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jueves, 30 de marzo de 2017

SEROTONINA

  La Serotonina (5-hidroxitriptamina, o 5-HT), es una monoamina neurotransmisora sintetizada en las neuronas serotoninérgicas en el Sistema Nervioso Central (SNC) y las células enterocromafines (células de Kulchitsky) en el tracto gastrointestinal de los animales y del ser humano.

La serotonina también se encuentra en varias setas y plantas, incluyendo frutas y vegetales.

En el sistema nervioso central, se cree que la serotonina representa un papel importante como neurotransmisor, en la inhibición de: la ira, la agresión, la temperatura corporal, el humor, el sueño, el vómito y el apetito.

Estas inhibiciones están relacionadas directamente con síntomas de depresión. Particularmente, los antidepresivos se ocupan de modificar los niveles de serotonina en el individuo.

Además de esto, la serotonina es también un mediador periférico de la señal. Por ejemplo, la serotonina es encontrada extensivamente en el tracto gastrointestinal (cerca del 90%),2 y el principal almacén son las plaquetas en la circulación sanguínea.

Neurotransmisión

Como todos los neurotransmisores, los efectos de la 5-HT en el humor y el estado mental humanos, y su papel en la conciencia, son muy difíciles de determinar.

Entre las principales funciones de la serotonina está la de regular el apetito mediante la saciedad,  controlar la temperatura corporal, la actividad motora y las funciones perceptivas y cognitivas.

La serotonina interviene en otros conocidos neurotransmisores como la dopamina y la noradrenalina, que están relacionados con la angustia, ansiedad, miedo, agresividad, así como los problemas alimenticios.

La serotonina también es necesaria para elaborar la melatonina (inductor del sueño), una hormona no proteica que es fabricada en el cerebro en la glándula pineal, y es la encargada de la regulación del sueño.

Principales funciones de la serotonina en nuestro cuerpo

La serotonina aumenta al atardecer ya que a partir de ella se sintetiza la melatonina en la glándula pineal por la noche. La melatonina disminuye al amanecer, que es cuando se inhibe su síntesis, aumentando así la serotonina (que ya no es transformada a melatonina).

Otra función importante de este neurotransmisor, es actuar como el reloj interno de nuestro cuerpo, lo que a su vez determina nuestros ciclos de sueño y vigilia.

El reloj interno es el encargado de coordinar varias funciones biológicas como la temperatura corporal, la hormona del estrés, cortisol, y los ciclos del sueño.

La correcta coordinación de estos cuatro elementos hace que podamos dormir profundamente y despertar descansados. Los hombres producen hasta un 50% más de serotonina que las mujeres, por lo tanto, estas son más sensibles a los cambios en los niveles de serotonina.

Tiene una función importante en la densidad y arquitectura ósea. Las personas que toman antidepresivos del tipo inhibidores de la recaptación de la serotonina pueden generar osteoporosis (reducir la densidad ósea).

Investigaciones recientes sugieren que la serotonina juega un papel importante en la regeneración hepática y actúa como mitógeno (que induce la división celular) a lo largo del cuerpo.

La función serotoninérgica es fundamentalmente inhibitoria. Ejerce influencia sobre el sueño y se relaciona también con los estados de ánimo, las emociones y los estados depresivos.

Afecta al funcionamiento vascular así como a la frecuencia del latido cardiaco.
Regula la secreción de hormonas, como la del crecimiento. Cambios en el nivel de esta sustancia se asocian con desequilibrios mentales como la esquizofrenia o el autismo infantil.

También juega un papel importante en el trastorno obsesivo compulsivo, un desorden de ansiedad. Algunos hongos alucinógenos, el LSD y el MDMA actúan fuertemente en los receptores serotonínicos.

Entre las funciones fisiológicas de la serotonina destaca la inhibición de la secreción gástrica, la estimulación de la musculatura lisa y la secreción de hormonas por parte de la hipófisis.


Los bajos niveles de serotonina en personas con fibromialgia explican en parte el porqué de los dolores y los problemas para dormir.

Dichos niveles bajos se han asociado también a estados agresivos, depresión y ansiedad e incluso a las migrañas, debido a que cuando los niveles de serotonina bajan, los vasos sanguíneos se dilatan.

Juega un rol importante en la proliferación linfocitaria dependiendo del tipo de receptor estimulado (5-HT1A vs. 5-HT7).

martes, 28 de octubre de 2014

COMO AUMENTAR NATURALMENTE LOS NIVELES DE DOPAMINA

La dopamina es una hormona natural producida en el cerebro humano que desempeña un papel importante en la regulación del estado de ánimo, las emociones, la capacidad de lidiar con el estrés, los niveles de ansiedad y los patrones de sueño. Los niveles de dopamina también mejoran tu capacidad de toma de decisiones y controlan la ansiedad. Relacionado con la cantidad de placer que experimentan los humanos, el aumento de los niveles de dopamina puede ser beneficioso para el desarrollo de las habilidades sociales. Si bien los suplementos de venta libre son populares, puedes aumentar tus niveles de dopamina de forma natural.


1
Incluye bananas maduras, como parte de tu dieta diaria. A medida que una banana madura, se produce quinina dopamina, una forma natural de la dopamina. Aunque pequeñas zonas marrones en el fruto indican moretones, estas partes también contienen los más altos niveles de dopamina.

2
Complementa tu dieta con alimentos ricos en antioxidantes. Los radicales libres disminuyen los niveles de dopamina en el cuerpo y los antioxidantes eliminan los radicales libres. La mayoría de las verduras y las frutas contienen algunos antioxidantes; los frijoles rojos, moras, arándanos, alcachofas, ciruelas y fresas encabezan la lista.


3
Reduce la ingesta de alimentos azucarados y grasas saturadas. No sólo estos productos reducen los niveles de dopamina en la sangre, sino que las grasas saturadas obstruyen las arterias y aumentan el riesgo de enfermedades del corazón. Todavía puedes disfrutar de tus comidas favoritas, pero reduce el azúcar tanto como puedas y sustituye por aceite de oliva u otro aceite poliinsaturado en la preparación de alimentos.

4
Cambia por café descafeinado y reduce las bebidas alcohólicas a una o menos por día. La cafeína estimula los neurotransmisores en el cerebro y aumenta la serotonina temporalmente, pero después del aumento, los niveles de dopamina se hunden. Las personas que sufren de depresión deberían evitar el café con cafeína. Del mismo modo, el alcohol limita la función neurotransmisora ?y crea una falsa sensación de seguridad de la que el usuario llega a depender.

5
Toma un puñado de almendras crudas o semillas de girasol para tu descanso por la mañana en vez de comer una barra de chocolate. Además, espolvorea semillas de sésamo en las ensaladas y los sándwiches para poner en marcha tus niveles de dopamina.

