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miércoles, 16 de enero de 2019

EL FIN DEL ALZEHEIMER

EL PRIMER PROGRAMA PARA PREVENIR Y REVERTIR EL DETERIORO COGNITIVO 

El doctor Dale E. Bredesen, experto en enfermedades neurodegenerativas reconocido  internacionalmente, reúne en esta obra los resultados de más de treinta años de investigación médica de vanguardia para crear un sofisticado e innovador programa, práctico y fácil de seguir, con un objetivo sin precedentes: prevenir y revertir los devastadores efectos del Alzheimer y otras formas de inflamación cerebral. 

En este libro aprenderemos que el Alzheimer no es una sola enfermedad, como se considera desde el punto de vista terapéutico, sino la suma de varios trastornos altamente influenciados por desequilibrios en 36 factores metabólicos capaces de detonar «encogimiento» cerebral. 

Este libro explica el protocolo científico diseñado para reequilibrar esos mecanismos por medio de ajustes al estilo de vida, incluyendo micronutrientes, niveles hormonales, estrés y calidad del sueño. Bredesen explora el papel central que desempeña la alimentación en el deterioro cognitivo, así como la importancia de la autofagia, la cual implica un estricto ayuno nocturno. 

Los resultados son sorprendentes: de los diez primeros pacientes atendidos con el protocolo aquí descrito, nueve mostraron una reversión significativa durante los primeros meses del tratamiento, y desde entonces son cientos los pacientes y especialistas médicos que han atestiguado la insólita mejoría.

martes, 31 de mayo de 2016

CÚRCUMA Y ALZHEIMER

La cúrcuma se ha utilizado en la India desde hace más de 5.000 años, que es probablemente la razón del porqué, aún hoy en día sus poblaciones rurales y urbanas tienen algunas de las tasas más bajas de prevalencia de la enfermedad de Alzheimer en el mundo. Un estudio reciente encontró que menos de un gramo de cúrcuma día, tomadas durante tres meses, ayudó en la recuperación de pacientes con Alzheimer.

Enfermedad de Alzheimer: un rito moderno perturbador que precede a la muerte

Un diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer, por desgracia se ha convertido en un rito de iniciación en los llamados países desarrollados. El Alzheimer se considera la forma más común de demencia, que se define como una grave pérdida de la función cognitiva en personas previamente no deterioradas, más allá de lo que se espera del envejecimiento normal.
Un estudio de 2006 estimó que 26 millones de personas en todo el mundo sufren de Alzheimer, y que para el año 2050, la prevalencia se cuadruplicará, momento en el cual, de 1 en 85 personas en todo el mundo serán afectadas por la enfermedad.
Dado el alcance mundial del problema, el interés por las intervenciones preventivas y terapéuticas seguras y efectivas dentro de las profesiones médicas y alternativas convencionales, están creciendo por igual.
Desafortunadamente, enfoques basado en medicamentos convencionales pueden resultar en un daño neurológico grave, como lo demuestra el hecho de que, esta clase de medicinas conlleva un riesgo alarmante de convulsiones, según las estadísticas de vigilancia de la Organización Mundial de la Salud posterior a la comercialización.
Por lo tanto, a lo que el público cada vez le está apostando más, es a terapias que dependen de los alimentos que probadas por el tiempo son seguras y naturales y de otra manera más eficaces, como lo son las especias como la cúrcuma e ingredientes culinarios comunes.

La cúrcuma ayuda en la recuperación de pacientes con Alzheimer

A finales del año pasado, un notable estudio fue publicado en la revista Ayu titulado “Efectos de la cúrcuma sobre la enfermedad de Alzheimer con síntomas conductuales y psicológicos de demencia“. Los investigadores describen a tres pacientes con la enfermedad de Alzheimer, cuyos síntomas conductuales fueron “mejorado notablemente”, como consecuencia del consumo de 764 miligramos de la cúrcuma (curcumina 100 mg / día) durante 12 semanas. Según el estudio:
“Los tres pacientes mostraron irritabilidad, agitación, ansiedad y apatía, dos pacientes sufren de incontinencia urinaria. A ellos les fueron prescritos cápsulas de polvo de cúrcuma y comenzaron a recuperarse de estos síntomas sin ninguna reacción adversa en los datos de síntomas y laboratorio clínico.”
Después de sólo 3 meses de tratamiento, tanto los síntomas de los pacientes y la carga sobre sus cuidadores disminuyeron significativamente.
Cúrcuma píldoras
El informe describe las mejoras de esta manera:
“En un caso, el Mini-Examen del Estado Mental (MMSE), subió cinco puntos, del 12/30 al 17/30 En los otros dos casos, no se observaron cambios significativos en el MMSE. Sin embargo, llegaron a reconocer a su familia después de llevar el tratamiento por un año. Todos los casos han estado tomando la cúrcuma durante más de 1 año, la re-exacerbación de los síntomas conductuales y psicológicos de demencia no fueron vistos”.
Este estudio ilustra cuán poderosa una simple intervención natural utilizando una hierba culinaria probada con el tiempo puede ser. Teniendo en cuenta que la cúrcuma se ha usado medicinalmente y como ingrediente culinario por más de 5.000 años en la cultura india, incluso alcanza el status de una “diosa de oro”, no debemos sorprendernos de este resultado. De hecho, estudios epidemiológicos de poblaciones indígenas revelan que tienen una prevalencia muy baja de la enfermedad de Alzheimer en relación con las naciones occidentales, y esto es cierto tanto para las zonas rurales y urbanas “occidentalizadas” de la India.

