sábado, 6 de mayo de 2017

SÍNDROME DEL CUIDADOR PRIMARIO


Resultado de imagen para sindrome del cuidador primarioUn cuidador primario es aquella persona que, pudiendo ser familiar o no de un paciente, mantiene un contacto muy estrecho con él y su principal función es satisfacer diariamente sus necesidades físicas y emocionales, además de mantenerle vinculado con la sociedad y proveerle afecto, sin embargo, el problema está en que la mayoría de las veces sólo es una persona la que se hace cargo de todas las necesidades del paciente y esto ocasiona problemas físicos y emocionales debido a la sobrecarga de trabajo, el cambio radical de vida, así como el desgaste que le genera la persona enferma, la cual suele ser un familiar o un ser querido que va perdiendo progresivamente sus facultades físicas y mentales.
Y es que una enfermedad crónica o incapacitante tiene un impacto no sólo sobre la persona afectada sino también sobre su familia y entorno más cercano; debido al padecimiento, el paciente sufre una serie de consecuencias físicas, cognitivas y emocionales que alteran su funcionalidad y autonomía y conllevan una pérdida de independencia que va a recaer sobre los familiares más directos. Por otra parte, los familiares atraviesan una importante situación de estrés tras la lesión, aparece un sentimiento de pérdida ya que nuestro familiar no es el que era y surge la necesidad de modificar los roles familiares para ajustarse a esta nueva situación. A todo lo anterior hay que añadir lo prolongado de los tratamientos, los efectos de la hospitalización y el aislamiento social derivado de la misma.
¿Cuál es el perfil del cuidador?
Lo más común aunque no exclusivo, es que sea una mujer de edad media que sea familiar directo del afectado (pareja, madre, padre, hijo, hija…), muy voluntariosa, que trata de compaginar el cuidado de su familiar con sus responsabilidades ordinarias, que cree que ésta será una situación llevadera y que no se prolongará demasiado tiempo y además, espera ser ayudada por su entorno más cercano, aunque la mayoría de las veces esto no sucede.
¿Qué le ocurre al cuidador?
Conforme el tiempo va pasando el cuidador poco a poco va asumiendo una gran carga física y psíquica, se responsabiliza por completo de la vida del afectado (medicación, visitas médicas, cuidados, higiene, alimentación, etc.), va perdiendo paulatinamente su independencia ya que el enfermo cada vez le absorbe más y se desatiende a sí mismo: no toma el tiempo libre necesario para su ocio, abandona sus aficiones, no sale con sus amistades, etc. y acaba paralizando, durante largos años, su proyecto vital. Y es que “el tiempo no lo cura todo”… Conforme pasa el tiempo, la calidad d vida del afectado va mejorando considerablemente, mientras que la del cuidador va decayendo.
Este desgaste le ocasiona al cuidador problemas interpersonales así como sentimientos de desesperanza, resentimiento hacia la persona que cuida, pensamientos de suicidio o de abandono, por lo cual este síndrome constituye una situación estresante con peligro de desbordar y agotar los recursos del cuidador, quien sufre cambios importantes en el ámbito familiar, laboral y social y es por ello que requiere atención física y mental constante.
Principales síntomas
Los síntomas de alarma que nos deben hacer sospechar la existencia del Síndrome del Cuidador son agotamiento físico y mental, cambios de humor repentinos, tristeza, desesperanza, animo bajo, dolor de cabeza, dolor muscular, depresión, ansiedad, consumo abusivo de tabaco o alcohol, problemas para dormir, alteraciones del apetito y del peso, aislamiento, problemas de memoria y atención.
Algunas cosas que se deben tener en cuenta para evitarlo son:
-Valorar los recursos de los que dispone: los apoyos físicos de otras personas, la disponibilidad de tiempo y los deseos de compartir el cuidado con otros miembros de la familia.
-Conocer cómo obtener ayuda (amigos, asociaciones de voluntariado, ayudas institucionales, contratar un servicio de enfermería y pagarlo entre todos los familiares, etc.)
-Mantener, si es posible, sus actividades habituales.
-Cuidarse.
-Hacer ejercicio.
-Asistir a sus citas médicas.
-Acudir a psicoterapia.
-Planificar el futuro.

Es de gran importancia cuidar a las personas que se hacen cargo de un enfermo, pues, al igual que el aquejado, necesitan ayuda de profesionales y sobretodo de sus familiares y amigos cercanos para afrontar la situación por la cual atraviesan, ya que todos en algún momento, podemos atravesar una situación similar.