6
Compra suplementos de aminoácidos naturales para obtener un aumento de la dopamina. Disponible en tiendas de alimentos para la salud o en línea, estos productos ofrecen una dosis concentrada de los aminoácidos que se encuentran naturalmente en una cerebro sano.

martes, 29 de julio de 2014

RITALÍN: UNA SOCIEDAD QUE DROGA A SUS NIÑOS

En sólo un año la cantidad de niños diagnosticados con déficit atencional pasó de 7.940 a 28.095. Era que no si rotular niños con TDAH aumenta la subvención escolar de de $51.138 a $141.746. Nos sumergimos en un extraño trastorno que surge después de que los laboratorios inventaran su fármaco: el Ritalín (hoy Metilfenidato), derivado de la anfetamina que se está dando a niños desde kinder en varios colegios o en dosis que superan las cien pastillas al mes.
Las pastillas están ahí. En la caja que la directora guarda en el tercer cajón de su escritorio. Los niños entran uno por uno y tienen que tomarse el medicamento delante de ella. Abra la boca – le dice a los más díscolos. Como una comunión cada mañana. Pero en este ritual no hay rezos, feligreses ni menos algún espíritu santo. La hostia viene calculada en miligramos. Tras la comunión cada uno vuelve a su sala a sentarse tranquilo en la silla a seguir atento las instrucciones dadas por el profesor.
Los niños inquietos de antaño, de los que se decía que “tenían pidulle”, ahora serían ‘portadores’ de un supuesto Trastorno por Déficit Atencional e Hiperactividad (TDAH).  En Chile afectaría al 5% en la población entre 4 y 18 años de edad, quienes en su mayoría son tratados con Metilfenidato (MFD), un derivado de la anfetamina. El profesor diagnostica, los padres (cuando pueden) pagan la consulta, el neurólogo receta, el psicólogo confirma y los inspectores dicen “tómese el remedio”. Tal como ayer fueron las varillas, hoy el MFD es ya una herramienta pedagógica y padres, agentes educativos y de salud terminan poniendo en la boca de un niño un fármaco que funciona en el cerebro de manera similar a la cocaína.
En el Consultorio Karol Wojtyla de Puente Alto entre enero de 2011 y agosto de 2012 se ha diagnosticado a 455 niños con TDAH. El promedio de MFD dado a cada niño son entre 30 y 60 dosis al mes. A un niño de 7 años le hacen tomar 80 dosis (2 pastillas al día) y otro niño de 10 años 60 dosis divididas en 3 pastillas cada día.  Algunos niños no responden al tratamiento y sin mayor análisis los neurólogos o psiquiatras aumentan la dosis. Es el caso de una chica de 8 años, quien tiene que tomar 4 pastillas de lunes a viernes, o sea, 120 al mes.
Para el 2013 la Cenabast licitó la compra de 5.647.200 dosis de 10 MG. de MFD. Si comparamos con la compra de Ibuprofeno (25.652.267 dosis), se estima que el MFD requerido es un quinto del remedio más usado en consultorios y postas. Y eso que por Cenabast sólo pasa el 47% de los insumos hospitalarios.
La Importación de MFD a Chile pasó de 24,2 kilos en 2000 a 297,4 Kl. en 2011. Durante el 2012 se diagnosticó a 28.095 estudiantes con TDAH. Si el año 2012 se compraron 133.430  cajas  de 30 comprimidos, gastándose $196.142.100; en 2011 fueron 174.536 cajas a un costo de $413.650.320.
El diagnóstico de TDAH es hecho mayoritariamente por profesores sólo a partir de la observación de la conducta del niño. El diagnóstico más difundido es el Test de Conner, que muchos profesores aplican en su versión abreviada de una página con categorías tan ambiguas como si el niño se distrae en la sala o no presta atención por periodos prolongados. Con el Decreto 170 el TDAH lo puede diagnosticar un profesor o un médico. Una condición para el diagnóstico de TDAH es que los síntomas se den tanto en el colegio como en la casa. Pese a esto, prima la percepción hecha en el entorno escolar.
¿QUÉ ES PRIMERO: EL REMEDIO O LA ENFERMEDAD?
A diferencia del común de enfermedades o trastornos, en el caso del TDAH surgió primero el medicamento, MFD, y después se hizo la nosología de la enfermedad. Inti Vega, médico del Programa de Bioética Médica de la Usach, comenta que “la aplicación del fármaco produce el criterio diagnóstico, validándose así la idea de un trastorno a partir del efecto del MFD. El remedio funciona en sanos y enfermos. Si lo tomo durante un mes voy a tener una funcionalidad distinta, al igual que los niños diagnosticados con TDAH”.
La neuróloga Ximena Carrasco define el TDAH como “un cuadro neuropsiquiátrico complejo, que se manifiesta en la esfera del comportamiento, de la conducta del sujeto, y que le genera desventaja o desadaptación en distintos ámbitos (personal, familiar, escolar, laboral, social). No es un trastorno en el estado de ánimo; tampoco es un déficit de la inteligencia general ni es una perturbación en el juicio de realidad. Se afecta la conducta”[1].
Francisco Aboitiz, neurobiólogo y director del Centro Interdisciplinario en Neurociencia de la PUC, sostiene que en dicho trastorno subyace “una alteración en los mecanismos de control cognitivo y conductual”.
En cambio para Andrés Garrido, Licenciado en Medicina e Interno Usach, “tomar a niños con problemas de conducta y transformarlos en objetos para la psiquiatría es producto de una escalada que pasa por la Disfunción Cerebral Mínima, y cada cambio mínimo de conducta va escalando hasta el DSM III y sus posteriores. Aún no hay claridad en su origen orgánico”.
Aboitiz sostiene que el TDAH se origina en una disfunción del neurotransmisor dopaminérgico, donde operan la noradrenalina y la  dopamina[2], las que están asociadas al comportamiento y la cognición, motivación, atención y aprendizaje, entre varias otras funciones. Para Aboitiz “una de las funciones primordiales de las catecolaminas tiene que ver con la regulación de la conducta orientada a metas, que consiste en la capacidad de responder a estímulos que predicen la aparición de un evento, y la subsecuente orientación de la conducta en relación a dicho evento”[3].
Marcela Henríquez, del Departamento de Psiquiatría y Centro de Investigaciones Médicas de la PUC, sostiene que sólo se ha encontrado evidencia en la asociación entre TDAH y 6 genes relacionados con la transmisión sináptica y el metabolismo de los neurotransmisores catecolaminos, siendo uno de ellos el gen codificante para el receptor de dopamina D4 (DRD4)[4].
Carrasco y Aboitiz sostienen que en la gran mayoría de los casos de TDAH se trata de un trastorno hereditario (0,76 de heredabilidad, según algunos estudios) y concuerdan en que “el TDAH nos puede ayudar además a comprender los procesos del control de la conducta en la población general”[5].
NO HAY EVIDENCIA ORGÁNICA
Desde hace varias décadas el psiquiatra norteamericano Peter Breggin sostiene que no se puede relacionar a un niño que tiene un problema conductual con una alteración en su cerebro que estaría a la base de su conducta. “No hay evidencia que cualquiera de los trastornos sicológicos o psiquiátricos tenga un componente genético o biológico. Tampoco hay evidencia de que enfermedades mentales como el TDAH existan”- sostiene.
Lo apoya el neurólogo Fred Baughman, para quien los millones de niños que son medicados por hiperactividad son normales. “El país ha sido llevado a creer que cada emoción molesta es una enfermedad mental, y quienes dirigen la Asociación Psiquiátrica Americana saben muy bien que la están promoviendo como enfermedad cuando no hay información científica que confirme cualquier enfermedad mental”[6].
Carlos Pérez, quien acaba de publicar su libro Antipsiquiatría, dice que “el TDAH se inscribe en la inserción progresiva del modelo médico y la mirada clínica en las instituciones educativas con el fin de abordar problemas pedagógicos”. Pérez advierte  que “el Ritalin cumple una función en el escalamiento terapéutico, es precursor de cuadros de comportamientos más graves y de medicación”.
Garrido, agrega que el uso del fármaco “deja de lado las particularidades del padecimiento subjetivo: El proceso de subjetivación de un niño, la entrada al lenguaje, a ser parte de una familia, de una comunidad. Lo que se espera de un niño y si responde a las expectativas no pueden catalogarse de que el niño está enfermo. Cuando las salidas son fármacos, no hay esfuerzos por dilucidar que hay detrás de ese síntoma”.
