martes, 10 de junio de 2014

TIPOS DE DOLOR DE CABEZA


miércoles, 4 de junio de 2014

OPCIONES NATURALES AL SHAMPOO

Hoy en día la mayoría de productos que utilizamos para el aseo diario no solamente son totalmente sintéticos sino que contienen sustancias que pueden ser dañinas para la salud, y muchas de ellas traspasan nuestra piel a través de los poros y llegan a nuestro torrente sanguíneo.
Esto sucede por ejemplo con los champús. Los fabricantes buscan productos que huelan bien y que hagan mucha espuma, y no nos damos cuenta de que estamos utilizando productos muy agresivos que a la larga pueden ser muy perjudiciales para la salud. Estos contienen, por ejemplo, el famoso lauril sulfato de sodio, un agente surfactante (tensoactivos) que se usaba como detergente de tipo industrial o desengrasante.  Aplicado a nuestro cuero cabelludo, éste elimina nuestra capa de grasa natural e irrita y reseca la piel, además de ser tóxico.
Una alternativa natural y saludable son los champús ecológicos, elaborados con ingredientes naturales y vegetales, aromatizados con aceites esenciales, pero que desgraciadamente son bastante más caros que los convencionales.
Ante este panorama, una solución es recuperar fórmulas tradicionales que sean naturales y no nos cuesten demasiado, como por ejemplo, la de lavarnos el cabello con bicarbonato y vinagre de manzana.

¿Qué necesitamos?

  • Bicarbonato sódico
    aceite de lavanda
    aceite de lavanda
  • Vinagre de manzana
  • Dos botellines de plástico estilo biberón
  • Podemos añadir aceites esenciales para aromatizar o potenciar ciertas propiedades. Por ejemplo, el aceite de árbol de té nos ayudará si tenemos caspa, el de romero nos ayudará a evitar la caída, y el de lavanda relajará el cuero cabelludo y dejará muy buen olor. De todos modos, el olor a vinagre desaparece cuando el cabello ya está seco.

¿Cómo se prepara?

Mezclamos una cucharada de bicarbonato con un vaso de agua tibia hasta que se disuelva y con la mezcla llenamos el primer botellín. Esta primera mezcla hace la función de champú, por lo que podremos aumentar o reducir la cantidad de bicarbonato según si tenemos el cabello más graso o más seco. Cuando más graso sea, más bicarbonato añadiremos.
Mezclamos un cuarto de vaso de vinagre de manzana con un vaso de agua y llenamos el segundo botellín. Esta segunda mezcla hace la función de acondicionador, y del mismo modo buscaremos la cantidad de vinagre adecuada para nuestro cabello. Cuanto más seco sea, más vinagre añadiremos.

¿Cómo lo aplicamos?

  1. Con el cabello húmedo aplicamos la mezcla de bicarbonato por las distintas zonas de la cabeza y masajeamos con suavidad.
  2. Aclaramos bien con agua. Notaremos que el cabello está áspero, pero el vinagre equilibrará de nuevo su pH.
  3. Aplicamos ahora la mezcla de vinagre, repartimos bien y aclaramos de nuevo.

Notas:
El aceite esencial de romero es una buena opción para añadir a nuestro champú natural.
Si tenemos el cabello muy seco podemos aplicar un poco de aceite de jojoba o sésamo después del lavado, y de vez en cuando podemos aplicar alguna mascarilla hidratante.
Cuando dejamos de usar productos químicos en el cabello se necesita un periodo de adaptación para que éste vuelva a generar su capa protectora natural, por lo que durante unos días o semanas podemos notar más grasa, caspa, entre otras cosas. Si tenemos paciencia, a la larga nuestro cabello lo agradecerá.