Propiedades de la cúrcuma contra el Alzheimer

En algunos estudios se ha determinado que la curcumina (componente de la cúrcuma) es capaz de aumentar el aclaramiento de la placa patológica beta-amiloide en pacientes con enfermedad de Alzheimer, y que en combinación con la vitamina D3 el proceso neurorestaurador es aún mayor. Investigación preclínica adicional, indica que la curcumina (y sus análogos) tiene efectos inhibitorios y de protección contra la enfermedad asociando proteínas β-amiloide de Alzheimer.

Otros mecanismos de lucha contra el Alzheimer incluyen:

Anti-inflamatoria: Se ha encontrado que la curcumina desempeña un papel protector contra la proteína asociada con la inflamación β-amiloide.
Anti-oxidante: La curcumina puede reducir el daño a través de propiedades antioxidantes.
Anti-citotóxica: La curcumina parece proteger contra los efectos de proteínas β-amiloide que dañan las células.
Anti-amiloidogénica: La cúrcuma contiene una variedad de compuestos (curcumina, tetrahidrocurcumina, demetoxicurcumina y bisdemetoxicurcumina) que pueden atacar a la raíz patológica que causa la enfermedad de Alzheimer mediante la prevención de la formación de la proteína β-amiloide.
Neurorestauradoras: curcuminoides parece rescatar la potenciación a largo plazo (una indicación de la memoria funcional) deteriorado por el péptido amiloide, y puede revertir el daño fisiológico mediante la restauración de neuritas distorsionadas y perturbar las placas existentes.
Propiedades quelantes de metales: La curcumina tiene una mayor afinidad de unión para el hierro y el cobre en lugar de zinc, que puede contribuir a su efecto protector en la enfermedad de Alzheimer, ya que el daño mediado por hierro puede jugar un papel patológico.

La cúrcuma es de los principales alimentos contra el Alzheimer

Cúrcuma coco aceite
Otros incluyen:
Aceite de coco: El aceite de coco contiene aproximadamente 66% de triglicéridos de cadena media en peso, y es capaz de mejorar los síntomas de deterioro cognitivo en aquellos que sufren de demencia mediante el aumento de cuerpos cetónicos cerebrales, y tal vez más notablemente, dentro de una sola dosis, y dentro de sólo dos horas.
Cacao: Un estudio de 2009 encontró que las procianidinas del cacao pueden proteger contra la peroxidación lipídica asociada con la muerte celular neuronal de una manera relevante a la enfermedad de Alzheimer.
Salvia: Un estudio de 2003 encontró que el extracto de salvia tiene valor terapéutico en pacientes con enfermedad de Alzheimer de leve a moderada.
El ácido fólico: Si bien la mayoría de las investigaciones positivas de la vitamina B se han realizado en la versión semi-sintética, ésta puede tener efectos adversos para la salud no deseados, la fuente ideal para vitamina B es el follaje, es decir, vegetales de hojas verdes, ya que sólo los alimentos proporcionan folato. Además, todo el grupo B de vitaminas, especialmente incluyendo la B6 y B12, pueden tener el máximo valor en la prevención de la enfermedad de Alzheimer y el tratamiento.
Resveratrol: este compuesto se encuentra principalmente en las uvas de la dieta occidental, el vino, el  cacahuate y chocolate.

Otras terapias naturales potentes incluyen:

Gingko biloba: Es una de las pocas hierbas que se ha demostrado ser al menos tan eficaz como el Aricept farmacéutico en el tratamiento y mejora de los síntomas de la enfermedad de Alzheimer.
Melissa offinalis: Esta hierba, también conocida como bálsamo de limón, se ha encontrado que tienen un efecto terapéutico en pacientes con enfermedad de Alzheimer de leve a moderada.
Azafrán: esta hierba se compara favorablemente con el donepezil, fármaco que se usa en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer leve a moderada.

Como siempre, lo importante es recordar que es nuestra dieta y exposiciones ambientales que determinan en gran medida el riesgo de nuestro cerebro al acelerado envejecimiento y demencia asociada. La prevención es una estrategia infinitamente mejor, sobre todo teniendo en cuenta que muchos de los elementos terapéuticos mencionados anteriormente pueden ser utilizados en los alimentos como especias. Trata de incorporar pequeñas dosis de especias de alta calidad culinaria como la cúrcuma en su patrón de dieta, recordando que ‘agregarlo a gusto, de una manera que sea verdaderamente agradable, puede ser el último estándar para determinar lo que es una “dosis” sana para ti.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