Juan Gonzáles, académico de la Universidad de Chile e investigador del Observatorio de Políticas Educativas (Opech), advierte que diagnosticar TDAH “perjudica las relaciones que el niño tiene con su entorno y lo hace sentir discapacitado. Eso afectará su desarrollo, debido a la carga de construir la personalidad desde una patología”.
Al resolver problemas sociales con fármacos se acepta que el problema es de los individuos y no de la sociedad. Carlos Pérez acusa que “se subjetiviza el malestar, echándosele la culpa a los individuos por problemas que son sociales. Así, un sistema educativo en crisis no es producto de pocos recursos educativos y anacronismo de las técnicas pedagógicas, sino que de los niños. De esta forma ensombrecemos un  contexto escolar educativo precarizado y segregado. Pareciera así que el niño es único actor en el proceso de aprender”.
Pérez va más allá y sostiene que “los niños que medican con MFD no quedan más tranquilos ni tienen mejor rendimiento, sino lo que provoca es un efecto placebo. Los profesores que pierden la paciencia con un cabro chico, se relajan cuando le dan medicamentos y abandonan su posición estigmatizadora. Así se alivia el niño y el profesor. Es un efecto de la relación tras el uso del medicamento. No es que el Ritalin como pastilla haga algo bueno, sino que crea un contexto en que los implicados ven el mundo de manera diferente”.
COMO ACTÚA EL METILFENIDATO
Clasificado en el grupo de los psicoanalépticos (drogas estimulantes), el MFD tiene una estructura molecular similar a la anfetamina y actúa en el cerebro de la misma forma como lo hace la cocaína, según una investigación de Nora Volkow, directora del National Institute on Drug Abuse (NIDA), de EE.UU.
Garrido explica que “el medicamento activa los centros inhibitorios de la conducta, por lo que el chico se queda más tranquilo. Es un estimulante que eleva el nivel de neurotransmisores, como la dopamina, con un funcionamiento muy similar a la cocaína.  No se tiene claridad ni certeza sobre sus efectos a largo plazo”.
Aún no se conoce con certeza la forma en que el MFD interviene en la sinapsis neuronal. Aboitiz cuenta que “no se sabe el mecanismo de acción exacto del MFD. Se sabe que actúa bloqueando una molécula que es un transportador de dopamina, un regulador muy potente de la conducta, y en la recaptura de noradrenalina. Eso se llama reactividad cruzada. Así se mantienen los niveles de dopamina y noradrenalina al interior de la célula”. Algunos estudios indican que una dosis de Ritalin de 0,5 MG./K. es suficiente para bloquear el 70% de los transportadores de la dopamina.
Botella de tabletas de Ritalin comericalizadas en Inglaterra entre 1954 y 1970
El MFD actúa sobre el lóbulo frontal aumentando la carga de dopamina. Según Aboitiz  “al activarse el lóbulo frontal, se facilitan las funciones ejecutivas y el sujeto mejora su conducta; de allí que mejora su focalización atencional y al mismo tiempo reduce su impulsividad e hiperactividad, mejora su capacidad de perseverar y concretar tareas”[7].
El fármaco no mejora el supuesto trastorno, provocando su acción farmacológica “una conducta más autocontrolada por parte del paciente; y al terminar su efecto, el sujeto vuelve a ser el mismo”[8].
Matías tomó Ritalin desde Kinder hasta 7º Básico. Desde que un día una profesora le dijo a su mamá que “era un niño problema”, partió tomando ¼ de la pastilla, luego ½ y luego los 10 MG. De lunes a viernes. “Me sentía mal, me dolía la guata, me sentía ensimismado, sentía que la gente no me entendía. Pensaba que yo era el cuático, el extraño. No me gustaba hacer las mismas cosas que el resto de la gente. Con pastillas te concentras, pero al estar en el recreo, ante relaciones sociales, me sentaba y miraba lo que hacía el resto, no me sentía entendido. Era reacio al cariño”.
EL NEGOCIO DE DIAGNOSTICAR TDAH
Cuando Gloria Carrillo dijo que iba a retirar a su hijo, Matías, del Colegio José Joaquín Prieto, de La Pintana, administrado por la Sociedad de Instrucción Primaria, en el colegio hicieron lo imposible para que no se llevara al niño. “Yo era una apoderado problema, distribuía volantes entre los apoderados que mostraban el sobrediagnóstico y los efectos dañinos del Ritalin, interrumpía las reuniones de apoderados y decían que mi niño era un problema, pero no me querían dejar ir”- cuenta Gloria.
Cuando Matías estaba en Kinder, con sólo 6 años, lo empezaron a medicar. “Era inquieto, pero en el jardín nunca se quejaron”- detalla Gloria. “A los pocos días de entrar a clases me mandan a ver un neurólogo luego de hacerle el Test de Conner abreviado. Como era tan pequeño, el profesional pidió el apoyo de un psicólogo, quien lo mandó de vuelta al neurólogo y le hicieron un encefalograma. Al 2º Semestre ya estaba tomando 10 MG. de Aradix (MFD) al día. En Iº Básico subió a 1½  pastilla, en el curso siguiente 2 y después 20 MG. al día.
Un día Gloria quiso probar qué efecto le hacía la pastilla a su hijo y se la dio un sábado. “Quería saber qué efecto le hacía y al verlo me morí de pena. Se quedó como en el limbo, pegado. Siempre lo ví corriendo, saltando y esta vez se puso a ver tele y se quedó pegado comiéndose las uñas hasta salir sangre. No hablaba y tampoco comía y eso que se come todo”- cuenta.
Desde que tomaba el fármaco, Matías llegaba con la colación de vuelta a la casa y no participó en actividades extraescolares ni bailó en los actos. Su mamá cuenta que en 3º Básico quedaba tan somnoliento que sus compañeros le hacían bullying. La duda la hizo participar de un taller organizado por el Opech en su barrio, en el que fue aprendiendo de los efectos del Aradix. “Me costó más de un año tomar la decisión. Es que la presión de la psicóloga del colegio era fuerte. Lo interrogaba siempre si se tomó la pastilla. Sufrimos como familia, la presión es fuerte ¿Como mamá qué haces?”.
“No hablaba el tema sin llorar y el colegio manipulaba la situación. Yo le llevé información a la psicopedagoga sobre el medicamento, les decía que el problema tenía que ver con los métodos educativos que no se adaptan a los tiempos ni al avance de los niños. La psicopedagoga no tenía idea de los daños que puede causar el MFD y nunca se cuestionó medicar a niños. Me dijo que a ella le enseñan a tratar a niños con el medicamento”- cuenta Gloria.
Un día decidió no darle más Aradix y se la reemplazó por dulces. El chico siguió igual e incluso se volvió más sociable. Recién a los 10 años participó en alguna actividad extraprogramática y desde este año va a otro colegio. Aún hoy Gloria se pregunta por qué tanto interés del colegio para que Matías se quedara.
Desde que en 2010 entrara en vigencia el DL 170, el TDAH pasó a ser Necesidad Educativa Especial (NEE), lo que implicó pasar de una subvención de $51.138 dada por un estudiante normal a una de $141.746. O sea, casi tres veces más dinero para el sostenedor del colegio. En el curso de Matías, el año 2011 de 43 alumnos, 20 estaban medicados.
Hoy son 2.175 establecimientos que se acogen al programa PIE (Proyectos de Integración Escolar), que entrega recursos para contratar profesionales especializados para atender a los niños diagnosticados con TDAH.
Carolina Correa Braun, directora del Colegio José Joaquín Prieto de La Pintana, sostiene que no hay ningún niño de los 1.582 que educa el colegio que perciba subvención por Necesidad Educativa Especial (NEE) y que resuelven por si solos los casos de Trastorno por Déficit Atencional e Hiperactividad (TDAH).
Si el 2011 en la Región Metropolitana eran 2723 los estudiantes de colegios públicos y subvencionados diagnosticados con TDAH, en 2012 subieron a 8.339. En la VIIIª Región pasaron de 1.492 a 6.001. El total nacional pasó de 7.940 a 28.095.
Gonzáles opina que “debido al sistema de financiamiento por el vouchers y el aumento de las subvención por NEE, diagnosticar a niños con TDAH se ha transformado en un negocio. Los colegios con tal de subir la subvención están haciendo el diagnóstico al tun tun”.