OSTRAS Y ZINC

El zinc es un mineral importante aunque difícil de obtener a partir de la dieta. A pesar de que existen muchos alimentos que contienen este nutriente esencial, pocos lo aportan en cantidad suficiente para satisfacer los requerimientos diarios. El zinc juega un papel importante en el funcionamiento de varios sistemas corporales y, pudiera  ser muy fácil desarrollar problemas asociados con una deficiencia de este mineral. En este “Post”, hablaremos acerca del valor nutricional del zinc, y les mostraremos como puede asegurarse de incluir suficiente cantidad de este mineral, en su dieta.
Como comentamos previamente, el zinc participa en una variedad de procesos celulares vitales para nuestro cuerpo. Los más importantes son los siguientes:
  • División celular
  • Síntesis de ADN
  • Sabor y olor
  • Cicatrización de heridas
  • Crecimiento
  • Funcionamiento del Sistema Inmune
Adicionalmente, el zinc se conoce también por ser beneficioso para las personas con diabetes. Aunque los científicos no han dilucidado los detalles, amplios estudios han demostrado que individuos que consumen este mineral como suplemento, tienen una presión sanguínea más baja y un mejor  control de la glicemia. Sin embargo, se requieren más estudios para entender los mecanismos exactos a través de los cuales el zinc ejerce estos efectos.
En general, un hombre adulto debe consumir 11 mg de zinc diariamente, y las mujeres, 8 mg; con la excepción de las mujeres embarazadas, en cuyo caso la ingestión debe ser incrementada a 11-12 mg por día.  Cantidades menores, pueden conducir a síntomas de deficiencia de este mineral. Los síntomas asociados con la falta de zinc incluyen retraso  del crecimiento, náuseas, impotencia, pérdida del cabello, función inmune disminuida, perdida del apetito y problemas en la piel y ojos. Sin embargo, dado que muchos de estos síntomas pueden también ser signos de otras enfermedades, es mejor consultar primero a un doctor o especialista antes de autodiagnosticarse.
De los alimentos ricos en zinc, la mejor fuente la representan las ostras. Solo una de estas conchas marinas contiene 8-9 mg de este importante mineral. Infortunadamente, ningún otro alimento se acerca ni remotamente al contenido de zinc de las ostras, por lo cual, para obtener suficiente de este nutriente a partir de nuestra dieta, excluyendo las ostras, requiere que combinemos e incluyamos diferentes tipos de alimentos. Por ejemplo: carne de ganado alimentado a base de pastos, espinacas, hongos shiitake, semillas de sésamo y de auyama, lentejas, merey y quinoa; todos estos alimentos tienen una cantidad aceptable de zinc. Aunque estos alimentos, individualmente considerados, son más bien pobres en zinc, al compararlos con las ostras, cuando los combinamos se convierten en una excelente fuente de este mineral.
Dado que puede ser difícil obtener el zinc a través de la dieta, los suplementos pueden ayudar a garantizar la satisfacción de los requerimientos diarios. Sin embargo, considerando que el consumo de este mineral bajo esta presentación, puede interactuar con una serie de medicamentos, es mejor consultar primero a su doctor antes de incluirlo en la dieta.

martes, 3 de junio de 2014

HEPATITIS A

La hepatitis es una enfermedad viral que ataca al hígado causando su inflamación.
Existen 4 tipos de virus causantes de hepatitis pero el más común es el virus A, que causa la llamada hepatitis A. Este virus normalmente se trasmite por alimentos contaminados por lo que la higiene es crucial para su prevención. La hepatitis A es una infección transmisible por lo que la persona infectada deberá de tener sus propios utensilios para alimentarse y ser desinfectados en agua hirviendo cada vez que se utilizan o bien usar utensilios desechables. Este virus no se trasmite por el aire por lo que no se requiere aislamiento total del enfermo. Guardar reposo es importante para que la recuperación se dé lo más pronto posible. Normalmente la hepatitis A cederá entre 4 a 8 semanas.
Los síntomas iniciales de la hepatitis se pueden parecer a una gripe o un resfriado común (fiebre, fatiga, diarrea, falta de apetito, dolores musculares y articulares) pero pronto aparece el síntoma característico, la ictericia, que se refleja con un color amarillento en ojos y piel. Puede también presentarse la orina de color oscuro y el excremento de color claro.
Entre las plantas recomendadas para tratar la hepatitis A son las semillas de cardo mariano, las hojas y tallos de alcachofa, los frutos de schizandra, el diente de león, el boldo y la raíz de orozuz. Un té preparado con una o varias de estas plantas puede ayudar al reducir el tiempo de recuperación y a proteger al hígado durante la enfermedad evitando problemas futuros.
Para la pronta recuperación del hígado es importante consumir calorías adicionales aunque estas deben de ser bajas en grasas, en porciones pequeñas y con mayor frecuencia. El consumo de frutas durante todo el día es recomendable. Las semillas de girasol por su alto contenido en el aminoácido triptófano son también altamente recomendables durante cualquier situación que afecta el hígado.

lunes, 2 de junio de 2014

INSUFICIENCIA RENAL Y CONSUMO DE AGUA

Dos terceras partes de nuestro cuerpo están compuestas por agua y es por ello que debemos consumir este valioso líquido en cantidad suficiente para mantener nuestro cuerpo sano. La falta de agua en el organismo es causa de múltiples enfermedades como la insuficiencia renal.