CARTA DE UN ENFERMO DE ALZEHEIMMER

Nuestra genética puede predisponernos a padecer la enfermedad de Alzheimer y hacer que vayamos desarrollando sus síntomas de manera progresiva. El tratamiento de esta dolencia debe ser personalizado.
Pero recordemos que nuestro estilo de vida es fundamental para prevenir o retrasar tan terrible mal.
Podríamos decir casi sin equivocarnos que es una de las dolencias más devastadoras, tanto para los pacientes como para los familiares. El olvido progresivo al que nos aboca el alzhéimer hace que se desdibuje nuestra identidad, nuestras raíces e incluso el propio presente que nos envuelve.
Desde la Asociación Mundial de Medicina Genómica nos indican que casi el 70% de los enfermos de alzhéimer no responde a la medicación.
El poder de las emociones en el alzhéimer
Hay algo que debemos tener muy claro. Si un cuidador trata mal a un paciente de alzhéimer, este no recordará su visita, ni lo que le hizo. Ahora bien, ese gesto inadecuado, esas palabras o trato ejercerá un impacto importante sobre la persona.
¿La razón? El alzhéimer puede hacer que olvidemos el nombre de nuestros hijos, el día en que nos encontramos, si hemos acabado de comer o si somos jóvenes o ancianos, pero los momentos felices siguen guardándose. Y más aún, las personas afectadas reaccionan a los estímulos positivos.
  • Si cometemos el error de gritarles, o hacer algo que les haga sentirse tristes, ese sentimiento permanecerá en ellos mucho tiempo. Son muy sensibles a ese tipo de emociones, de ahí la necesidad de utilizar siempre un lenguaje positivo, o valernos del poder de las caricias o los abrazos.
  • Los pacientes con alzhéimer reaccionan de forma asombrosa a la música, a las canciones. Despierta un área cerebral vinculada directamente con las emociones, consiguiendo que se abran de nuevo al mundo. Resulta muy positivo.
  • La vida emocional de un paciente con alzhéimer está siempre viva. Su memoria ha ido “deshilachándose”, pero el maravilloso poder de las emociones sigue intacto.
Los especialistas nos recomiendan algo muy importante. Si un familiar con alzhéimer nos indica, por ejemplo, que va a ver a su madre, no debemos cometer el error de decirles: “¡Pero si lleva 50 años muerta! ¿Es que no te acuerdas?”
De hacerlo, la persona volverá a sufrir un impacto emocional innecesario. Debemos evitar ocasionarles sufrimientos añadidos.
¡La carta!
Esta carta fue escrita en 2014 Y se convirtió en algo viral en las redes sociales porque muchos pacientes de Alzheimer en sus primeras fases se identificaron.
Un aspecto que no podemos olvidar es la dureza de la experiencia que deben atravesar todas esas personas que reciben el diagnóstico de esta enfermedad.
Saber que los días van a ir en su contra, que el olvido será inevitable es algo que nos obliga a reflexionar sobre la importancia de valorar todo lo que tenemos ahora. Recordar a quien amamos, y por qué, esta sencilla carta nos lo recuerda.
Querida Julia:
Te escribo ahora, mientras duermes, por si mañana ya no fuera yo el que amanece a tu lado.
En estos viajes de ida y vuelta cada vez paso más tiempo al otro lado y en uno de ellos, ¿quién sabe? Temo que ya no habrá regreso.
Por si mañana ya no soy capaz de entender esto que me ocurre. Por si mañana ya no puedo decirte cómo admiro y valoro tu entereza, este empeño tuyo por estar a mi lado, tratando de hacerme feliz a pesar de todo, como siempre.
Por si mañana ya no fuera consciente de lo que haces. Cuando colocas papelitos en cada puerta para que no confunda la cocina con el baño; cuando consigues que acabemos riéndonos después de ponerme los zapatos sin calcetines; cuando te empeñas en mantener viva la conversación aunque yo me pierda en cada frase; cuando te acercas disimuladamente y me susurras al oído el nombre de uno de nuestros nietos; cuando respondes con ternura a estos arranques míos de ira que me asaltan, como si algo en mi interior se rebelase contra este destino que me atrapa.
Por esas y por tantas cosas. Por si mañana no recuerdo tu nombre, o el mío.
Por si mañana ya no pudiera darte las gracias. Por si mañana, Julia, no fuera capaz de decirte, aunque sea una última vez, que te quiero.
Tuyo siempre,
T.A.M.R.

lunes, 15 de septiembre de 2014

DECÁLOGO PARA PREVENIR EL ALZEHEIMER

El alzheimer borra progresivamente los recuerdos y la capacidad para razonar. La hipertensión, obesidad, diabetes y colesterol favorecen su aparición y pueden modificarse para disminuir riesgos. Varios factores contribuyen al desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. El principal riesgo para desarrollar esta patología neurodegenerativa es la edad, además de la herencia genética (especialmente ser portador del gen ApoE4) que marca una predisposición. Aunque esto no puede cambiarse, sin embargo, otros factores que favorecen su aparición sí son modificables, como la hipertensión, la obesidad, la diabetes y el colesterol elevado. Controlar esos parámetros puede ayudar a que varias décadas más tarde no aparezca el deterioro cognitivo. 

1 SUGERENCIAS, NO VERDADES ABSOLUTAS Un artículo publicado recientemente en la revista "Neurobiology of Aging", firmado por investigadores de Estados Unidos, Reino Unido, Australia e Italia, destaca que varios estudios prospectivos han mostrado que determinadas pautas de alimentación y estilos de vida se asocian con un mayor riesgo de padecer alzhéimer, "sugiriendo que deben aplicarse estrategias de prevención para esos factores a partir de los cuarenta años. En cada una de esas áreas “las evidencias científicas son incompletas". Sin embargo emprender ensayos clínicos que las validen en una patología como el alzhéimer, que empieza a gestarse dos décadas antes de que se manifiesten los primeros síntomas, es difícil y, en el mejor de los casos, los resultados no serán inmediatos. Para actuar sobre esos factores de riesgo modificables, los autores recomiendan aplicar el "principio de precaución" recogido en la Unión Europea, QUE respalda la adopción de medidas protectoras ante un "posible" peligro para la salud, aunque no se pueda determinar el riesgo con suficiente certeza. Por lo que han elaborado una serie de pautas para esquivar esta devastadora enfermedad. 