Gloria cuenta que “te convencen de que tu niño es un niño problema, que es un cacho. Y que te digan eso es súper fuerte, por ello para muchos papás es un tabú. Los apoderados se creen el modelo médico. Se creen que su hijo está enfermo y hay que medicarlo, cuando en ese colegio los profesores aún hacen una clase entera escribiendo todo en la pizarra y me hacían problemas porque mi cabro no escribía. Un día les dije a los profesores ‘eres tú la que no innova en métodos pedagógicos. Usas una pizarra y un cuaderno en la época del play station’”.
Cuando María Pucheu, psicóloga infanto juvenil de un Cesfam en Puente Alto, intentó convencer a los profesores de los riesgos que conlleva la excesiva medicalización, estos le dijeron que “tienen a 40 más en la clase y lo sienta adelante y le repite la instrucción, pero no puede dejar que interrumpa a los otros niños. Los profesores son la piedra de tope de este sistema, se les exige estadísticas como el Simce o la PSU, que miden muy poco”.
El Opech ha recibido denuncias de que los apoderados son presionados por las escuelas para medicar a sus hijos, incluso condicionando su permanencia en  los colegios. Gisett,  profesora del Colegio Australia de La Pintana, cuenta que es habitual que en los colegios se les diga a los padres: “Su hijo no se controla en la sala, llévelo al médico. En el consultorio le darán las pastillas”.
Publicidad de Ritalin orientada a la familia. Dice: Mucho más fácil para la crianza de los niños
Pucheu también lo ha constatado: “Se les dice a los papás que si no medicalizan a sus hijos, estos serán futuros delincuentes o van a tener trastornos mentales. Un papá que no tiene formación en salud así acepta la medicalización”.
Para muchos docentes y comunidades educativas medicalizar a niños con drogas se ha banalizado. Gisett acostumbra escuchar de sus colegas palabras como “tal chico está insoportable porque no se tomó las pastillas”; o a estudiantes decirle “tía: dele la pastilla luego”; o que un niño le dice a otro: “No te has tomado la pastilla”.
En una ocasión un niño de 2º básico fue a pedirle pastillas y otro de 11 años toma 3 al día en un colegio donde hay un promedio de 40 niños por sala y cuentan con 2 data con el cable malo y 2 notebook sin cargador para hacer clases. “Con menos alumnos y más recursos pedagógicos puedes manejar la situación. En un curso de 40, un alumno puede hablar sólo una vez en la clase”- destaca. La normativa permite tener hasta 45 alumnos por sala de clase, pudiendo caber más si se pide permiso.
DESMEDICALIZANDO
Matías un día decidió no tomar más pastillas y se lo comunicó a su mamá. Estaba ya en 7º Básico y llevaba 8 años tomando Ritalin. “Cuando creces empiezas a pensar por ti mismo y me di cuenta de que no quería tomar pastillas”- cuenta. Su proceso partió cuando asumió que realmente se sentía mal tomando Ritalin, luego cuestionándose el ¿por qué tenía que tomarlas?
Matías cuenta que al dejar el fármaco “me empezó a ir bien. Volví a pintar y dibujar, que es lo que hacía cuando chico”. Hoy estudia Pedagogía y “no recomendaría dar pastillas a niños. Una pastilla que afecte el cerebro a nivel cognitivo no va con la ética pedagógica. Educarse no es sólo concentrarse y sacar buenas notas”- destaca.
Gonzáles destaca que los problemas del aprendizaje “son educativos, no psicológicos. Hoy el enfoque es hacia encontrar cierto daño individual en las personas que no aprenden. La educación hace más de un siglo está entendida como un proceso colectivo, las ciencias de la educación son mucho más amplias que las ciencias psicológicas, del aprendizaje. Es fundamental resignificar el problema de las NEE, como un problema educativo, social y político y no como un problema psicológico o neurológico”.
Como todos los fármacos que actúan sobre el sistema nervioso con el MFD no se puede suspender su uso en forma abrupta. La interrupción debe ser progresiva y con el acuerdo del médico tratante. En caso de que un niño efectivamente sea inquieto y no logre concretar sus tareas, se recomienda escoger una terapia en la que la medicación sea el recurso último (y no el primero) y en la que participen diversos agentes de salud y que se tome en cuenta el contexto afectivo y social del niño.
Francisca Espinoza, psicóloga de Psicoymed, recomienda un tratamiento psicoterapéutico que considere las diversas dimensiones de la vida del niño. Los realizados en Psicoymed duran por lo menos 3 meses y se complementan con talleres de arte, flores de Bach y Reiki infantil. “La familia se incorpora al tratamiento para desarrollar competencias parentales, para que ellos sepan intervenir desde la casa y nosotros entregamos herramientas para que el niño trabaje su hiperactividad, que el mismo pueda controlar la impulsividad”- destaca.
Además de los talleres del Opech, diversos otros colectivos se han enfocado a disputar terreno a la excesiva medicación de la infancia. El Centro de Estudios de Contrapsicología ya diseñó un manual de abordaje y otros grupos han desarrollado trabajos locales. En una de estas experiencias participó Pablo Soto, estudiante de IVº de Sociología de la UAH en 2011. Se trató del Taller en la Población Exequiel Gonzáles Cortés, en el que participaron 15 papás junto a sus hijos, de los cuales 10 estaban diagnosticados con TDAH. “Luego de informarles de los riesgos del MFD, buscamos  alternativas como flores de Bach, involucrar a los padres en los estudios de sus hijos, que les pusieron más atención y los acompañaban”- destaca.
Gonzálesafirma que “los problemas de aprendizaje en la escuela deben ser abordados primero del sentido que tienen para estas los niños, de la gestión del tiempo, la cantidad de alumnos por sala y la didáctica del aprendizaje. Ninguno de estos ámbitos está siendo abordado hoy y termina sólo viéndose el problema desde el niño. Hay que involucrar a más actores en los problemas del aprendizaje, más allá del psicólogo, a los profesores y a la familia”.
En su propuesta educativa presentada en diciembre de 2011, la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (Aces) se integra la exigencia del fin de la medicación de la infancia.
Gloria Carrillo recomienda a otros padres que “cuando un profesor o médico te da un diagnóstico, no sólo es importante contrastar con la opinión de otro profesional, sino que también debes buscar tu misma la información. Su hijo, Matías, está ahora en un colegio de La Pintana con 27 compañeros en su curso, va con ropa de colegio sólo 2 días a la semana y no toma fármacos. “En el colegio Matte no le gustaba ir a clases, ahora está encantado con ir cada día. El colegio es el que tiene que adaptarse. Un niño que no está encantado en la sala no va a aprender nada. Y la tecnología está”- sostiene.
Tal como se recetan grandes cantidades de Ansiolíticos a los adultos, en los cajones de los directores de muchos colegios se guardan cientos de pastillas destinadas a menores de edad. Al acostumbrar a los niños a tomar fármacos para rendir según estándares impuestos por una sociedad obsesionada por los mecanismos de medición, se adiestra a  sujetos en el saber adaptarse a regímenes de competencia. Los fármacos promovidos no fomentan la autonomía y menos la creatividad, sino que el aceptar la autoridad y saber resolver tareas encomendadas en una sala de clases cuya estructura no ha variado en profundidad en los últimos tres siglos.
El objetivo de algunos científicos es ampliar el diagnóstico de TDAH a los adultos, aplicar el MFD en infractores de ley y a la inatención infantil, sobre todo de mujeres. Vega destaca que el MFD  se viene ahora como potenciador y los laboratorios lo promueven para estudiar”.
Hoy la pieza más bizarra del Museo de Pedagogía es una varilla que nos recuerda el mantra educativo de otras épocas: La letra con sangre entra. La industria farmacéutica ha hecho más infinitesimal el control de los vaivenes de la conciencia y la atención de muchos estudiantes inquietos: ahora ocurre en ese atómico espacio donde los neurotransmisores actúan reteniendo catecolaminas. Tan sutil como efectivo, el recuerdo de la pedagogía de nuestra época exhibirá en el futuro junto a la varilla una inocente y pequeña pastilla blanca.
 Mauricio Becerra Rebolledo
@kalidoscop
Ilustraciones: Rodrigo Acevedo Villegas
El Ciudadano


