domingo, 2 de octubre de 2011

SISTEMA INMUNOLOGICO


¿De que se encarga nuestro sistema inmunitario?

Nuestro sistema inmunitario está formado de células (leucocitos), tejidos y órganos que trabajan en conjunto para proteger al organismo diariamente frente microorganismos patógenos y elementos tóxicos.

Cuando se produce una invasión nuestro sistema inmunitario se pone en marcha para responder frente a la amenaza. Su función principal es identificar estas sustancias extrañas y reaccionar contra ellas. También se encarga de reconocerlas en caso que intenten introducirse nuevamente en el organismo.

Las sustancias contra las que lucha nuestro sistema inmunitario son desde virus, hongos o bacterias provenientes del exterior que causan enfermedades infecciosas hasta células cancerígenas del propio organismo que podrían lesionar tejidos y órganos.

¿Qué factores perjudican nuestro sistema

inmunitario

?

Un sistema inmune fuerte tiene la capacidad de garantizar inmunidad frente un gran número de enfermedades, pero hay muchos factores que lo debilitan.

Así sucede especialmente en aquellos estados en los que modificamos nuestras rutinas o seguimos un estilo de vida alterado.

La alimentación inadecuada, deficiente y desordenada, el estrés y el estado de emocional negativo junto con el insomnio o pocas horas de sueño diario afectan la función inmune y nos hacen más vulnerables.

Otros factores influyentes son el tabaco, consumo de alcohol o el uso continuo de medicamentos, especialmente la automedicación con antibióticos.

Por otro lado la contaminación, las ondas electromagnéticas y los tóxicos ambientales también son perjudiciales.

¿Cómo fortalecer nuestro sistema

inmunitario

?

La alimentación es un factor muy importante para el sistema inmune. Existe una relación directa, ya que cuando la alimentación es inadecuada el sistema inmunológico se resiente. Además de mantener una dieta equilibrada, hay nutrientes beneficiosos para el sistema inmune: Vitamina C, A, E, Zinc, Selenio y Hierro.

El uso de inmunoestimulantes nos ayuda, tanto en estados de inmunodepresión como en prevención. Existe un gran número inmunoestimulantes naturales como la Equinacea, Uña de gato, Propóleo, Oligoelementos, Probióticos, las vitaminas citadas anteriormente, etc.

¿Existen antibióticos naturales?

Si, existen antibióticos naturales que inhiben el crecimiento de microorganismos en caso de infección sin afectar el correcto funcionamiento de nuestro sistema inmunitario ni producir efectos secundarios. Algunos ejemplos son: Tomillo, Ajo, Pau d´Arco, Semillas de pomelo, oligoelemento cobre y plata coloidal .

Otro factor importante para mantener un buen funcionamiento inmunitario es la práctica de ejercicio físico y ejercicios de meditación y respiración.

Psicoinmunología

Las emociones y procesos mentales tienen una relación en el estado del sistema inmune.

Se ha comprobado que las terminaciones nerviosas están fisiológicamente conectadas a los leucocitos, las células del sistema inmunitario.

En realidad, el sistema nervioso tiene la capacidad de regular y relacionarse con casi todos los órganos y sistemas del organismo, incluido el sistema inmunitario.

Así, de este modo, la mente y emociones pueden tanto debilitar como fortalecer nuestro sistema inmunitario.

Defensas y emociones

En el caso positivo, pueden curarse ciertas enfermedades aplicando métodos que provoquen bienestar y felicidad. El cuerpo no hace más que reflejar lo que sucede a nivel psicológico o emocional.

Muchas enfermedades mejoran o se curan cuando nuestra actitud en general ante la vida es más abierta y receptiva, es en ese momento en el que el sistema inmunitario recibe del sistema nervioso la información y la persona empieza reflejar ese bienestar y armonía. En el caso opuesto, una persona deprimida, también deprime su sistema inmune.