, es importante consumir productos con poca sal —menos de una cucharadita al día—; cuidar la cantidad y el tipo de proteínas; así como elegir alimentos con pocas grasas, para evitar que se acumulen en los vasos sanguíneos.

Recuerda que tienes el poder de vivir una adultez saludable y llena de vitalidad. No te arriesgues.

COMO CUIDAR TUS RIÑONES

Resultado de imagen para CUIDADO RENALEl trabajo que realizan los riñones filtrando la sangre a través de sus estructuras llamadas nefrones, es fundamental para mantener la salud, así estos órganos eliminan los productos de desecho y el exceso de agua, que se transforma en orina.

A pesar de que son numerosas las causas que pueden dañarlos, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), también existen algunas formas básicas para cuidarlos. Es importante que recuerdes que esta es una guía general y que las necesidades individuales varían según numerosos factores, por lo que es importante consultar con el médico las indicaciones precisas, según cada caso.

Haz ejercicio de forma habitual. Crea una rutina.
Realizar actividad física para mantenerse en forma, ayuda a reducir la presión arterial y con ello se disminuye también el riesgo de insuficiencia renal crónica.

Mantén un control regular del nivel de azúcar en la sangre.
La mitad de los pacientes que tienen diabetes desarrollan daño renal, por ello es importante que estas personas se realicen exámenes regulares para comprobar la función renal. 

Controla tu presión arterial.
Mucha gente es consciente de que la presión arterial alta puede causar un derrame cerebral o un ataque al corazón; sin embargo pocos saben que también es la causa más común del daño renal. El nivel normal es de 120/80. Entre esta cifra y 129/89 se considera prehipertensión y se puede controlar con algunos cambios en el estilo de vida y la dieta. Cuando se supera el nivel 140/90 es necesario que el médico indique las pautas de alimentación, hábitos e incluso medicamentos que se requieren. Cuando este problema se vincula con otros factores, como diabetes, colesterol alto y enfermedades cardiovasculares, es especialmente peligroso para el riñón.

Aliméntate sanamente y controla tu peso.
Estos buenos hábitos son parte fundamental de la prevención de la diabetes, la enfermedad cardíaca y otras condiciones que se asocian con la enfermedad renal crónica. En este sentido, también es importante que reduzcas tu consumo de sal diaria.

Toma agua.
A pesar de que no se ha llegado a un acuerdo sobre la cantidad diaria de agua y otros líquidos que se deben consumir para mantener la salud, un consumo moderado entre 1.5 y 2 litros, reduce el riesgo del deterioro de la función renal.

En todo caso, es importante recordar que el nivel adecuado de ingesta depende de múltiples factores como el género, el ejercicio, el clima y las condiciones de salud, entre otros.

No fumes.
El tabaco es un factor de riesgo cardiovascular y el riñón es un órgano cardiovascular, por lo que se ve también afectado, además, aumenta el riesgo de cáncer renal en un 50 por ciento.

No tomes medicamentos que dañen los riñones
Ciertos medicamentos pueden lastimar los riñones si se ingieren habitualmente, en especial si hay una enfermedad renal base. Algunos ejemplos de éste tipo de medicamentos son: Paracetamol, ibuprofeno y ácido acetilsalicílico.

Solicita una revisión de la función renal si perteneces a algún grupo de riesgo:
Las personas que requieren esta revisión son las personas diagnosticadas con diabetes, con hipertensión arterial, con obesidad o si se tienen familiares que hayan padecido una enfermedad renal crónica.