[1] En ‘Déficit Atencional e Hiperactividad: fronteras y desafíos’, compilación de  Francisco Aboitiz y Ximena Carrasco. Ediciones PUC, 2009.
[2] La dopamina y la norepinefrina, junto a la epinefrina (llamada antes adrenalina) son catecolaminas, o sea, hormonas producidas por las glándulas suprarrenales y liberadas en la sangre durante momentos de estrés físico o emocional.
[3] Francisco Aboitiz; Tomás Ossandón; Francisco Zamorano y Pablo Billeke: Balance en la cuerda floja: la neurobiología del trastorno por déficit atencional e Hiperactividad. Revista Médica de Clínica Las Condes, 2012.
[4] En ‘Déficit Atencional e Hiperactividad: fronteras y desafíos’, compilación de  Francisco Aboitiz y Ximena Carrasco. Ediciones PUC, 2009.
[5] Ibíd.
[6] En revista Insight, junio, 1999.
[7] Francisco Aboitiz; Tomás Ossandón; Francisco Zamorano y Pablo Billeke: Balance en la cuerda floja: la neurobiología del trastorno por déficit atencional e Hiperactividad. Revista Médica de Clínica Las Condes, 2012.
[8] Ibíd.

sábado, 29 de diciembre de 2012

SINTOMAS DE DERRAME CEREBRAL

¿Qué es un derrame cerebral?

También conocido con otros nombres: ACV (accidente cerebrovascular), hemorragia cerebral, accidente cerebro vascular, apoplejía. Este se produce al interrumpirse la circulación de la sangre al cerebro y con ello el suministro de oxigeno.
Cuando el flujo de sangre de una parte del cerebro se corta, esta parte muere en minutos. Las células, al morir, liberan químicos que dañan otras células, dependiendo de la zona, el tiempo, podrá ser tener unas secuelas u otras.

Existen tres tipos

  • Embolia cerebral: un vaso sanguíneo se bloquea con un coágulo u otra partícula.
  • Hemorragia cerebral: un vaso sanguíneo se rompe y sangra.
  • Derrame transitorio o mini ataque cerebral: el flujo sanguíneo se interrumpe solo por un corto tiempo, siendo este inferior a 15m, aunque debe de tratarse como los demás puede ser un aviso de otro más importante.

Pero… ¿realmente son comunes los derrames cerebrales?

Según datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud) en realidad son la tercera causa de muerte, después de las enfermedades coronarias, y la segunda causa de discapacidad en los países desarrollados.
Más del 15 % de las personas que tienen un derrame cerebral mueren dentro de los primeros 30 días. Entre el 15-30% de los supervivientes quedan con alguna secuela.
Todos estos datos nos indican que aquí el tiempo juega un papel crucial en el tratamiento, recuperación y sobre todo en la superación del derrame cerebral.

¿Quién está a riesgo de tener un derrame cerebral?

Cualquiera puede tener un derrame cerebral, aunque afecta sobre todo a mayores de 55 años y por igual a hombre y mujeres.

¿Quedaran secuelas?

Todo esto dependerá no solo del tipo de ataque, la cantidad del tejido dañado, las funciones corporales afectadas, pero sobre todo de la prontitud del tratamiento.
Se puede recuperar por completo o tener alguna pérdida permanente de la función.

¿Hay algún síntoma que me pueda poner en aviso?

