
Tal vez para algunas personas el aroma del ajo no suele ser del todo agradable, si bien es cierto, además de penetrante y en nuestra vida diaria podemos darle usos diversos. Lejos de esas creencias de que ahuyenta brujas y vampiros (ja, ja, ja), a lo mejor ese tipo de seres no sean los únicos que puedan resistirse a las propiedades ahuyentadoras del ajo.