SÍNDROME DEL CUIDADOR PRIMARIO


Resultado de imagen para sindrome del cuidador primarioUn cuidador primario es aquella persona que, pudiendo ser familiar o no de un paciente, mantiene un contacto muy estrecho con él y su principal función es satisfacer diariamente sus necesidades físicas y emocionales, además de mantenerle vinculado con la sociedad y proveerle afecto, sin embargo, el problema está en que la mayoría de las veces sólo es una persona la que se hace cargo de todas las necesidades del paciente y esto ocasiona problemas físicos y emocionales debido a la sobrecarga de trabajo, el cambio radical de vida, así como el desgaste que le genera la persona enferma, la cual suele ser un familiar o un ser querido que va perdiendo progresivamente sus facultades físicas y mentales.
Y es que una enfermedad crónica o incapacitante tiene un impacto no sólo sobre la persona afectada sino también sobre su familia y entorno más cercano; debido al padecimiento, el paciente sufre una serie de consecuencias físicas, cognitivas y emocionales que alteran su funcionalidad y autonomía y conllevan una pérdida de independencia que va a recaer sobre los familiares más directos. Por otra parte, los familiares atraviesan una importante situación de estrés tras la lesión, aparece un sentimiento de pérdida ya que nuestro familiar no es el que era y surge la necesidad de modificar los roles familiares para ajustarse a esta nueva situación. A todo lo anterior hay que añadir lo prolongado de los tratamientos, los efectos de la hospitalización y el aislamiento social derivado de la misma.
¿Cuál es el perfil del cuidador?
Lo más común aunque no exclusivo, es que sea una mujer de edad media que sea familiar directo del afectado (pareja, madre, padre, hijo, hija…), muy voluntariosa, que trata de compaginar el cuidado de su familiar con sus responsabilidades ordinarias, que cree que ésta será una situación llevadera y que no se prolongará demasiado tiempo y además, espera ser ayudada por su entorno más cercano, aunque la mayoría de las veces esto no sucede.
¿Qué le ocurre al cuidador?
Conforme el tiempo va pasando el cuidador poco a poco va asumiendo una gran carga física y psíquica, se responsabiliza por completo de la vida del afectado (medicación, visitas médicas, cuidados, higiene, alimentación, etc.), va perdiendo paulatinamente su independencia ya que el enfermo cada vez le absorbe más y se desatiende a sí mismo: no toma el tiempo libre necesario para su ocio, abandona sus aficiones, no sale con sus amistades, etc. y acaba paralizando, durante largos años, su proyecto vital. Y es que “el tiempo no lo cura todo”… Conforme pasa el tiempo, la calidad d vida del afectado va mejorando considerablemente, mientras que la del cuidador va decayendo.
Este desgaste le ocasiona al cuidador problemas interpersonales así como sentimientos de desesperanza, resentimiento hacia la persona que cuida, pensamientos de suicidio o de abandono, por lo cual este síndrome constituye una situación estresante con peligro de desbordar y agotar los recursos del cuidador, quien sufre cambios importantes en el ámbito familiar, laboral y social y es por ello que requiere atención física y mental constante.
Principales síntomas
Los síntomas de alarma que nos deben hacer sospechar la existencia del Síndrome del Cuidador son agotamiento físico y mental, cambios de humor repentinos, tristeza, desesperanza, animo bajo, dolor de cabeza, dolor muscular, depresión, ansiedad, consumo abusivo de tabaco o alcohol, problemas para dormir, alteraciones del apetito y del peso, aislamiento, problemas de memoria y atención.
Algunas cosas que se deben tener en cuenta para evitarlo son:
-Valorar los recursos de los que dispone: los apoyos físicos de otras personas, la disponibilidad de tiempo y los deseos de compartir el cuidado con otros miembros de la familia.
-Conocer cómo obtener ayuda (amigos, asociaciones de voluntariado, ayudas institucionales, contratar un servicio de enfermería y pagarlo entre todos los familiares, etc.)
-Mantener, si es posible, sus actividades habituales.
-Cuidarse.
-Hacer ejercicio.
-Asistir a sus citas médicas.
-Acudir a psicoterapia.
-Planificar el futuro.

Es de gran importancia cuidar a las personas que se hacen cargo de un enfermo, pues, al igual que el aquejado, necesitan ayuda de profesionales y sobretodo de sus familiares y amigos cercanos para afrontar la situación por la cual atraviesan, ya que todos en algún momento, podemos atravesar una situación similar.

martes, 2 de mayo de 2017

CÓMO LA DEPRESIÓN AFECTA LA ESTRUCTURA CEREBRAL

Resultado de imagen para DEPRESIONEl hecho de que la depresión puede dañar la salud física es bastante reconocido e investigaciones recientes encontraron que también puede ocasionar cambios en el cerebro.