Sí, aunque uno mismo no suele notárselos. Son los demás lo que pueden ponernos sobreaviso si observan alguno de estos síntomas de derrame cerebral.
  • Debilidad repentina, adormecimiento, acorchamiento de la cara o extremidades.
  • Mareos, problemas de coordinación, perdida de equilibrio.
  • Perdida del campo visual repentino en uno o ambos ojos.
  • Dolores de cabeza de aparición repentina y muy intensos.
  • Dificultad para hablar (afasia)

¿Se puede prevenir un derrame cerebral?

Hay muchas cosas que puede hacer:
  • No fumar, beber alcohol ni cometer excesos (los fumadores padecen entre 3 y 4 veces más ACV que los no fumadores)
  • Seguimiento y tratamiento adecuado de la tensión arterial, azúcar y colesterol.
  • Hacer ejercicio físico adecuado a la edad y al estado físico.
  • Mantener un peso saludable, junto a una dieta sana.
  • Evitar el exceso de estrés, el trabajo excesivo…


Fitoterapia preventiva del derrame cerebral

  • Cúrcuma: posee beneficios para la recuperación cerebral en los accidentes cerebro-vasculares, ayudando a regenerar y reconstruir las células cerebrales, según últimos estudios.*
  • Ginkgo (Ginkgo biloba) : mejora la circulación de los capilares del cerebro, aumentando su resistencia y ayudando a que no se rompan.
  • Germen de trigo: la presencia de octaconasol impide la oxidación neuronal lo que protege contra la degeneración cerebral.
  • Ajo: Mejora la circulación sanguínea.

viernes, 29 de enero de 2010

¿NECESITAN MEDICACION LOS NIÑOS CON TDAH E HIPERACTIVIDAD?


¿Por qué hay cada vez más niños con TDA y/o con Hiperactividad?
La verdad es que cada año hay más casos de niños, jóvenes (y adultos) diagnosticados del Trastorno de Déficit de Atención (TDA) y/o de Hiperactividad. Si bien es cierto que hay un aumento de estos casos también se viene observando que ahora cualquier niño demasiado inquieto o al que le cuesta concentrarse rápidamente pasa a ser diagnosticado como un TDA o como un caso de Hiperactividad.

¿Es realmente imprescindible medicarles?
Estos niños suelen presentar dificultades académicas (aunque a menudo son muy inteligentes) debido a que les cuesta concentrarse (TDA) o pueden crear problemas para que la clase siga su ritmo normal ya que suelen interrumpir o crear problemas de comportamiento con su impulsividad.
En esta época en la que la medicina está encarada sólo a tratar los síntomas lo fácil es medicar a estos niños. Con la medicación normalmente están más tranquilos y ya no suelen crear "problemas" en clase.

Efectos secundarios de esos medicamentos
Cada vez se están alzando más voces (dentro del colectivo médico y docente) en contra de esta medicación masiva. Hoy en día es raro encontrar un aula o clase en la que no haya uno o varios alumnos medicados.
El primer efecto secundario es el de ser estigmatizado. En muchos casos el niño o niña pasa a ser conocido por todos como "el hiperactivo".

La industria farmacéutica ha encontrado un verdadero filón con estos casos ya que la mayoría tendrán que tomar ese medicamento durante muchos años. Siempre te comentan que es un problema del cerebro (una conexión) y que con el medicamento el niño estará "estupendo".

Lo que, a menudo, no explican son los posibles efectos secundarios:
La medicación habitual es un principio activo llamado Metilfenidato (un estimulante del sistema nervioso central) y que en cada país puede comercializarse con distintos nombres. Cada caso es diferente pero en los propios prospectos de los medicamentos ya advierte que pueden provocar tics o movimientos incontrolados del cuerpo, sarpullidos, dolor articular, pérdida de apetito y de peso, cambios de humor, insomnio, dolor de cabeza y nauseas, etc. Tras dejar la medicación también se necesita tiempo para que la persona se adapte y así puede surgir una sensación de desánimo, cansancio, etc.
Con esto no queremos decir que todas los pacientes padecerán estos síntomas pero si que hay que tener en cuenta los efectos secundarios.

Tratar la causa y no sólo los síntomas
Desde la medicina natural se mantiene la visión de que nunca hemos de quedarnos con los síntomas sino tratar de corregir las causas que los provocan.
A pesar de que haya algunos casos muy concretos que pudieran necesitar medicación lo habitual es que detrás haya toda una serie de factores:

Niños sin ningún tipo de hábitos, falta de dedicación de sus padres, déficit de ácidos grasos Omega 3, pasarse todo el día con estímulos visuales (los ordenadores o computadoras, televisión y videojuegos o consolas) y la consecuente falta de actividad física, alteraciones del sueño, traumas emocionales, etc.

¿Tenemos otras alternativas?
Una vez estudiado cada caso (entre los profesores, padres, psicólogos y médicos) es cuando se aplicará la estrategia que corresponda. Lo más importante es que el niño o niña entienda porque está actuando así. Una vez entienda que es un aspecto de su comportamiento (en el cual él también puede participar en su mejoría) su autoestima suele empezar a mejorar ya que ve esa situación como algo más lógica y que puede ser momentánea.

Evidentemente esto es más complejo que dar una pastillita y poner todas nuestras expectativas en que el medicamento lo haga todo. Aquí se han de involucrar todos.

Conclusiones
Hemos de entender que el ritmo de vida tan estresado que llevamos también afecta a los chicos. Pensemos que muchos de ellos se pasan el día en el colegio y luego por la tarde suelen tener más tareas o clases "de refuerzo". Antes los alumnos solían jugar después de las clases. Ahora a menudo también ven menos a sus padres que, además, cuando llegan a casa están tan cansados que tiene ganas de todo menos de averiguar que les preocupa a sus hijos.

A veces algo tan simple como jugar con ellos o ayudarles a poner un poco de orden en su vida les ayuda más que ninguna medicación... y sin ningún efecto secundario.

Nota: Con este pequeño artículo no queremos alentar a nadie a dejar su medicación sólo pretendemos que padres, médicos y docentes reflexionen un poco más antes de diagnosticar a alguien como persona con TDA o Hiperactividad y evitar así que se le medique sin buscar las causas de esos síntomas.

jueves, 17 de diciembre de 2009

DETECCION OPORTUNA DEL DERRAME CEREBRAL PUEDE SALVAR LA VIDA


La mayoría de los que han sufrido una interrupción sanguínea en el cerebro no lo detectaron y retrasaron el tratamiento. Es crucial conocer los síntomas de un derrame, le mostramos los más significativos.


Un derrame cerebral, también conocido como "accidente cerebrovascular", "apoplejía" o "ataque cerebral", ocurre cuando el cerebro no recibe suficiente aporte de sangre. Sucede porque un coágulo proveniente de otra parte del cuerpo tapona un vaso sanguíneo o arteria cerebral, o bien porque una arteria sangra dentro del cerebro o alrededor de este órgano.
Este trastorno grave ocasiona la muerte de las células cerebrales, e incluso lleva al fallecimiento a muchas personas adultas. En algunos casos, los accidentes cerebrovasculares cambian la forma en que el afectado piensa, habla, ve y se mueve, e incluso pueden dificultarle que cuide de sí mismo o mantenga un trabajo.