 2 EVITE LAS GRASAS SATURADAS Y «TRANS» Las personas que consumen más grasas saturadas tienen mayor riesgo de desarrollar alzhéimer La mayoría de las grasas saturadas son de origen animal, como el tocino o la manteca. Pero también pueden ser vegetales, como el aceite de palma y coco. Son sólidas a temperatura ambiente y contribuyen a aumentar los niveles de colesterol. Las grasas trans se utilizan en la preparación de muchos snacks para aumentar la vida útil de los productos, potenciar su sabor y mejorar su textura. Se obtienen hidrogenando artificialmente los aceites vegetales. Ambos tipos de grasas poco saludables se asocian con riesgo cardiovascular y también son perjudiciales para el cerebro, que necesita una adecuada irrigación sanguínea para mantener en perfecto estado a las neuronas. El "Proyecto Envejecimiento y Salud de Chicago" mostró que las personas que consumían mayor cantidad de grasas saturadas duplicaban su riesgo de padecer alzhéimer. Otros estudios encuentran una relación entre su consumo y un mayor declive cognitivo asociado a la edad. Las grasas trans han mostrado ser incluso más perjudiciales que las saturadas en los últimos estudios porque elevan más aun el colesterol que las saturadas. Niveles de colesterol superior 240 mg/dL alrededor de los 40 años suponen un 57% más de riesgo de que se desarrolle alzhéimer alrededor de los 70. 

3 LAS PROTEÍNAS, MEJOR DE ORIGEN VEGETAL La dieta mediterránea aporta minerales esenciales para la salud del cerebro. Verduras, legumbres, frutas y cereales integrales deberían ser la base de la alimentación y prevalecer sobre la carne, aconsejan los autores del artículo. Las verduras, frutas del bosque y cereales integrales contienen micronutrientes saludables para el cerebro y carecen casi por completo de grasas trans y saturadas. Su ingesta frecuente se asocia con menor declive cognitivo y menor riesgo de desarrollar diabetes, obesidad o enfermedades cardiovasculares, que a su vez influyen de forma fundamental sobre la buena salud del cerebro. Nuestra dieta mediterránea en este sentido sería "cerebroprotectora", gracias al aceite de oliva, las grasas del pescado azul, frutas, verduras, legumbres y cereales . "Todo lo que es cardiosaludable es cerebrosaludable. Tiene efecto protector no solo para los ictus o patología cerebrovascular, sino también para las enfermedades degerantivas como la enfermedad de Alzheimer", corrobora el dcotor Félix Viñuela, vocal del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología (SEN). Muchos vegetales son ricos en vitaminas del grupo B. Los folatos y las vitaminas B6 y B12 actúan conjuntamente para inactivar la homocisteina, cuyos niveles elevados se asocian con un mayor riesgo de deterioro cognitivo. Alimentos como brócoli, repollo, espinacas, judías, guisantes, cítricos o melón son ricos en folatos, de los que deberíamos ingerir 400 microgramos por día, como cantidad recomendada. Plátanos, cereales integrales, nueces y patatas son ricas en vitamina B6. La cantidad diaria recomendada para esta vitamina varías en función de la edad y el sexo a partir de los 50. 

4 FRUTOS SECOS: FUENTE DE VITAMINA E NATURAL La vitamina E procedente de la dieta parece proteger al cerebro de la neurodegeración y la demencia. Pero no hay tal relación hasta el momento para los suplementos de esta vitamina, por lo que los autores recomiendan tomar alimentos que la contengan para obtener ese efecto protector. "La vitamina E, no es recomendable en forma de suplemento como preventivo. Los ensayos clínicos que se han hecho han salido negativos. Pero como en todas las vitaminas, es bueno un nivel óptimo. Y dentro de la dieta, los frutos secos son una fuente saludable de vitamina E, que como coenzima interviene en muchos procesos metabólicos. Lo recomendable, entre 15-30 gramos al día. De ellos la mitad nueces, el resto avellanas y almendras a partes iguales. Los últimos estudios para prevención de alzheimer apuntan a que el más cerebrosaludable son las nueces", explica el doctor Viñuela, que coordina la Unidad de Deterioro Cognitivo del Hospital Virgen de la Macarena, de Sevilla. 

5 VITAMINA B12: MÁS NECESARIA A PARTIR DE LOS 50 Los autores del artículo recomiendan, a partir de los 50 años, chequear periódicamente los niveles de vitamina B12, que es esencial para la salud del cerebro y el sistema nervioso, así como para la formación de las células sanguíneas. La absorción de esta vitamina esencial para el cerebro disminuye con la edad Al día necesitamos 2.4 miligramos. Muchos países la suministran mediante alimentos enriquecidos, ya que su absorción a partir de la carne es limitada, en especial después de los 50 años, y aunque la dieta sea correcta, sus niveles pueden ser bajos. Algunos medicamentos dificultan también su absorción, como algunos antidiabéticos de uso muy frecuente y los antiácidos. Viñuela destaca que en otros países de Europa desde hace años están administrando esta vitamina en alimentos suplementados, "y nosotros vamos retrasados en esto. Los europeos tienen niveles más alto que los españoles, por sus dietas enriquecidas". Los autores del artículo recomiendan tomarla como suplemento independientemente de la edad, cuando se sigue una dieta vegetariana o se tienen problemas de absorción. 

6 SI TOMA SUPLEMENTOS VITAMÍNICOS, MEJOR SIN HIERRO NI COBRE Si utiliza complejos vitaminicos, evite los que contienen hierro (Fe) y Cobre (Cu). Aunque son oligoelementos esenciales para el organismo, sólo deben tomarse como suplementos si el médico lo aconseja. El motivo, explica los autores de esta guía, algunos estudios sugieren que el exceso de estos oligoelementos puede contribuir al deterioro cognitivo en algunas personas. Muchos complejos multivitamínicos los contienen, aunque en realidad no son necesarios porque se obtienen sin dificultad a partir de la dieta. Por eso recomiendan elegir suplementos que sólo contengan vitaminas. "Con una dieta adecuada no serían necesarios. Todo fármaco o química es un potencial veneno. Somos química y tomamos química. Incluso el exceso de una vitamina produce enfermedades, y en el caso de estos metales pesados, tienen más efectos secundarios", explica el doctor Viñuela. 