Específicamente, los episodios depresivos recurrentes pueden reducir el tamaño del hipocampo - un área del cerebro involucrada en la formación de las emociones y la memoria - por lo que es muy importante una intervención temprana, especialmente en los adolescentes.

La memoria no sólo se limita a recordar fechas y contraseñas; también juega un papel importante en el desarrollo y mantenimiento del sentido de uno mismo.

Cuando se encoge el hipocampo, no sólo se ve afectada la capacidad de memorizar, sino que también se alteran los comportamientos relacionados con el sentido de uno mismo y, un hipocampo más pequeño equivale a una pérdida general de las funciones emocionales y del comportamiento.

La buena noticia es que probablemente el daño es reversible, pero para lograrlo, se tiene que hacer algo.

La Depresión Crónica Puede Dañar el Cerebro

Con la información de las resonancias magnéticas de casi 8,930 personas alrededor del mundo, un grupo internacional de investigadores encontró que aquellas personas que padecían episodios recurrentes de depresión también tenían un hipocampo más pequeño.

Esto fue así con cerca del 65 por ciento de los participantes con depresión.  Aquellas personas que experimentaban su primer episodio depresivo no mostraron evidencia de encogimiento, lo que sugiere que es la recurrencia repetitiva la que ocasiona que el hipocampo se contraiga.

Aquellas personas que mostraron un encogimiento del hipocampo también reportaron haber comenzado a padecer depresión a una edad más temprana que las demás, generalmente antes de los 21 años.

Estudios previos han notado que las personas deprimidas tienden a tener un hipocampo más pequeño, pero no se sabía si éste era un factor de predisposición, o el resultado de una enfermedad.

Este estudio nos da la respuesta: la depresión viene primero; le sigue el daño cerebral.  De acuerdo con el Profesor Ian Hickie, co-autor del estudio:

"Mientras más episodios de depresión haya tenido una persona, se reducirá más el tamaño del hipocampo. Así que la depresión recurrente o persistente daña más al hipocampo mientras se deje más tiempo sin tratar.

Esto genera  la pregunta sobre qué es primero: ¿un hipocampo más pequeño o la depresión? El daño cerebral es ocasionado por una enfermedad recurrente.

Otros estudios han demostrado que es reversible y, el hipocampo es una de las únicas áreas del cerebro que genera rápidamente nuevas conexiones entre las células y, lo que se ha perdido en esta situación son las conexiones entre las células y no las células mismas.

Tratar la depresión de manera efectiva no sólo significa una dosis de medicamentos. Por ejemplo, si se encuentra desempleado y, se sienta en un cuarto sin hacer nada productivo, esto podría ocasionar que el hipocampo se encoja. Así que las intervenciones sociales son igualmente importantes y también se cree que los tratamientos, como los aceites de pescado, protegen las neuronas".

Las Raíces Inflamatorias de la Depresión

Al contrario de la creencia popular, probablemente la depresión no es causada por un desequilibrio de las sustancias químicas en el cerebro; sin embargo, hay una variedad de factores biológicos que parecen ser bastante significativos. Uno de ellos es la inflamación crónica.

Los científicos también han descubierto que algunos factores pueden impactar de forma adversa la salud mental; como la deficiencia de vitamina D o una flora intestinal desequilibrada – casualmente, ambos tienen un papel en la regulación de la inflamación, lo cual, en realidad, de eso es lo que se trata el remedio para la depresión.

Como se mencionó en el artículo de la Dra. Kelly Brogan, lós síntomas de la depresión pueden ser efectos secundarios de la inflamación.

"La fuente misma puede ser tratada de forma singular o múltiple, como el estrés, exposición alimentaria y a tóxicos e infecciones… La inflamación parece determinar de forma muy relevante los síntomas depresivos, como un estado de ánimo monótono, pensamiento lento, evasión, alteración en la percepción y cambios metabólicos", escribe.

Algunos marcadores biológicos, como la citoquina en la sangre y los mensajeros de la inflamación, como CRP, IL-1, IL-6 y TNF-alpha, parecen prometedores como nuevas herramientas de diagnóstico potenciales, ya que son "predictivas7 y casi correlativas8" con la depresión.