Por ello, es importante conocer los signos de alarma temprana de este trastorno circulatorio, que según la Organización Mundial de la Salud (OMS), representa una de las principales causas de muerte en algunos países y ocasiona aproximadamente dos millones de víctimas cada año.

La ¿buena noticia¿ respecto del derrame, es que si se detecta a tiempo, se actúa rápidamente y se toman las medidas clínicas adecuadas, pueden minimizarse su impacto en el cerebro. Además, muchas personas que han sufrido un episodio de este tipo, consigue recuperar algunas o todas sus capacidades, mediante las terapias de rehabilitación del habla y física.

La ¿mala noticia¿ es que la mayoría de la gente que ha padecido un derrame cerebral, o interrupción de flujo sanguíneo al cerebro, no saben lo que les está ocurriendo cuando lo sufren o no le dan la importancia que merece.

Cuanto antes, ¡mejor!
De esa manera retrasan su visita a un servicio de urgencias o a la consulta médica, postergando el tratamiento, que ha de ser precoz y rápido para abordar en este trastorno con posibilidades de éxito.

Los médicos coinciden en que, para ser eficaz, el tratamiento del derrame ha de ser urgente, porque las neuronas comienzan a morir a los pocos minutos si deja de llegar la sangre al cerebro.

Esto advierte una investigación de la prestigiosa Clínica Mayo, en Estados Unidos, publicada en la Emergency Medicine Journal (Revista de Medicina de Emergencia), el estudió se realizó con cuatrocientos pacientes internados de urgencia en las instalaciones de dicha clínica, situadas en Arizona, Florida y Minnesota.

Los investigadores encontraron que menos de la mitad de ellos, exactamente el 42 por ciento, eran conscientes de que estaban sufriendo un derrame cerebral y los minutos corrían en su contra. Ignoraban que este problema es considerado una ¿urgencia médica¿, al igual que sucede con los infartos de miocardio.

Por ello, los expertos de la Clínica Mayo, recuerdan la importancia de conocer cuáles son los síntomas que obligan a acudir a una sala de urgencias, sin pérdida de tiempo. Una persona puede estar sufriendo una posible apoplejía si padece los siguientes síntomas:


Entumecimiento súbito, debilidad o parálisis en la cara, brazo o pierna, a menudo en un lado del cuerpo.

Inconvenientes para hablar o entender el lenguaje.

Problemas con la visión de uno o ambos ojos.

Dificultad repentina para caminar, mareo, pérdida de equilibrio o falta de coordinación.

Dolor de cabeza repentino y severo sin causa conocida.

Confusión y problemas de memoria o percepción.


Todos los pacientes que participaron en la investigación estadounidense, habían sido diagnosticados de un derrame isquémico agudo o de accidente isquémico transitorio, que sucede cuando la interrupción del flujo sanguíneo en la región cerebral es temporal y después se recupera.

Los investigadores descubrieron que la mayoría de los pacientes no acudieron a urgencias cuando aparecieron los primeros síntomas, y que el tiempo promedio que demoraron en acudir a un centro médico desde que aparecieron estos síntomas fue de ¡más de tres horas y media!

La mayoría de los afectados, tanto de hombres como mujeres, pensó que los síntomas desaparecerían solos, e ignoraban que un derrame es un trastorno que surge poco a poco.

Tampoco conocían la importancia de buscar ayuda médica de inmediato, lo cual en algunos casos puede significar la diferencia entre la vida y la muerte, o entre una vida con calidad o sin ella.

viernes, 13 de noviembre de 2009

HABILIDADES MENTALES E HIGIENE BUCAL


Un nuevo estudio revela que el buen cuidado bucal, con cepillado y uso de hilo dental regular y consultas al dentista, ayudaría a los adultos a mantener intactas sus habilidades cognitivas durante el envejecimiento.


Los autores hallaron que los mayores de 60 años con los niveles más altos del patógeno Porphyromonas gingivalis, que causa gingivitis, eran tres veces más propensos a tener problemas para recordar una secuencia de tres palabras tras una pausa.


El equipo del doctor James M. Noble, del Colegio de Médicos y Cirujanos de Columbia, halló también que los adultos con los niveles más altos del patógeno eran dos veces más propensos a no resolver restas de tres dígitos.


Los resultados, publicados este mes en Journal of Neurology, Neurosurgery, and Psychiatry, surgen de más de 2.300 hombres y mujeres, a los que examinaron para identificar periodontitis y que respondieron varios test de habilidades cognitivas entre 1991 y 1994.


El 5,7 por ciento de los adultos no pudo realizar ciertos test de memoria y el 6,5 por ciento falló en las restas inversas.


Los participantes con los niveles más altos del patógeno (más de 119 unidades), comparado con los que tenían las cantidades más bajas (57 unidades o menos) eran más proclives a tener bajo rendimiento en esas pruebas.


Estudios ya habían demostrado una asociación sólida entre la mala salud oral y la enfermedad cardíaca, el accidente cerebrovascular, la diabetes y el Alzheimer.


La periodontitis alteraría la función cerebral a través de varios mecanismos, indicó el equipo. Por ejemplo, puede producir inflamación en todo el cuerpo, lo que es un factor de riesgo de deterioro de la función cognitiva.


En un editorial, el doctor Robert Stewart del King's College de Londres opinó que el estudio se suma a un creciente conjunto de evidencias que asocian la salud oral y dental con la función cognitiva.

domingo, 8 de noviembre de 2009

PROBLEMAS PSIQUICOS PUEDEN AFECTAR TU CUERPO

Un dolor de cabeza persistente, de hombros o de espalda, puede ser el reflejo de un problema psíquico. Ante el dilema de si el dolor es real o provocado por una situación de estrés, depresión o ansiedad, el especialista deberá decidir si se combate con analgésicos, antidepresivos, terapia psicológica, o una combinación de los tres.

Desde hace unos años se prodigan las investigaciones científicas que demuestran que muchos pacientes afectados de ansiedad, estrés y depresión sufren dolores físicos, sobre todo de espalda, hombros y cabeza.

"La presencia de síntomas dolorosos en pacientes con ansiedad generalizada es muy frecuente, al igual que sabemos que ocurre en aquellos con depresión", señala Ángel Luis Montejo, del Hospital Universitario de Salamanca (centro de España) y experto en esta problemática psicosomática.

Ansiedad generalizada
Un estudio reciente en el que participaron 7.152 pacientes españoles que acudieron a las consultas de atención primaria por los motivos más dispares, determinó que más del 13 por ciento (981) presentaba ansiedad generalizada, lo que confirma a este trastorno como la segunda enfermedad mental más frecuente en ese nivel asistencial.

Solo un porcentaje menor (el 4,6 por ciento) de los enfermos con ansiedad generalizada y depresión presentan una funcionalidad normal cuando surgen estos síntomas dolorosos.

