jueves, 23 de abril de 2009

LIMPIE SU ORGANISMO COMIENDO


Desde dolores de cabeza, desórdenes nerviosos, ansiedad, depresión, cansancio, malestar general, hinchazón corporal, hasta el envejecimiento de la piel y males degenerativos como el cáncer pueden ser causados por la acumulación excesiva de toxinas en el cuerpo.


Estas provienen tanto de agentes externos como sustancias interiores orgánicas. Entre las primeras, podemos evitarlas no ingiriendo cafeína, el alcohol, las grasas, los azúcares, los aditivos alimentarios, los pesticidas, las sustancias químicas y el humo contaminante.

Como inevitablemente estamos expuestos a varias de ellas sin derecho a chistar, una buena alternativa es mantener una alimentación depurativa a base de antioxidantes que neutralizan los radicales libres, en base a alimentos naturales, frescos, sin químicos, ni procesos artificiales, como las frutas, las verduras, las legumbres y los cereales y granos.

Los alimentos que limpian


  • Manzana: Esta es una de las frutas más depurativas que existen ya que su gran capacidad absorbente y fibra ayudan a la higiene intestinal, eliminando sustancias nocivas. Su jugo elimina las toxinas y reduce el colesterol.
  • Cebolla: Reduce la tensión arterial, controla el colesterol, y evita la acumulación de grasa en la sangre. Ejerce una función depurativa favoreciendo el funcionamiento del hígado y la vesícula biliar. Ayuda en la eliminación de líquidos, la purificación de la sangre, y en el aumento del calor corporal. Todos sus beneficios aumentan si se consume cruda.

  • Alcachofa: Esta verdura es un gran diurético que aumenta el flujo de orina, por lo tanto evita la retención de líquidos y favorece la desintoxicación hepática. Facilita la digestión de grasas e incluso favorece la regeneración de las células del hígado.

  • Berros: Una excelente fuente de minerales, betacarotenos y vitaminas C y E. A veces son utilizados por la medicina tradicional para tratar problemas renales y hepáticos.

  • Espárrago: Su fibra favorece el tránsito intestinal, equilibra los líquidos y los minerales en el organismo y previene alteraciones metabólicas. Contiene abundante potasio, por lo que favorece la eliminación de toxinas acumuladas a través de la orina.

  • Limón: Es un excelente diurético que elimina compuestos tóxicos a través de la orina, además es un antioxidante que mejora la calidad de la sangre limpiándola de toxinas.

  • Uvas: Son uno de los alimentos con la mayor cantidad de antioxidantes que protegen las células de trastornos degenerativos, acelerando los procesos purificadores de tu organismo.

  • Durazno: Debido a sus altos niveles de vitamina C y potasio, regula la tensión arterial y elimina los líquidos retenidos, estimulando la función de los riñones y reduciendo el riesgo de infecciones urinarias.

  • Apio: Elimina el ácido úrico y los residuos tóxicos, protege al riñón y la vejiga de la formación de cálculos. Limpia las vías urinarias y contiene mucha fibra, útil para acelerar el tránsito intestinal.

  • Aceite de oliva virgen: Es un potente antioxidante que reduce el colesterol malo y el azúcar en la sangre. Tiene efectos anticancerígenos y previene trastornos cardiovasculares. Favorece la digestión y mejora la función del hígado.

  • Pan integral: Funcionan como esponja, absorbiendo y eliminando toxinas del intestino. Son ricos en vitamina B, fundamental para obtener energía, mantener sano el sistema nervioso y la piel.
  • Yogurt: Sus bacterias equilibran la flora intestinal ayudando en la eliminación de residuos perjudiciales
  • EL SELENIO BENEFICIA LA TIROIDES


    La ingesta de selenio resulta beneficiosa para la glándula tiroidea, el motor central del sistema hormonal y del metabolismo humano, según un estudio realizado por el Instituto de Medicina y Nutrición de Oldemburgo, Alemania.

    Ese nutriente está presente sobre todo en alimentos como los cereales integrales, los frutos secos, el pescado y la carne.

    Con forma de mariposa, la tiroides es el órgano principal que interviene en el funcionamiento del corazón, el aparato circulatorio, el estómago, los intestinos, los nervios y los músculos.

    Cerca de un tercio de los alemanes presentan irregularidades relacionadas con esta glándula de los que un por ciento padecen la tiroiditis de Hashimoto, una enfermedad de carácter autoinmune que, por error, dirige al sistema inmunológico contra el propio cuerpo y genera anticuerpos contra la tiroides.