Por ejemplo, investigadores han descubierto que la depresión melancólica, el trastorno bipolar y la depresión postparto están relacionados con altos niveles de citoquinas en combinación con una baja sensibilidad al cortisol (el cortisol es una hormona del estrés y un amortiguador contra la inflamación).

Como explica la Dra. Brogan:

"Una vez que se han disparado en el cuerpo, estas sustancias inflamatorias transfieren información al sistema nervioso, generalmente a través de la estimulación de los nervios principales, como el vago, que conecta10 el intestino con el cerebro.

Unas células especializadas, llamadas microglía, representan el núcleo inmune del cerebro y se activan en los estados de inflamación.

En la microglía activada, una enzima llamada IDO (indoleamina 2 3-dioxigenasa) ha mostrado11 alejar al triptófano de la producción de serotonina y melatonina y hacia la producción de un agonista de NMDA, llamado ácido quinolínico que podría ser el responsable de los síntomas de ansiedad y agitación.

Estos son algunos de los cambios que pueden conspirar para dejar que el cerebro entre a lo que el cuerpo sabe que está mal".

El Azúcar Es Uno de los Ingredientes Más Inflamatorios en Su Alimentación

Es prácticamente imposible tratar la inflamación sin tomar en cuenta el papel del azúcar, que se encuentra en grandes cantidades en la mayoría de los alimentos procesados.

Además de promover la inflamación crónica, el consumo de azúcar refinada también puede ejercer un efecto tóxico al contribuir a la resistencia a la insulina y a la leptina y, al dañar la señalización, lo cual juega un papel importante en la salud mental.

El azúcar también suprime la actividad de la una hormona principal del crecimiento, llamada BDNF (factor neurotrófico derivado del cerebro), el cual promueve la salud de las neuronas. Los niveles de BDNF son críticamente bajos tanto en la depresión como en la esquizofrenia, lo cual sugiere que en los modelos animales, en realidad, podría ser la causa.

En el 2004, Malcolm Peet, investigador psiquiátrico británico, publicó un provocativo análisis intercultural acerca de la relación entre la alimentación y las enfermedades mentales.12 Su primer descubrimiento fue una fuerte conexión entre el consumo de azúcar y el riesgo a la depresión y esquizofrenia.

Otro estudio13 publicado en el 2007 encontró que la inflamación puede ser más que sólo un factor de riesgo de la depresión. De hecho, podría ser el factor de riesgo que sustenta a todos los otros. De acuerdo con los investigadores:

"El viejo paradigma describía a la inflamación como sólo uno de los muchos factores de riesgo de la depresión. El nuevo paradigma está basado en investigaciones más recientes que indican que los factores estresantes físicos y psicológicos incrementan la inflamación.

Estos recientes estudios constituyen un importante cambio en el paradigma de la depresión: La inflamación no es sólo un factor de riesgo; es el factor de riesgo que sustenta a todos los demás.

Además, la inflamación explica por qué los factores de riesgo psicosocial, físico y de comportamiento incrementan el riesgo a padecer depresión. Esto es cierto para la depresión en general y la depresión postparto, en particular".

Consumir Alimentos Reales Puede Ser un Tratamiento Exitoso para la Depresión

La evidencia indica claramente que la alimentación juega un papel básico en la salud mental, ya sea para bien o para mal. Así que si tiene problemas de depresión, cambios de ánimo o siente que comienza a entristecerse, le recomiendo firmemente que observe lo que está comiendo. La clave es consumir alimentos reales, idealmente orgánicos (para evitar la exposición a los químicos) y cultivados localmente (para su máxima frescura).

También asegúrese de consumir suficientes alimentos cultivados y fermentados tradicionalmente, los cuales ayudan a nutrir a las bacterias benéficas del intestino. Algunos buenos ejemplos son los vegetales fermentados de todo tipo, como el chucrut y kimchi, kombucha (una bebida fermentada), así como alimentos prebióticos ricos en fibra como la jícama (un nabo mexicano).

Optimizar la flora intestinal parece ser absolutamente crucial para la buena salud mental, lo cual es comprensible si se considera que las bacterias intestinales fabrican neuroquímicos como la dopamina y la serotonina, además de vitaminas que son importantes para la salud cerebral. De hecho, tenemos una mayor concentración de serotonina en el intestino que en el cerebro.