7 UNA MEDIDA PRUDENTE: EVITE EL ALUMINIO El papel del aluminio en la enfermedad de Alzheimer es controvertido. Y los investigadores recomiendan precaución, destacando que este oligoelemento es potencialmente neurotóxico incluso en cantidades bajas. En realidad este metal nos rodea: utensilios de cocina, fármacos para combatir la acidez de estómago, algunas levaduras en polvo, la mayoría de los antitranspirantes o incluso algunos alimentos. Y lo más importante, el agua que bebemos. El sulfato de aluminio (alum) se utiliza como agente floculante en el tratamiento del agua potable. Los floculantes sirven para atrae las pequeñas partículas de materia inorgánica, bacterias, virus y otros organismos potencialmente peligrosos, ayudando a filtrarlos. Sin embargo, los estudios con animales muestran que es muy difícil determinar el nivel de aluminio presente en el cuerpo humano calculando sólo el del agua potable. Según un estudio publicado en la revista "Consumer", la mayoría de las marcas de agua envasada analizadas no contienen este metal. "Este es el gran debate, que viene desde los 80, determinar el potencial papel del aluminio en el desarrollo de la enfermedad de Alzhéimer. Y todavía no está claro. Hay muchas evidencias científicas, pero no hay una demostración empírica suficiente. Pero hay un tipo de demencia por aluminio, que se vio en las personas sometidas a diálisis, en las que aumenta este metal. Y hay evidencia de que es un tóxico para el cerebro", aclara del doctor Viñuela. "Puesto que el aluminio no juega ningún papel en el organismo, sería prudente reducir la exposición a este metal al máximo posible, aunque su papel en los trastornos cognitivos esté aún bajo investigación" recomiendan los autores del artículo. 

8 PARA PROTEGER EL CEREBRO, MUEVA LAS PIERNAS Quienes practican ejercicio de forma regular tienen menos riesgo en la vejez de desarrollar alzhéimer. Un paseo a buen paso, tres veces en semana, de unos 40 minutos, sirve para aumentar la protección del cerebro frente a las enfermedades neurodegenerativas. Los estudios observacionales muestran que las personas que hacen ejercicio regularmente tienen menos riesgo de desarrollar alzhéimer. En concreto las personas que practican ejercicio en la cuarta década de la vida desarrollaban demencia a los 65 en menor porcentaje que los que llevan una vida sedentaria, según este artículo publicado en "Neurobiology of Aging". Al parecer, el ejercicio aeróbico -esos saludables 40 minutos de caminata a buen paso al menos 3 veces en semana- reducen la atrofia cerebral y mejoran la memoria y otras funciones cognitivas. 

9 DUERMA LAS HORAS ADECUADAS Mantener una adecuada rutina para irse a dormir, que proporcione una cantidad de sueño adecuada cada noche -entre 7 y 8 horas- es fundamental para la buena salud del cerebro. Menos de seis horas de sueño se asocian con mayor riesgo de accidentes cerebrovasculares. Para que el sueño sea reparador es importante tratar desórdenes que puedan alterarlo, como la apnea obstructiva. En los últimos años se está centrando la atención en algunos trastornos del sueño, que pueden ser un síntoma centinela de patologías neurodegenerativas, por lo que conviene consultar al especialista. La falta de sueño puede también provocan "ansiedad y depresión, que, cuando se cronifican, son factores de riesgo de alzhéimer", advierte el doctor Viñuela. 

10 MANTENGA SU MENTE JOVEN El aprendizaje es el mejor estímulo para que el cerebro se mantenga siempre joven Varios estudios sugieren que las personas que son más activas mentalmente tienen menos riesgos de desarrollar déficits cognitivos en la vejez. Los autores del artículo recomiendan involucrarse en alguna alguna actividad mental regular que promueva el aprendizaje. Al menos 30 minutos diarios, cuatro o cinco veces en semana. "La lectura es una actividad intelectual que ha demostrado capacidad de prevención frente al azlheimer, es el equivalente a caminar en el aspecto físico. Leer y andar son las dos cosas que yo recomiendo", destaca Viñuela, que no está nada convencido de que ver dedicar horas a ver la tele pueda tener algún efecto neuroprotector. Es más "una televisión poco sana tiene un impacto en la salud cerebral. Si te pasas 3 horas viendo la tele, dejas de leer ir al cine, ir al teatro, hacer ejercicio...", añade. 

sábado, 1 de junio de 2013

SINTOMAS DE DEMENCIA SENIL

Las demencias son alteraciones cerebrales de carácter irreversible, que producen una pérdida progresiva de las capacidades necesarias para la vida diaria. Existen dos grupos de demencias: la demencia senil y la demencia tipo Alzheimer
  • La demencia senil puede ser producida por diferentes patologías, como tumor cerebral, infecciones, esclerosis múltiple, Párkinson, etc. o debida a la edad.
  • La enfermedad de Alzheimer es un tipo de demencia cuyo origen parece ser la combinación de varios factores, los estilos de vida, el medio ambiente, el nivel cultural,  factores genéticos… Aunque existen algunos casos de aparición temprana, la frecuencia es 5 veces mayor a partir de los 65 años. Se caracteriza por la acumulación, a nivel cerebral, de una proteína amiloide, que produce una alteración en las neuronas y en las conexiones entre ellas y un déficit de neurotransmisores cerebrales, en especial la acetilcolina, provocando la disminución de la memoria y la progresiva alteración de las funciones cognitivas y motoras.
La velocidad del proceso degenerativo varía de unas personas a otras y en muchos casos podemos enlentecer su progreso con algunos tratamientos y conductas saludables.