    La consecuencia directa es una inflamación crónica de la tiroides, lo que a largo plazo produce hipotiroidismo y genera numerosas molestias.

    Las últimas investigaciones han demostrado que una alimentación rica en selenio provoca una mejora clara del estado general de los pacientes que sufren esta patología.

    La razón es que el selenio constituye un oligoelemento indispensable para el funcionamiento de la hormona tiroidea, ya que controla las principales enzimas, responsables de neutralizar los radicales libres.

    Cuando la cantidad de selenio presente en el organismo es insuficiente, las enzimas no pueden trabajar de forma óptima, por lo que se producen daños en el cuerpo humano.

    La Asociación alemana de Nutrición recomienda una ingesta diaria de entre 30 y 70 microgramos, frente al consumo medio real que se sitúa en torno a los 47 microgramos en el caso de los hombres y 38 en las mujeres.

    Por ello, recomienda un aporte adicional de selenio en forma de selenita de sodio -que se puede adquirir en las farmacias sin receta médica- sobre todo para tratar el estrés, las molestias digestivas crónicas o para complementar una alimentación deficiente.

    ALGUNOS MEDICAMENTOS AUMENTAN DE PESO


    Los corticoides, los antidepresivos, anticonceptivas y algunas sustancias usadas contra los síntomas de la menopausia encabezan las medicinas que facilitan el aumento de peso.

    Fueron 62 días internada en una clínica por un problema renal, marcados por variaciones de peso de 9 kilos por semana. La rutina de medicamentos de Juliana Lacerda, de 30 años, hizo que presentara un aumento de peso desproporcionado por la ingesta diaria de dosis altas de un antiinflamatorio. "Cuando disminuía la dosis, llegaba a perder 4 kilos en una semana", recuerda.

    El antiinflamatorio que contiene corticoides es el más eficaz en el tratamiento de las dolencias crónicas como la dermatitis tópica, la artritis rematoide, las contuciones en el cuello y los problemas alérgicos, pero también hace que se aumente de peso. "Los pacientes que toman dosis altas de corticoides por un tiempo prolongado pueden hasta ganar 20 kilos en un año", comenta Ronaldo Jacob, endocrinólogo brasileño.

    Ese aumento de peso se debe tanto a la retención de líquidos, como a un desequilibrio metabólico. "Las corticoides estimulan el aumento del tejido graso y la reducción de masa muscular", explica el especialista Lian Tock. Pero la variación de kilos en la balanza depende directamente de una serie de factores: la predisposición genética y las dosis ingeridas con las principales y más relevantes. "Yo llegué a tomar dosis altas de corticoides, me sentí muy hinchada, principalmente los dedos de los pies. Tuvimos que aumentar la carga de fisioterapia para estimular mi organismo", comenta Juliana.

    Pero el aumento de peso por los remedios sí tiene solución. Según el endocrino Jacob, la suspensión del tratamiento es suficiente para que el paciente regrese a su peso inicial. "Puede ser que ella no consiga bajar todo lo que aumentó, pero una buena dieta y ejercicios la ayudarán a volver a recuperar su peso", alienta el médico.

    Es que, como la corticoide desequilibra el metabolismo y aumenta el apetito, favorece la gordura en la región del torax, principalmente. Ahí solamente una buena serie de ejercicios físicos y una dieta balanceada para quemar la grasa extra.

    Píldora anticonceptiva, menopausia y diabetes
    A pesar de ser el campeón aumentando peso, los corticoides no son el único remedio que puede destruir la silueta. Las glitazonas, usadas en pacientes con diabetes, también pueden disparar el puntero de la balanza. "Es importante ver que cualquier aumento de peso debido a un medicamento depende de la predisposición genética. Algunos pacientes pueden no engordar nada, per otros pueden aumentar bastante de peso", agrega Jacob.

    El efecto de la glitazona está en la aceleración de la formación de grasa que queda, en su mayoría, depositada en la periferia del cuerpo: elimina la grasa visceral (más perjudicial para el organismo) y aumenta la grasa subcutánea. Según el especialista Lian Tock, eso pasa cuando hay una ingestión de una dosis superior a la indicada al paciente.

    Tock afirma dice que algunos medicamentos usados para controlar los síntomas de la menopausia (como los famosos calores) también afectan en el aumento de peso. "La sustancia Tibolona, por ejemplo, aumenta la retención de líquido y hambre", explica. El uso continuo de la medicina puede significar hasta 2 kilos extras por mes, una ganancia significativa que puede acabar en obesidad.