Le recomiendo evitar todo tipo de alimentos procesados, incluso los que tienen certificación orgánica, ya que los alimentos procesados ya no están "vivos". Lo que debe buscar son los alimentos enteros no adulterados, con los cuales puede preparar sus platillos desde cero (o puede comerlos crudos). Los alimentos procesados simplemente están cargados de ingredientes que se sabe afectan a la flora intestinal y promueven la inflamación y, por lo tanto, desencadenan la depresión. Estos son:

• Azúcar añadida y jarabe de maíz de alta fructuosa

•Ingredientes transgénicos (GE) (principalmente maíz, soya y  remolacha azucarera), los cuales, además de sus riesgos a la salud desconocidos, también tienden a estar altamente contaminados con glifosato - un cancerígeno de clase 2A, que además puede dañar el microbioma intestinal y ha sido relacionado a la resistencia a los antibióticos. La mayoría del trigo convencional (no transgénico) también es tratado con glifosato tóxico antes de la cosecha.

Al alterar el balance de la flora intestinal, los pesticidas y herbicidas también interrumpen la producción de aminoácidos esenciales, como el triptófano, un precursor de la serotonina y, promueven la producción de p-cresol, un compuesto que interfiere con el metabolismo de los químicos ambientales y, por lo tanto, incrementa la vulnerabilidad a sus efectos tóxicos.

• Los endulzantes artificiales, en conjunto con miles de aditivos alimenticios, cuya seguridad no ha sido probada en la mayoría de ellos

• Los químicos en los empaques de los alimentos, como bisfenol-A (BPA), bisfenol-S (BPS) y ftalatos, pueden migrar a los alimentos

• Grasas trans

El Ejercicio Combate Efectivamente la Depresión y Ayuda a Reconstruir el Hipocampo

Investigaciones recientes muestran una clara relación entre la inactividad y la depresión. Se encontró que las mujeres que pasaron sentadas más de siete horas al día  tuvieron un riesgo 47 por ciento mayor a padecer depresión, en comparación con aquellas que permanecieron sentadas cuatro horas o menos al día.

Aquellas que no participaron en ninguna actividad física en absoluto, tuvieron un riesgo 99 por ciento más alto de desarrollar depresión, en comparación con las mujeres que sí hicieron ejercicio. Ciertamente, el ejercicio es quizá uno de los tratamientos más efectivos y, muy poco utilizados para la depresión. Estudios han mostrado que su efectividad sobrepasa generalmente la de los medicamentos antidepresivos.

Una de las formas en las que el ejercicio promueve la salud mental, es al normalizar la resistencia a la insulina, al estimular las hormonas naturales "para sentirse bien" y los neurotransmisores relacionados con el control del estado de ánimo, como las endorfinas, serotonina, dopamina, glutamato y GABA.

También ayuda a eliminar los químicos del estrés del cuerpo, los cuales pueden ocasionar depresión y, mientras que la depresión también encoge el hipocampo, el ejercicio ha mostrado incrementar el volumen de la materia gris en la región del hipocampo del cerebro. También promueve la neurogénesis, es decir, la habilidad del cerebro a adaptarse y a desarrollar nuevas neuronas.

Mientras que el azúcar suprime el factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF) y, por lo tanto aumenta el riesgo a padecer depresión, el ejercicio lo estimula. El ejercicio inicialmente estimula la producción de una proteína llamada FNDC5, la cual a su vez dispara la producción de BDNF. El BDNF es un rejuvenecedor notable en varios aspectos. En el cerebro, no sólo conserva las neuronas existentes, sino que también activa las células madre cerebrales para generar nuevas neuronas y, hace que el cerebro crezca de forma efectiva.

Una investigación14 que confirma lo anterior es el estudio realizado por el Dr. Kirk Erickson, en el que los adultos mayores entre 60 y 80 años que caminaron entre 30 y 45 minutos, tres días a la semana durante un año, incrementaron el volumen de su hipocampo en un dos por ciento.

