sábado, 5 de enero de 2013

ALIMENTACION Y CALIDAD DE VIDA EN LA TERCERA EDAD


La alimentación en el adulto mayor es una necesidad que requiere apegarse al estado de salud de la persona: si realiza poca o mucha actividad física, padece alguna enfermedad crónico-degenerativa, los medicamentos que ingiere y problemas al masticar por falta de piezas dentales, entre otros, con la finalidad de mejorar su calidad de vida.
El estreñimiento y la deshidratación son los principales problemas que padecen los mayores de 60 años.
Ambos malestares tienen que ver con la dieta que lleva a cabo este grupo de población. Su alimentación debe estar basada en fibra natural que se puede obtener de cereales y frutas, lo que favorece el proceso digestivo; para disminuir el riesgo de sufrir problemas vasculares y circulatorios se debe disminuir el consumo de sal y carne roja, comenta el especialista.
Es preferible que ingieran pollo, pescado, pavo y soya, esta última para sustituir la res y obtener las proteínas que requiere el adulto mayor. La leche también es necesaria dentro de su dieta, ya que a partir de la cuarta década de la vida, las personas pierden calcio y en la tercera edad hay riesgo de fracturas graves, indica.
Beber de uno a dos litros de agua al día, a pesar de que la persona no tenga la sensación de sed, es esencial para mantenerse hidratado; de igual modo se deben evitar laxantes, suplementos y complejos vitamínicos,porque pueden causar daño renal o hepático, o causar daños más graves en estos órganos cuando se padece alguna enfermedad, advierte.
En caso de no contar con todas las piezas dentales y se le dificulte masticar, es recomendable servir la comida en trozos pequeños o en papilla, para prevenir asfixia o problemas en la deglución, sugiere. Mantener el peso ideal ayudará a disminuir padecimientos articulares en cadera, rodillas y pies.
Asimismo, los adultos mayores tienen cambios anatómicos y fisiológicos en su organismo, por lo tanto, no pueden ingerir productos sin consultarlo con un médico especialista.
 
Para aquellos que consumen fármacos como tratamiento de alguna enfermedad, resalta, es importante seguir al pie de la letra las indicaciones del médico: si se debe tomar antes, durante o después de la comida, para asegurar que el medicamento tenga la efectividad que se requiere.
Realizar algún tipo de actividad física también beneficiará el proceso digestivo, así como su estado de ánimo y el funcionamiento de su organismo.
La paciencia y empatía tanto del adulto mayor como de sus familiares facilitará la convivencia y el mejoramiento de su estado de salud, al disminuir los malestares y problemas que puedan derivarse de la alimentación, concluye.