    Las píldoras anticonceptivas, a su vez, favorecen la retención de líquidos. "En el primer mes la mujer ya percibe que está con retención hídrica", comenta Tock. De acuerdo con el médico, la elección puede ser acertada o errónea. A pesar que algunas píldoras tienen un contenido hormonal bajo, ellas pueden no ser eficientes para algunas mujeres. Por tanto, la última opción con las de dosis más altas.

    Drogas psicoactivas
    Algunos antidepresivos más antiguos, son los llamados triciclos (por ejemplos la imipramina, amitrptilina, cloroimipramina y desimiramina), que afectan de forma directa el aumento del apetito del paciente. El comer en exceso, que significa el aumento de 2.5 kilos por mes, puede ser controlado con una dieta y ejercicios físicos regulares. "Pero hay una opción con los antidepresivos más modernos que raramente aumentan de peso", agrega Tock.

    Algunos medicamentos tienen una acción variada dependiendo de la dosis consumida. En el caso de la fluoxetina, de acuerdo con Tock, dosis de 10 a 20 miligramos por día puede disminuir el consumo de dulces, lo cual ayuda a perder kilos extras. Pero cuando la ingestión diaria oscila los 60 miligramos, la sustancia puede aumentar la necesidad, haciendo que la persona coma más.

    También, los antisicóticos (usados para tratar la esquizofrenia), los antiepilépticos y la cinarizina (recomendad para casos de laberintitis)interfieren en el consumo de alimentos, causando aumento o disminución de la saciedad.

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    MITOS EN LAS DIETAS


  • 1. Mito: Algunos alimentos tienen 0 grasa
    Todos los alimentos contienen grasa, incluso, la pechuga de pollo. Por tanto, para perder peso es necesario eliminar las frituras definitivamente de su dieta y usar aceite de oliva, canola y girasol solo en pequeñas cantidades.

    En la preparación de los alimentos, evite al máximo usar aceite ya que no es verdad que le de mejor sabor a los alimentos. Para tener una idea, los carbohidratos y las proteínas tienen alrededor de 4 calorías por gramo.

  • 2. Mito: el agua caliente ayuda a eliminar la grasa
    Quemar la grasa y eliminar peso depende de la cantidad de alimentos ingeridos o el número de calorías eliminadas. Algunos alimentos aceleran el metabolismo como la cafeína.

    Beber agua caliente o té después de las comidas no elimina la grasa que ingirió o que tiene en su cuerpo. Lo ideal es eliminar el consumo o disminuir al máximo la cantidad de grasa ingerida y practicar ejercicios aeróbicos.

  • 3. Verdad: Es posible las comidas rápidas saludables
    Las comidas rápidas pueden no ser tan malas su usted aprende a comer de forma balanceada. Las ensaladas y otros alimentos saludables también son comidas rápidas. Esté pendiente de la cantidad y la forma de la preparación de alimentos, sin grasa, y, de preferencia, nada de fritos.

  • 4. Verdad: Para adelgazar es necesario comer en pequeñas cantidades durante el día
    Su cuerpo necesita cierta cantidad de calorías y nutrientes todos los días para funcionar bien. Si usted se salta comidas durante el día, estará más propenso a compensarlas con otras comidas.

    Una forma saludable de perder peso es comer pequeñas cantidades de alimentos divididos en 5 platos, que deben incluir una variedad de alimentos nutritivos con poca grasa.

  • 5. Mito: Todo lo natural es bueno para la salud
    Un producto que es considerado como natural no es necesariamente seguro para su salud. Algunos productos ofrecidos por la televisión, generalmente, no son analizados científicamente para comprobar si funcionan. Verifique con su médico antes de usar cualquier producto natural a base de hierbas para adelgazar. Puede que el tratamiento natural tenga altos riesgos.

  • 6. Mito: Comer por la noche engorda
    Es claro que de noche el metabolismo es más lento. Es importante comer alimentos de fácil digestión como legumbres, jugos y frutas. No importa la hora que los consuma.

  • 7. Mito: Las dietas de moda son buenas para bajar de peso
    Las dietas de moda no son la mejor forma de perder peso. Esas "dietas" generalmente limitan o prohíben algunos tipos de alimentos.

    Desconfíe de cualquier dieta que prohíba los principales grupos de alimentos a largo plazo. La alimentación debe ser saludable y equilibrada. Con una dieta de pocas calorías con un buen equilibrio entre carbohidratos, proteínas y grasas usted podrá adelgazar sin perjudicar su organismo y tendrá una menor probabilidad de recuperar el peso perdido.