Síntomas más comunes

Los síntomas de demencia senil (o de cualquier otra) aparecen de forma progresiva. Al principio comienzan a aparecer pequeños olvidos y pérdida de memoria a corto plazo, dificultades en la concentración, cambios de humor, problemas para encontrar las palabras, etc.
Pero estos pequeños síntomas también los tiene personas que no padecen ningún tipo de demencia. Cualquier situación de estrés, preocupación o depresión pueden provocarlos,  por lo que su aparición no debe suponer alarma inmediata, pero si una señal para controlar su evolución.
A medida que la enfermedad avanza aparecen episodios de desorientación espacio-tiempo, dificultades para realizar acciones cotidianas, como vestirse, aseo, hablar, comer, incluso a veces puede no reconocer algún familiar, aunque si a los más cercanos
En la fase final la pérdida de memoria es muy grave, llegando a olvidar el habla, se produce inmovilidad e incontinencia total, no reconoce a los familiares ni a sí mismo, e incluso existe gran dificultad para alimentarse.

Pautas para no confundirla con falta de memoria

Al principio los síntomas de demencia senil son muy leves y de aparición progresiva, por lo que, como antes apuntábamos, puede confundirse a menudo con olvidos benignos muy frecuentes en personas sanas. Salvo con pruebas médicas diagnósticaso, no existe ninguna forma de diferenciar estos olvidos de los producidos por la demencia, salvo por la observación de su magnitud, frecuencia y evolución.
Por ello es importante conocer todos los síntomas, porque en las demencias no aparecen de forma aislada, sino que se van sumando cada vez más. Cuando detectamos un aumento progresivo de estos síntomas es importante acudir al médico para realizar una valoración de la memoria.
Muchas veces estos cambios son detectados por las personas más cercanas y no el propio paciente, por lo que resulta complicado para convencerle de que algo está pasando y debe consultar para un diagnóstico.

Consejos para prevenir la demencia senil

  • Dieta equilibrada rica en frutas, verduras, legumbres, pobre en grasas y rica en fibras. Beber abundante agua y reducir las bebidas azucaradas y los estimulantes.
  • No fumar ni beber alcohol, tan solo consumir una copa de vino al día.
  • Realizar ejercicio físico diariamente, pasear, nadar, bailar…
  • Relacionarte con la familia y amigos de forma regular, fortaleciendo los lazos emocionales.
  • Ante los primeros síntomas de demencia senil estimular la memoria con la lectura, crucigramas, sopas de letras, ejercicios numéricos, visitas culturales, leer el periódico y mantenerte informado con las noticias. 
  • Evitar el estrés o al menos buscar algunos momentos para relajarte con algunos ejercicios de relajación  y disfrutar del ocio y tiempo al aire libre.

Consejos para actuar ante la demencia

Ante todo tener muchísima paciencia, si el paciente con demencia no realiza las cosas como antes no es por falta de interés, sino porque NO PUEDE.
Es preciso establecer rutinas para la vida cotidiana, horarios de comidas, horas de sueño, baño y aseo, paseos diarios, etc. y un ambiente tranquilo sin exceso de ruidos.
Es muy importante mantener la autonomía todo lo que se pueda. Para ello se deben realizar algunos cambios en la casa para adaptarlos al paciente, como sustituir el baño por la ducha, señalizar con dibujos los lugares donde guardar las cosas, apuntar los recados en un calendario, sustituir las puertas y objetos de cristal por otros de plástico.
Sobre todo mantener una actitud positiva y tranquila, proporcionando cariño y comprensión. Eso será lo mejor que podamos dar al paciente y lo que le hará sentiré seguro.

martes, 5 de junio de 2012

TRATAMIENTO NATURAL DE LA DEMENCIA SENIL


¿Qué es la demencia senil?
Hay diferentes tipos de demencia. La demencia senil es un conjunto de síntomas que llevan a este diagnóstico pero no es una enfermedad concreta. Como el nombre acompaña, corresponde a partir de cierta edad. La demencia senil tiene que ver con la alteración de las capacidades de aprender, pensar y percibir el exterior y a uno mismo.

Es debido al deterioro paulatino, irreversible a nivel neurológico que acarrea la muerte de las neuronas. También hay otro tipo de demencias que son igualmente progresivas. En algunos casos el proceso puede verse detenido o ralentizado.

Es frecuente a partir de los 85 años. El diagnóstico se dispara en la población a partir de los 70 años.

Además del deterioro de las funciones cognitivas para tomar decisiones, retener información, orientación espacial y la comunicación, suelen aparecer paulatinamente

Otros síntomas...
Falta de sueño por las noches y sueño de día.
Cansancio, fatiga.
Apatía e indiferencia por lo que antes interesaba.
Aislamiento social y dificultad por reconocer los seres queridos.
Problemas en la coordinación motriz.
Inestabilidad y extrema sensibilidad emocional, cambios de personalidad.
Agresión.
Pérdida gradual del peso corporal.
Incapacidad para cuidarse a sí mismo.
Despreocupación por la higiene personal.
Incontinencia urinaria y con el tiempo, fecal.
Bajadas de defensas e infecciones recurrentes.
¿Qué causa la demencia senil?
No se sabe concretamente.