La Meditación También Altera al Cerebro de Forma Benéfica

La meditación es otra herramienta poco utilizada que optimiza la salud mental. No sólo es útil para aliviar el estrés y lograr una mayor conciencia de uno mismo (si no una perspectiva más espiritual de los altibajos de la vida), sino que también ha demostrado alterar las estructuras del cerebro en un sentido positivo. Como reportó Forbes:

"La práctica parece tener una increíble variedad de beneficios neurológicos – desde cambios en el volumen de la materia gris, a la reducción de la actividad de referencia personal del cerebro para una mejor conexión entre sus regiones.

Por supuesto, las personas escépticas podrían preguntar: ¿de qué sirven unos pocos cambios en el cerebro si no se ilustran simultáneamente los efectos psicológicos? Afortunadamente, también hay buenas evidencias de éstos, con estudios que reportan que la meditación ayuda a aliviar los niveles subjetivos de ansiedad y depresión y mejora la atención, concentración y el bienestar general psicológico".

En cuanto a la depresión, específicamente, un meta análisis16 del 2014 de 47 estudios concluyó que la meditación consciente puede ser útil. Mientras que el tamaño del efecto17 general fue "moderado" con un 0.3, Forbes apunta legalmente que éste es idéntico al tamaño del efecto de los antidepresivos, que también fue de 0.3 y, es la solución que se debe buscar en la mayoría de los casos de depresión.

Como el ejercicio, la meditación consciente también ha mostrado incrementar el grosor cortical del hipocampo y de las áreas del cerebro involucradas en la regulación de las emociones y los procesos de pensamiento de referencia personal.

También se ha notado el encogimiento de la amigdala. En este caso, la disminución del volumen de células en un centro cerebral puede ser una bendición, ya que la amígdala controla la percepción subjetiva del miedo, ansiedad y estrés.

Las personas que sufren trastornos de ansiedad tienden a producir demasiada serotonina en la amígdala, por lo que los medicamentos que estimulan la producción de serotonina, como los SSRI, pueden empeorar la depresión y la ansiedad en algunas personas. Estudios previos también han revelado que la elevada actividad nerviosa en la amígdala es parte del mecanismo subyacente que produce la ansiedad. Básicamente, aquellas personas con trastornos de ansiedad tienen un centro del miedo extremadamente activo y la meditación puede ayudar a disminuir esta actividad excesiva.

Estrategias Clave para Superar la Depresión

Dos estrategias clave para superar la depresión ya fueron mencionadas en este artículo: la alimentación (cambiar los alimentos procesados por alimentos reales, con un énfasis en los productos fermentados para optimizar la flora intestinal) y el ejercicio.

Optimizar el nivel de vitamina D, al obtener una exposición al sol adecuada (o tomar un suplemento de vitamina D3 con vitamina K2) es otra estrategia clave que no debe ignorar. En un estudio previo, las personas con los menores niveles de vitamina D fueron 11 veces más propensas  de padecer depresión que aquellas con niveles normales.

Si consideramos el hecho de que la deficiencia de vitamina D es generalmente la norma, más que la excepción y, que se ha visto implicada tanto en trastornos psiquiátricos como neurológicos, revisar sus niveles de vitamina D y tratar cualquier deficiencia es un paso crucial.

No dudo en lo más mínimo que, si no se trata la raíz de la depresión, podría trastabillar y batallar con curitas inefectivos y potencialmente tóxicos durante mucho tiempo. Su alimentación ciertamente juega un papel muy importante en la salud mental, así que afronte el impacto que los alimentos procesados podrían tener.

También asegúrese de apoyar la función cerebral óptima con grasas esenciales. Esto es, grasas saturadas saludables como aguacate, mantequilla hecha con leche de vacas orgánicas y de pastoreo, lácteos sin procesar, yemas de huevo de gallinas orgánicas y de pastoreo, coco y aceite de coco, aceites sin calentar de frutos secos orgánicos, frutos secos crudos y carne de animales de pastoreo. También recomiendo suplementar su alimentación con grasa omega-3 de alta calidad y de origen animal, como el aceite de kril. Este puede ser el nutriente más importante para combatir la depresión.

