miércoles, 29 de julio de 2009

ALERGIAS ALIMENTARIAS



Estás en ese exótico restaurante y llevas a tu boca un bocado de sushi. Es la primera vez que lo pruebas, y la combinación de los ingredientes y la salsa produce en ti una sensación de gozo y éxtasis. «¡Por qué tardé tanto en probar este manjar!», te reprochas. Todos comienzan a mirarte extrañado y, entonces, te preguntas si has hecho algún gesto exagerado. No te preocupes, son sólo tus labios, que han comenzado a inflarse como globos.La alergia alimentaria constituye un problema de salud cada vez más presente en la sociedad. Actualmente se desconoce el motivo por el que este problema se extiende, y la gravedad de algunos casos obliga a que se dé una cooperación entre los sectores implicados en la producción, distribución y venta de alimentos.

La única forma que tienen las personas afectadas de sufrir cuadros alérgicos por consumo de alimentos es evitar el consumo de los productos que causan la afección. Posteriormente, y siempre que sea posible, es necesario instaurar un sistema de vacunación que acabe minimizando los síntomas.

Sin embargo, esta vía no siempre es posible ni fácil de alcanzar ya que existen alimentos que se preparan con mezclas de múltiples productos. En algunas ocasiones incluso se emplean extractos, lo que hace casi imposible poder determinar la composición precisa de ingredientes.


¿Alergia o intolerancia alimentaria?

Cerca del 15% de la población manifiesta alergia o intolerancia de determinados tipos de comida. Alergia e intolerancia alimenticia son conceptos que, a menudo, se confunden porque la sintomatología es análoga, pero sólo en el primer caso está involucrado el sistema inmunológico.

Síntomas y reacciones relacionados con el cuerpo

La clave para distinguir una alergia de una intolerancia es que los primeros síntomas de la alergia —picor e hinchazón en los labios— suelen aparecer aproximadamente un minuto después de haber estado en contacto con el alimento al que se es alérgico.


Las alergias alimenticias más comunes son:

  • A la leche de vaca.
  • A los huevos.
  • A los pescados y mariscos.
  • A los frutos secos, en especial a los maníes.

Hay infinidad de posibles reacciones cruzadas entre alimentos:

  • zanahoria: apio, anís, manzana, patata.
  • Cereales: trigo, centeno, cebada, avena, maíz, arroz.
  • Merluza: anguila, salmón, trucha, atún.
  • Ajo: cebolla, espárragos.
  • Arroz: cereales, maíz.
  • Camarones: cangrejo, langosta, calamar.