  • 8. Mito: La carne roja es mala para la salud
    Carne roja, pollo, cerdo y pescado contienen grasa saturada y colesterol. Pero, contienen nutrientes que son importantes para la salud como proteínas, hierro y zinc. El tamaño de la porción de carne debe ser similar a una baraja de cartas. Escoja pedazos de carne que tengan menos grasa y retire los gordos extras antes de cocinar.

  • 9. Verdad: Comer viendo TV engorda
    Intente no comer mientras está viendo televisión, jugando o usando un computador. Si está comiendo en una sala de juntas o en una habitación, estará menos propendo a distraerse y concentrado en lo que está comiendo.

  • 10. Mito: puedo comer todo lo que quiera y adelgazar
    Para perder de peso es necesario renunciar a algunos grupos de alimentos como dulces fritos, tortas, etc. Después de conseguir el peso deseado, basta adoptar nuevos hábitos alimenticios.

    Recuerde que sin voluntad no hay un resultado. Cada dieta trae una renuncia. Cambie los dulces y frituras por barra de cereales, frutas, alimentos dietéticos, entre otros. Pero ante todo, disfrute de otras actividades que no sea comer.

  • ESTRES TRAUMATICO CAUSARIA ALOPECIA


    Las personas con alopecia areata pierden parches o mechones de cabello y, en algunos casos, pueden perder todo el pelo de la cabeza o el cuerpo. La mayoría de las personas con ese trastorno comienza a perder el pelo a los 20 años.

    El trastorno puede mejorar solo, agravarse o mejorar y luego empeorar nuevamente.

    El nuevo estudio sugiere que las experiencias traumáticas tempranas "podrían ser uno de los factores que aumentan la vulnerabilidad a desarrollar alopecia areata más adelante", dijo a Reuters Health la doctora Ria Willemsen, de la Universitair Ziekenhuis, en Bruselas.

    "La noción del estrés como un factor disparador, luego de los genes, sigue siendo controvertida", agregó Willemsen.

    Algunos estudios previos habían demostrado una alta incidencia de las experiencias estresantes seis a 12 meses antes de un brote de alopecia areata, mientras que otros no lograron probar esa asociación.

    Willemsen comentó también que recientemente se renovó el interés en la teoría del estrés cuando un equipo de investigadores probó científicamente en Alemania que el estrés puede provocar alopecia areata en ratones.

    En su estudio, el equipo de Willemsen le preguntó a 90 personas con alopecia areata y a 91 sin el trastorno si habían sufrido experiencias traumáticas.

    Los autores hallaron que una cantidad significativamente mayor de pacientes con alopecia mencionaban haber sufrido por lo menos una experiencia traumática en su vida (el 87 frente al 73 por ciento de los controles).

    Asimismo, una cantidad significativamente mayor de pacientes con alopecia (un 42 por ciento) que personas del grupo de control (un 25 por ciento) mencionó haber sufrido por lo menos una experiencia traumática en la niñez, en especial, carencia afectiva y maltrato emocional dentro de la familia.

    "Las experiencias traumáticas infantiles influyen negativamente en el desarrollo del sistema de estrés. Por lo tanto, una niñez traumática aumenta la susceptibilidad al estrés.", señaló Willemsen.

    "En varias otras enfermedades asociadas con el estrés, como la fibromialgia, el síndrome de fatiga crónica y el síndrome de colon irritable, se observó también la influencia de las experiencias traumáticas durante la infancia", agregó la experta

    AUMENTA LA HIPERTENSION ENTRE LOS JOVENES


    En nuestro país 30% de los 15 millones de hipertensos son jóvenes. Según la Encuesta Nacional de Salud 2000, en nuestro país uno de cada cinco varones y una de cada 10 mujeres de entre 20 y 24 años de edad padecen hipertensión arterial, la cual se define como la elevación persistente de la presión arterial y un factor de riesgo para enfermedades del corazón y el cerebro, aseguró el Dr. César Rodríguez Gilabert, cardiólogo del Centro Médico Veracruz del IMSS y consejero latinoamericano del International Task Force for Prevention of Coronary Heart Desease.

    El aumento de la esperanza de vida y la elevada frecuencia de los factores de riesgo determinan el incremento de la prevalencia de esta enfermedad y sus complicaciones (ENSA 2000). Investigaciones a nivel mundial refieren que las nuevas generaciones deberán enfrentarse a problemas de salud que solían afectar únicamente a las personas mayores.

    En la actualidad se ha observado que los jóvenes empiezan a padecerla como consecuencia de un estilo de vida inadecuado, el cual incluye la falta de ejercicio, la mala alimentación y el consumo de sustancias tóxicas como el tabaco, alcohol y drogas.

