lunes, 24 de octubre de 2016

CLIMA Y PSORIASIS

Los cambios de temperatura, el clima o las distintas estaciones del año pueden influir en el estado de la piel con psoriasis.
Exponerse a focos intensos de calor o frío (estufas, aire acondicionado, calefacción, etc.) suele resecar la piel y con ello empeorar el estado de las placas de psoriasis. Se recomienda por ello evitar una exposición directa y prolongada.

El clima también puede influir tanto de forma positiva como negativa en el estado de la psoriasis. Los climas cálidos y húmedos suelen mejorar el estado de las placas de psoriasis ya que la piel se encuentra más hidratada, en cambio, los climas fríos o secos tienden a favorecer los brotes de la enfermedad y empeoran el estado de las escamas.
Del mismo modo, las estaciones del año también repercuten en el desarrollo de la enfermedad. El enfermo de psoriasis suele mejorar en primavera y verano, cuando el clima es más cálido, mientras que tiende a empeorar durante el otoño o el invierno.
De cualquier manera, las reacciones frente al clima no son iguales en todas las personas, es recomendable observar qué condiciones propician en cada caso los rebrotes de psoriasis y tomar medidas adecuadas para mantenerlos controlados.
Climatoterápia
La climatoterapia es una terapia natural que consiste en el tratamiento de enfermedades de la salud mediante la exposición del enfermo a determinadas condiciones medioambientales.

Para la psoriasis el método terapéutico consiste en tomar baños de sol y agua de mar. También es posible tomar baños en aguas medicinales o ricas en minerales.
La exposición de forma controlada a la luz solar (rayos UVB) y la humedad ambiental es beneficiosa y favorece la curación de las placas de psoriasis. Ayuda a mantener la piel hidratada, reduciendo la hiperqueratinosis y mejorando su elasticidad.
El agua minero-medicinal de los balnearios también es recomendable para tratar las lesiones gracias a su alto contenido en sales minerales.

Asimismo, la climatoterápia no solamente actúa como agente terapéutico para la psoriasis mejorando el estado de la enfermedad y el organismo, sino que puede ejercer en el enfermo efectos calmantes, tonificantes y estimulantes también a nivel psicológico.
Consejos climatológicos para tratar la psoriasis
Evitar la exposición directa a focos de calefacción o aire acondicionado.
El ambiente húmedo favorece el estado de la piel psoriásica, usar un humidificador puede ser de ayuda.
La exposición a luz solar (rayos UVB) de forma moderada es beneficiosa para el tratamiento de la psoriasis. Sin embargo es aconsejable siempre aplicarse un factor de protección solar mínimo de 15SPF en las zonas afectadas.
Realizar baños con aguas minero-medicinales (agua de mar o balnearios) mejora el estado de las placas psoriásicas. Evitar en la medida de lo posible los agentes químicos del agua de las piscinas.