Y, por último, pero no por ello menos importante, agregue a su plan algunas estrategias efectivas para disminuir el estrés. Básicamente, la depresión es un signo de que su cuerpo y su vida están desequilibrados. Una forma de regresar el equilibrio a su vida es tratar el estrés. Como se dijo anteriormente, la meditación puede ser útil. Cuando el clima lo permita, salga a caminar.

sábado, 29 de abril de 2017

SÍNDROME BURNOT O ESTRÉS LABORAL

Resultado de imagen para ESTRES LABORALEl burnout laboral, también denominado síndrome del quemado o síndrome de quemarse en el trabajo, es un trastorno emocional de creación reciente que está vinculado con el ámbito laboral, el estrés causado por el trabajo y el estilo de vida del empleado. Este síndrome puede tener consecuencias muy graves, tanto a nivel físico como psicológico.

Los síntomas más comunes son depresión y ansiedad, motivos de la gran mayoría de las bajas laborales.

El síndrome de burnout suele aparecer, en la mayoría de los casos, en las personas que han elegido su oficio de manera vocacional (es muy frecuente en enfermería, medicina y el profesorado) y con menos asiduidad en trabajos que se desempeñan de forma obligatoria. Aunque al principio las manifestaciones y el malestar sólo se extienden a la vida laboral, finalmente también llegan a alcanzar, en casi todas las situaciones, la vida social y familiar del trabajador afectado.
Causas

El principal detonante del síndrome de burnout es el entorno laboral y las condiciones de trabajo.

El empleado que está expuesto de manera continua a, entre otros, altos niveles de estrés, carga de trabajo excesiva, poca autonomía, malas relaciones en el trabajo y ausencia de apoyo en su entorno, falta de formación para desempeñar las tareas, etc., puede llegar a padecer un estrés crónico que acabe provocando el burnout. Por ese motivo, el vínculo entre el estrés y el burnout es muy fuerte.
Las causas suelen ser exigencias excesivas que originan tensiones. Sin embargo, existen una serie de factores de riesgo:
La organización

Situaciones como el exceso de burocratización sin apoyo específico, falta de tiempo para organizar las tareas (que llevan a que el trabajador nunca salga a su hora y tenga que llevarse trabajo a casa), así como no contemplar las sustituciones por bajas temporales pueden elevar los niveles de estrés y, a la larga, propiciar el burnout.
Expectativas interpersonales

Todos los trabajadores tienen unas expectativas respecto a su actividad laboral que muchas veces no se ajustan a la realidad cotidiana y provocan que la adaptación a esa realidad se produzca de forma más lenta.
Si esas expectativas son muy altas y no se cumplen, el trabajador puede desarrollar síntomas como ansiedad, apatía o tristeza, entre otros.
Cualidades personales

Aunque no existe un perfil de la persona que puede padecer esta afección, sí existen algunas cualidades y rasgos personales que si los tiene una persona indica que ese trabajador es más propenso a tener el síndrome.
Así, las personas conformistas, inseguras y dependientes tienen más posibilidades de sufrir depresión y ansiedad si tienen que enfrentarse a situaciones estresantes.

Síntomas

Las principales manifestaciones de este síndrome son:
· Sentimiento de agotamiento, fracaso e impotencia.
· Baja autoestima.
· Poca realización personal.
· Estado permanente de nerviosismo.
· Dificultad para concentrarse.
· Comportamientos agresivos.
· Dolor de cabeza.
· Taquicardia.
· Insomnio.
· Bajo rendimiento.
· Absentismo laboral.
· Aburrimiento.
· Impaciencia e irritabilidad.
· Comunicación deficiente.
Tratamientos

Las estrategias para tratar el burnout van encaminadas a reducir los niveles de estrés, ansiedad y depresión (en los casos en los que hubiere).

Consecuencias

El síndrome de burnout se caracteriza porque es un proceso que va creciendo de manera progresiva si no se toman medidas para impedirlo.
Esto puede provocar que el desgaste laboral evolucione y alcance otros aspectos como los ideales y la percepción de los logros. A medida que avanza, el trabajador puede tener dificultades para resolver problemas y ejecutar tareas que antes le resultaban sencillas.