Suelen haber antecedentes genéticos.
Es el estrés oxidativo del sistema nervioso central y un consumo elevado de aluminio de diversas fuente, entre otras causas. Se la relaciona con el Alzheimer, aunque hay demencias que no lo son. Se puede confundir, inicialmente, con la depresión aunque tampoco lo es.
¿Cómo diferenciar la demencia senil de la depresión?
Para un buen tratamiento de la demencia senil es importante no confundirla con otras enfermedades.

La demencia senil tiene un desarrollo mucho más lento, además, veremos que el ánimo no siempre nos hará pensar en la depresión.

Es una pérdida global de capacidad para llevar una vida normal, acompañado de olvidos y ausencias, pérdida de las funciones cognitivas.

En la demencia senil no hay el deterioro en cascada del Alzheimer. En la demencia pueden darse factores no tan graves y síntomas que no se den.

¿Qué tratamientos podemos hacer en un caso así?
El tratamiento de la demencia senil más inteligente será su prevención. A partir de cierta edad y, una vez presentado, intentar frenar el deterioro con complementación ortomolecular y homeopatía, así como cuidar por mantener unos buenos hábitos físicos y emocionales.

Acompañar y erradicar cualquier circunstancia que suponga un estrés oxidativo.

Complementación ortomolecular...
Combatir los radicales libres con Omegas 3 y 6, estos también son el mejor alimento neuronal para erradicar los procesos oxidativos, junto con el grupo completo de las Vitaminas B, que en las analíticas suele presentarse en niveles bajos.
Vitamina C: provee de oxígeno al organismo y es el mejor antioxidante natural junto con la Vitamina E, los carotenos, flavonoides, zinc y selenio.
Ginkgo Biloba: además de mejorar el aporte de sangre al cerebro aumenta la velocidad a la que se transmite la información entre las células nerviosas, concretamente en los momentos de alerta.
¿Qué deberíamos evitar?
Cuando pensamos en un el tratamiento de la demencia senil hay una serie de precauciones a tener en cuenta:

Evitar el uso de utensilios de cocina de aluminio, especialmente con alimentos ácidos como el tomate porque se libera mayor cantidad de aluminio.
Evitar el uso de medicamentos antiácidos a base de aluminio.
Evitar las bebidas enlatadas porque contienen aluminio. El agua del grifo.
Aumentar las verduras y frutas, levadura de cerveza, dieta rica y variada en legumbres, hidratos de carbono integrales y las algas, porque son queladoras de metales pesados (ayudan a eliminarlos)
Reducir y evitar la grasa saturada, carne, las bebidas alcohólicas, quesos madurados y el tabaco.
Hábitos que nos pueden ayudar...
Llevar un horario estructurado con los hábitos diarios ayuda a que la persona no se desoriente y adquiera sensación de seguridad.
Intentar ordenar las horas de sueño, resituando la mayor parte de las horas a la noche.
Actividades para mantener la parte cognitiva. Ayuda, además, que la propia persona se acompañe de una libreta que pueda llevar consigo para anotar lo que le dificulte recordar.
Actividades y/o juegos que estimulen la parte cognitiva y, si puede ser, con ingredientes de diversión.
Estimular la comunicación con el exterior, dentro de un ambiente de confort.
Introducir actividades al aire libre con pequeños paseos, aire, sol y formen parte de la pauta.
Favorecer un ambiente cálido emocionalmente en su entorno y que pueda expresar cómo se siente y lo que quiere.
Procurar estimular que se sienta protegido pero no anulado.
No contraponerle a sus ausencias y estimular los recursos para que se sienta seguro.
Evitar los momentos de agotamiento físico y psicológico.
Tener los síntomas de demencia senil no es ser un niño, es el deterioro cognitivo de un adulto con las consecuentes crisis que puede conllevar el darse cuenta de ello. Con el trato, hay que mantener el respeto, cariño y la dignidad de la persona.

viernes, 23 de marzo de 2012

DORMIR POCO O MAL AUMENTA EL RIESGO DE ALZHEIMMER


Una buena noche de descanso es fundamental para mantener el cerebro sano. Las personas que duermen poco o mal tienen un riesgo mayor de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.
Yo-El Ju, neurólogo de la Universidad de Washington (Estados Unidos), observó en una investigación que las personas que se despiertan muchas veces durante la noche tienden a desarrollar placas amiloides, estructuras que se asocian al mal de Alzhei

mer y pueden aparecer años antes de que la patología dé sus primeras señales de existencia.
″Nuestro estudio sienta las bases para investigar si mejorar el sueño es una posible estrategia para prevenir o frenar la enfermedad de Alzheimer″, comenta el experto. El mal de Alzheimer es el tipo más frecuente de demencia. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay actualmente 24 millones de personas que padecen algún tipo de demencia.
Los investigadores trabajaron con hombres y mujeres de 45 a 80 años de edad que no sufrían e ningún tipo de deterioro cognitivo. Durante dos semanas, Ju registró sus patrones de sueño y les pidió que anotaran en detalle los horarios y detalles de su descanso. Además, cada voluntario respondió cuestionarios también enfocados en la cantidad y calidad de su sueño.
Al analizar los datos los expertos notaron que, en promedio, los participantes pasaban ocho horas en la cama pero solo dormían 6,5 porque se despertaban reiteradamente durante la noche. Los participantes que más veces se despertaron mostraron un riesgo mucho más alto de tener placas amiloides en su c
erebro.
A su vez, aquellos que tenían un sueño de peor calidad exhibieron más rasgos asociados a una frase temprana del Alzheimer. ″El sueño interrumpido se asocia al surgimiento de placas amiloides, una marca de la enfermedad de Alzheimer, en las personas sin problemas de memoria″, explica Ju.
El experto afirma que es importante investigar más a fondo esta asociación para dilucidar si la falta de sueño fomenta el surgimiento de placas amiloides o la aparición de estas estructuras altera los patrones del descanso.

viernes, 9 de marzo de 2012

RELACION ENTRE ESTRES Y ALZEHEIMER


Un estudio desarrollado en modelos animales por el Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra (norte de España) concluye que "el estrés crónico suave es un factor de riesgo para el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer".