El fondo de la cuestión es determinar si el origen de las dolencias físicas determina la aparición de las dolencias psíquicas, o viceversa, si bien la gran mayoría de los estudios se inclinan por la segunda posibilidad.

Y ante el dilema de si el dolor es real o provocado por una situación de estrés, depresión o ansiedad, el especialista deberá decidir si el problema se combate con analgésicos, antidepresivos, terapia psicológica, o una combinación de los tres.

La somatización forma parte del peaje de la vida. El miedo a la enfermedad, a los conflictos familiares, a la pérdida de seres queridos o a los problemas laborales, se traduce en molestias que a veces pueden pasar desapercibidas para el médico de cabecera, saturado de demandas y ante cuadros difíciles de diagnosticar.

Un equipo de investigación de la Universidad de León (centro de España) acaba de difundir el trabajo "La salud psíquica de los trabajadores: factores desencadenantes de su deterioro y estrategias para prevenir la enfermedad mental", en el que se informa de que el 60 por ciento de los trabajadores españoles afirma que sufre problemas de salud física y mental a causa del trabajo.

De acuerdo con los datos de esta investigación, el 28 por ciento de la población laboral europea sufre estrés, "la nueva epidemia organizativa del siglo XXI, con graves repercusiones no sólo para la salud de la población ocupada, sino también significativos costes sociales y empresariales".

Fatiga y cefaleas
El informe detalla que los trastornos más frecuentes entre los trabajadores afectados por esta problemática son, además del estrés, la fatiga, cefaleas, irritabilidad, ansiedad y problemas de sueño.

Además, la investigación añade que en los últimos años han aparecido auténticas patologías laborales, como el "burnout" o síndrome del quemado, la "gripe del yuppie" o adicción al trabajo y la "ergodependencia" o dependencia del estrés.

El perfil de las personas que padecen este tipo de dolencias se corresponde con el de "sujetos muy activos, competitivos, agresivos, hostiles, luchadores, tenaces y persistentes, que tratan de alcanzar el nivel más elevado y el mayor número de objetivos en el menor tiempo posible", según se indica en el resumen del trabajo.

Sin embargo, existen una serie de factores emergentes en la situación laboral actual que podrían actuar como causantes de estrés, como son situaciones de empleo inestable, contratos precarios, sentimientos de inseguridad laboral, largas jornadas laborales, altas demandas emocionales en el trabajo y dificultades para conciliar la vida personal y familiar.

Se han identificado tres tipos de causas para las dolencias psíquicas de los trabajadores: imperativos profesionales excesivos, escaso margen de maniobra para tomar decisiones y controlar la propia vida laboral, y poco apoyo social por parte de compañeros y superiores.

Enfermos graves desatendidos
Otro problema derivado de la proliferación de las somatizaciones derivadas de problemas psíquicos es que los psiquiatras no pueden atender como es debido a los enfermos mentales severos, debido a la cantidad de gente que satura las consultas con alteraciones psíquicas menos graves.

Muchos de los enfermos mentales graves tienen dificultades para ser atendidos por la invasión de personas que acuden con problemas mentales comunes", como la depresión, cuadros de ansiedad y estrés.

Hemos pasado de trabajar sólo con los enfermos graves hace dos décadas a que ahora más de la mitad de los tratamientos sean de trastornos mentales comunes.

Las personas han comprobado que hay posibilidades de recibir ayuda "cuando se pasa por una mala temporada", existen conflictos de pareja o cualquier otra dificultad de la vida diaria, lo cual, está provocando una saturación en los servicios de esta especialidad clínica.

Los trastornos mentales constituyen una causa muy frecuente de discapacidad, pérdida de calidad de vida, sufrimiento, aislamiento social y hasta mortalidad por suicidio.

miércoles, 7 de octubre de 2009

EPILEPSIA II

La epilepsia no es, como mucha gente cree, sinónimo de retraso o deterioro intelectual, ni de alteraciones de la personalidad ni de enfermedad psiquiátrica, aunque en algunos pocos casos se relacione a cualquiera de estas alteraciones. La epilepsia es un término que indica cualquier trastorno caracterizado por convulsiones recurrentes y una convulsión es un trastorno pasajero que afecta la función cerebral y está dado por una descarga neuronalparoxística anormal.

Según la definición de la Organización Mundial de la Salud se trata de un síndrome con síntomas o signos que tienen un mecanismo de producción común pero pueden ser causados por diversos motivo. Se caracteriza por convulsiones recurrentes de algún tipo.

Son diversas las causas de la epilepsia, a continuacion les presento una clasificacion de ellas en edades tempranas y en la edad adulta:

tratamiento epilepsia

Causas comunes en los niños

* Trastornos del desarrollo cerebral durante el embarazo.

* Falta de oxigeno y hemorragias cerebrales durante el parto. Estas circunstancias dan lugar, normalmente, a cicatrices persistentes en el cerebro generadoras de una epilepsia.

* Meningitis y encefalitis. Las infecciones del sistema nervioso central lesionan las células nerviosas o dañan y forman el tejido cicatrizal. Más tarde puede aparecer la epilepsia.

* Trastornos metabólicos del cerebro. Estas enfermedades aumentan la excitabilidad de las células nerviosas o destruyen las sensibles células nerviosas del cerebro, formando así cicatrices.

Causas comunes en la edad adulta

* Tumores cerebrales. En ocasiones la existencia de ataques epilépticos constituye la única manifestación de su presencia.

* Lesiones cerebrales. El aumento de los accidentes de tráfico ha incrementado el número de lesiones cerebrales y a su vez, el de casos de epilepsia por esta causa.

* Enfermedades vasculares del cerebro. Causa de especial incidencia en la población de mayor edad. La más conocida es la arteriosclerosis cerebral. La epilepsia suele aparecer un año después del ataque de apoplejía.

* El alcoholismo. El alcohol es un “veneno para los nervios”, en dosis excesivas y/o constantes puede dañar de forma permanente tanto a los nervios como al cerebro. Además, este puede constituir en causa indirecta de epilepsia por los golpes recibidos en las caídas durante el estado de embriaguez.

* Las meningitis. Menos comunes durante la edad adulta.

Los tratamientos que les enseñare a continuacion les ayudara a convivir mejor con los sintomas y llevar una vida mas tranquila:

1. Se toma un pocillo de corteza de sauco y una cucharada de miel de abejas, se cocina el jugo con la miel de abejas, y se toma ocho dias si y ocho dias no en ayunas.

2. Se toman 30 grs. de corteza de sauco y se mezcla con un litro de agua, se cocina y se toma 4 veces al dia.

3. Romero y ruda en iguales cantidades, hervidas en vino, tomar dos copitas al dia hasta curarse.

4. Una cucharada de ruda tostada y molida una vez al dia, en un vas de agua.

5. Bebidas de artemisa 3 veces al dia.

Jugoterapia:
- Agua de canela 1/4 de vaso
- Agua de toronjil 1/2 vaso
- Jugo de manzana 1 vaso
- Jugo de apio 1/2 vaso
- Jugo de coco 1 vaso

Revolver y tomar 4 o 5 vasos al dia