La frustración comenzará a estar presente de manera constante, permanecerá en un estado continuo de agotamiento y los síntomas podrán evolucionar a estados más graves. En algunos casos, los trabajadores pueden llegar a abusar de los psicofármacos, del alcohol y las drogas.

Por último, algunos pueden llegar a tener síntomas depresivos, de psicosis e incluso tener ideas de suicidio.

CUIDA TU CONSUMO DE AZÚCAR

Resultado de imagen para PELIGROS DEL AZUCARLa fructosa causa resistencia a la insulina y aumenta los niveles de insulina en el cuerpo, lo que aumenta la deposición de grasa en las células de grasa.
La fructosa causa resistencia a una hormona llamada leptina, lo que hace que el cerebro no "vea" que las células de grasa están llenas de grasa. Esto conduce a una mayor ingesta de alimentos y disminución de la quema de grasa.
La fructosa no te hace sentir lleno después de las comidas. No disminuye los niveles de la hormona del hambre grelina y no reduce el flujo sanguíneo en los centros del cerebro que controlan el apetito. Esto aumenta la ingesta de alimentos en general.
El azúcar, con su poderoso efecto en el sistema de recompensas, causa adicción en ciertos individuos. Esto activa un poderoso comportamiento de recompensa que también aumenta la ingesta de alimentos. Por lo tanto, el consumo excesivo de fructosa disregula el balance energético a corto plazo sobre una base de comida a comida y lanza un balance energético a largo plazo.

TIPOS DE COLITIS

Resultado de imagen para COLITISLa colitis es una enfermedad inflamatoria del intestino, que se produce cuando el revestimiento del intestino grueso o colon, y el recto se inflaman. Dicha inflamación lo que produce son pequeñas llagas llamadas úlceras en la pared interior del colon, que pueden causar sangrado y secreción de moco y pus.
Generalmente la inflamación suele comenzar en el recto y extenderse hacia arriba, aunque no llega a extenderse al intestino delgado.
La colitis afecta a personas de todas las edades y se da por igual tanto en hombres como en mujeres. No hay que confundirla con la diarrea, aunque en el lenguaje coloquial muchas veces se aluda a ambas de manera indistinta.
La colitis puede ser de distintos tipos, dependiendo de su origen:
•Colitis ulcerosa. Es una enfermedad de tipo crónico que se caracteriza por la inflamación y presencia de heridas o úlceras en la pared interior del colon o intestino grueso. La inflamación empieza generalmente en el recto y se extiende hasta el colon.
Dentro de la colitis ulcerosa podemos distinguir tres subtipos:La proctosigmoiditis, que se da cuando la inflamación afecta al recto y la parte inferior del colon, la colitis del lado izquierdo, que aparece cuando la inflamación afecta al lado izquierdo del colon que empieza en el recto, y la colitis total, que afecta a la totalidad del intestino grueso.
•Colitis tóxica. Es una complicación grave de colitis ulcerosa, que afecta y daña a la totalidad de la pared intestinal.
•Colitis asociada al uso de medicamentos. Si abusamos del consumo de ciertos antibióticos podemos llegar a dañar las paredes internas del colon, provocando la llamada colitis psudomembranosa. Esto se debe a que los antibióticos pueden alterar el equilibrio de bacterias que hay en el intestino favorenciendo así la aparición de enfermedades. Además, el consumo de ciertas sustancias como la vitamina C, los suplementos de hierro y los antiinflamatorios no esteroideos entre otros, puede generar irritación en la mucosa del colon y, por lo tanto, su inflamación.
•Colitis hemorrágica. Es ocasionada por la bacteria Escherichia Coli, que infecta el intestino grueso y producen toxinas que causarán tanto diarrea con sangre como un fuerte dolor abdominal.
•Colitis nerviosa. Puede aparecer cuando se viven situaciones de estrés, ansiedad y nerviosismo con frecuencia. Estas situaciones provocan contracciones en los músculos del intestino grueso, que aumentan la sensibilidad ante la presencia de gas y movimientos del sistema digestivo.
•Colitis granulomatosa. Se debe a un raro padecimiento autoinmune (cuando el sistema de defensas del organismo ataca a sus propios tejidos) conocido como enfermedad de Crohn o enteritis regional.