    Esta enfermedad silenciosa es una de las cuatro principales que restan hasta 20 años de vida al individuo y la prueba está en el creciente número de pacientes menores de 40 años que padecen de sofocación y arritmias o que mueren por infarto al miocardio. Agregó el especialista.

    Un problema grave es que en sus etapas iniciales la hipertensión no presenta síntomas contundentes, se trata de una enfermedad silenciosa; sin embargo, algunos de los síntomas de la hipertensión arterial (por arriba de 140/90), son: cansancio permanente, dolor de cabeza, sueño o insomnio; las cuales son características similares al estrés, por lo que la gente no se atiende médicamente. Una vez diagnosticada, la hipertensión arterial se puede controlar midiendo los niveles de presión y con medicamentos como el zapote blanco reforzado, ya que sus componentes actúan de manera rápida permitiendo mejor apego al tratamiento y llegando en poco tiempo a los niveles de presión adecuados.

    Aunado a un tratamiento, es vital que el paciente realice ejercicio y baje de peso; mantenga los niveles de colesterol bajos; lleve una dieta baja en sal y evite la comida alta en grasas. El especialista también recomendó realizarse un chequeo de los niveles de colesterol por lo menos dos veces al año.

    En México, alrededor de 30% de la población adulta padece hipertensión arterial y cerca del 60% de los individuos afectados desconoce que la padece, de acuerdo con estadísticas del Sector Salud. Esto significa que en nuestro país existen más de 15 millones de personas con este padecimiento, de las cuales, poco más de nueve millones no han sido diagnosticados.

    ¿Sabes si eres hipertenso?

    Presión sistólica (Cifra más alta)


  • Normal: Menor a 120
  • Pre-hipertensión: 120-139
  • Hipertensión: 140 o más

    Presión diastólica (Cifra más baja)

  • Normal: Menor a 80
  • Pre-hipertensión: 80-89
  • Hipertensión: 90 o más
  • GRASA EN EL CUELLO PUEDE PREDECIR RIESGO CARDIACO


    Investigadores del Estudio cardiaco de Framingham informan que un cuello demasiado grueso podría ser un indicador de problemas cardiacos futuros.

    Por mucho tiempo, los médicos han medido la grasa abdominal, formalmente conocida como tejido adiposo visceral, para ayudar a evaluar el riesgo de enfermedad cardiovascular. Sin embargo, la grasa del cuello se relaciona intensamente con los factores conocidos de problemas cardiacos, como los niveles de colesterol y la diabetes, según un informe que se basó en los datos de los tres mil 200 hijos de los participantes originales del estudio.

    "La circunferencia del cuello se relacionó con factores de riesgo cardiometabólicos, incluso después de tomar en cuenta el tejido adiposo visceral", escribieron los investigadores en el informe, que debía ser presentado el miércoles en la conferencia anual de epidemiología y prevención de la enfermedad cardiovascular de la American Heart Association (AHA) en Palm Harbor, Florida.

    La forma de evaluar la obesidad consiste en medir la circunferencia de la cintura y determinar el índice de masa corporal. Pero el grosor del cuello podría contribuir al análisis de riesgo que hace el médico al medir la cintura, aseguraron los investigadores.

    "El tejido adiposo subcutáneo de la parte superior del cuerpo y el visceral contribuyen de manera independiente al riesgo cardiometabólico", informaron.

    El Dr. Gregg C. Fonarow, profesor de medicina de la Universidad de California en Los Ángeles, señaló que los investigadores habían "hecho un excelente trabajo examinando más allá de las medidas de riesgo convencionales.

    El mensaje es claro, tener demasiada grasa no es bueno para el corazón, no importa en qué lugar del cuerpo se encuentre.

    "Es otra idea más sobre cuánto tejido adiposo hay", dijo. "Cuando se mide la circunferencia de la cintura, se examina la grasa visceral del abdomen. Aquí se examina la grasa visceral en otra área del organismo".

    El cuerpo obeso presenta dos formas, según Garratt, la forma de pera, en la que la mayor parte del peso excesivo se encuentra alrededor de las caderas, y la forma de manzana, en la que la mayor parte del peso está en la parte superior del cuerpo.

    "La gente que tiene la mayor parte del peso en la parte superior del cuerpo tiene más enfermedad cardiovascular", aseguró Garratt. "Parece que ciertos tipos de anormalidades metabólicas contribuyen al riesgo aterotrombótico".

    Pero sin importar la ubicación del exceso de grasa, lo mejor es eliminarla, dijo.

    "Cualquiera que tenga un índice de masa corporal por encima de 25 incrementa el riesgo de eventos coronarios, independientemente de dónde se concentre el peso", advirtió Garratt.