Los resultados del trabajo, publicado en la revista científica Journal of Alzheimer's Disease, indican que el desarrollo del Alzheimer d

e tipo esporádico -un 95 por ciento de los casos- está asociado a diferentes factores de riesgo, genéticos y ambientales, y si bien el principal es el envejecimiento, el estrés crónico también aparece relacionado con esa enfermedad.

El estudio trató de determinar si un proceso de estrés crónico suave, similar al estrés clásico en la vida diaria, podría influir en la aparición de esta patología neurodegenerativa y para ello se han utilizado ratones jóvenes con Alzheimer inducido, que todavía no presentan los rasgos característicos de la enfermedad.

Tras someterles a un protocolo de estrés crónico de seis semanas de duración, se ha observado que estos animales presentaban una pérdida de memoria severa y un aumento significativo de los dos principales marcadores del Alzheimer, el péptido beta-amiloide y la proteína Tau fosforialda, sustanci
as que se acumulan en el cerebro de los pacientes con esta enfermedad.

"Por lo tanto, confirmamos que un estrés suave, aplicado de manera crónica, contribuye a agravar y acelerar los principales rasgos de la enfermedad en estos animales, que presentaban una predisposición genética para desarrollar Alzheimer", explica Mar Cuadrado, investigadora del Área de Neurociencias del CIMA y autora principal del trabajo.

La especialista indica en un comunicado que hay muchos estudi
os que avalan que el estrés produce deterioro cognitivo, que los pacientes con depresión tienen episodios de pérdida de memoria y que el estré
s es uno de los factores que se asocian a la depresión.

Con este trabajo, se ha "confirmado que el estrés podía afectar directamente a los marcadores propios de la enfermedad de Alzheimer", subraya.

Los investigadores del CIMA intentan ahora utilizar estos resultados para obtener modelos
animales que desarrollen todas las características de los pacientes afectados por el Alzheimer y así poder ensayar con más fiabilidad nuevas moléculas diseñadas para el tratamiento de la enfermedad.

martes, 25 de enero de 2011

GANODERMA Y ALZEHEIMMER


La enfermedad de Alzheimer es sobre todo una enfermedad neurodegenerativa provoca gradualmente la pérdida de las facultades mentales hasta interferir con la capacidad para llevar a cabo las actividades de cada día. Es la más común de todas las demencias y una de las que más costos sociales, sanitarios y emocionales generan.. En muchos países como en los Estados Unidos es la causa principal de la muerte.

En la actualidad, los tratamientos de índole terapéutico o la prevención para el uso en la enfermedad de Alzheimer es limitado y los mejores retardan solamente el progreso de la enfermedad por cerca de 40 semanas.

La investigación reciente ha descubierto la evidencia de inflamación en el cerebro de los pacientes con Alzheimer y a menos que la inflamación esté presente hay poca evidencia de la neurodegeneracion, incluso en pacientes con abundante depósito de amiloide B-péptido y ovillos neurofibrilares.

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Los datos recogidos sobre hombres y las mujeres sugieren que el uso de farmacos antiinflamatorias nosteroidal está asociado a la reducción de la enfermedad de Alzheimer lo que aumenta la importancia de los informes antiguos donde el Ganoderma fue elogiado por su efecto de aumentar la memoria y prevenir la falta de ésta en la vejez, divulgada en Shen Nong Bel Cao Jing vol. 1 desde 456-536 A.D. en examenes sobre ratones usando Ganoderma administrado de manera oral o tópico y que proporciona evidencia de que el Ganoderma Lucidum tiene actividad antiinflamatoria.

Esta actividad farmacológica puede servir de base para su actividad en la memoria aunque no hay certeza hasta ahora que el Lucidum de Ganoderma puede entrar en el cerebro y ejercer actividad antiinflamatoria. En la investigación cardiovascular, se ha comprobado que la ingestión de aspirina puede reducir la incidencia de enfermedad cardiovascular. La posibilidad de que se trata de una actividad anti-inflamatoria de la aspirina que puede producir un beneficio en la reducción del riesgo de enfermedad cardiovascular es sugerido por el hallazgo de que niveles más altos de proteína C-reactiva en el plasma que es un phasemarker aguda de la inflamación sistémica es un factor de predicción del aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular. Estos estudios proporcionan evidencia importante sobre la inflamación y que requiere más estudio del Ganoderma lucidum y su posible papel en la mitigación de estas dos enfermedades devastadoras.

En resumen, de gran interés han sido los informes recientes de los Estados Unidos que indican un posible papel central para la inflamación en el desarrollo de diversas enfermedades tales como enfermedad de Alzheimer y la enfermedad cardiovascular. Esta investigación tiene la posibilidad de vincular algunos de los usos históricos de Ganoderma en la promoción de la longevidad con la contemporánea teoría científica occidental. Las vinculaciones encontradas son las siguientes:

(1) Ganoderma se utiliza para prevenir la pérdida de memoria en la vejez

(2) Ganoderma es anti-inflamatorio,

(3) la inflamación está implicada en el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer

(4) la enfermedad de Alzheimer parece ser mejorado por el uso de anti-inflamatorios como nuestro ganoderma lucidum.