En el caso de la patología renal, volver a tomar agua no siempre arregla el problema, la insuficiencia renal suele implicar diálisis y trasplante de órgano.
En cuanto a tomar agua se refiere, existen muchas reglas que muchos de nosotros conocemos, como tomar 8 vasos de agua al día; pero la realidad es que cada organismo es distinto, por lo que no hay ninguna medida correcta o absoluta.
Debemos estar muy atentos a las necesidades de nuestro cuerpo para saber cuando hidratarlo y en que cantidad debemos hacerlo y para ello te compartimos algunos tips para que te hidrates de manera adecuada.
  • ¿Cuánta agua tomar?
La medida estandarizada son 8 vasos al día, o si se prefiere en litros oscila entre dos y tres litros de agua diariamente.
La realidad es que para saber cuánta agua debemos tomar, uno tiene que consultar con su médico y ser congruente con su estilo de vida; vivir en una zona muy calurosa, o hacer mucho ejercicio, son ejemplos de situaciones en las que conviene tomar un poco mas de agua de lo normal.
  • Sabemos que tomar poca agua es malo, entonces ¿Entre más agua mejor?
La respuesta es no, el exceso de agua, (tomar tres litros o más), es tan peligroso para el organismo como no tomar agua.
El exceso de agua elimina sales y minerales necesarios para el funcionamiento del sistema nervioso central y provocando daños a los riñones y a todos los órganos.
  • Yo no tomo agua sola, pero consumo muchos líquidos.
El agua saborizada con polvos de sobre, los refrescos, las bebidas para deportistas, las energéticas, las bebidas inteligentes, el café y demás bebidas, NO sustituyen al agua, aunque uno tome los ocho vasos de liquido de estos sustitutos, también esta consumiendo un exceso de azúcar, sodio y otras sustancias que no ayudan a limpiar el cuerpo ni aligeran la tarea de los riñones, por lo contrario todas esas sustancias hacen trabajar a los riñones a marchas forzadas.
  • Pero de verdad no puedo tomar agua, no me gusta el agua simple ó se me olvida. ¿Qué hago?
Si la cuestión es sabor, intenta con el siguiente tip.
En una jarra pon un litro de agua y agrega frutas partidas por la mitad, los cítricos son los más socorridos, pero puedes usar fresas, uvas, peras o cualquier fruta que no se deshaga en el agua.
Deja reposar esta infusión en el refrigerador durante toda la noche y al día siguiente tendrás una jarra con agua perfumada y tendrá un ligero sabor agradable.
También puedes intentar usar bolsitas de té bajo el mismo procedimiento.
Recuerda no usar té negro para esta operación y no añadir azúcar a la mezcla.
Si se te olvida tomar agua intenta lo siguiente

No compres bebidas deportivas ni refrescos, sustitúyelas por agua, con eso incrementaras tu consumo de agua rápidamente.

Bebe un vaso con agua después de cada comida, genera el hábito, tu digestión será mejor y te mantendrás hidratado aunque hayas tomado alcohol o refresco.
Inviértele, si compras una botella o un termo agradable a la vista, será más difícil que lo olvides por ahí como pasa con las botellas de PET.
Bebe un vaso con agua en la mañana y en la noche, tu cuerpo se acostumbrará y al correr del tiempo hasta te dará sed en esos momentos.
El consumo de agua es muy importante, todo tu organismo la necesita, los riesgos a la salud por beber menos agua de la que necesitamos es gravísimo, pues aumentas las posibilidades de padecer diabetes o insuficiencia renal.

INSUFICIENCIA RENAL Y DOLORES OSEOS

La enfermedad renal crónica (ERC) es frecuente en pacientes con osteoporosis
Los riñones están encargados de limpiar la sangre de nuestro cuerpo, filtran todos los desechos y crean la orina para poder desecharlos.
Pero esta no es la única función de los riñones, estos también están encargados de mantener niveles adecuados de minerales en el cuerpo; entre los minerales que los riñones regulan está el calcio, por lo que cuando existe un cuadro de insuficiencia renal uno de los síntomas tempranos es el dolor de huesos (dolor óseo)
Esto se debe a que cuando los riñones ya no son capaces de filtrar la sangre se presenta un desequilibrio en la absorción de minerales en los huesos lo que causa dolor en el área lumbar.
Del mismo modo las personas que padecen osteopenia u osteoporosis son más propensas a desarrollar un cuadro de insuficiencia renal crónica debido a que el riñón debe eliminar un exceso de calcio que pierden los huesos.
Los síntomas tempranos de la ERC se pueden confundir con simples dolores musculares o posturales por lo que es necesario que se haga un examen de sangre por lo menos una vez al año para evaluar su función renal.

SINTOMAS DE INSUFICIENCIA RENAL

Saber distinguir los síntomas de la insuficiencia renal es muy importante ya que en algunos casos se pueden confundir con otras enfermedades como la bronquitis, el cáncer de pulmón, la pulmonía, la anemia o algunas otras enfermedades de dificultades respiratorias.
La insuficiencia renal a diferencia de otras enfermedades que puedan presentar síntomas parecidos también provoca hinchazón en los tobillos y en las piernas.
Algunos de los factores de riesgo más grandes para la insuficiencia son:
  • Cardiopatía isquémica
  • Hipertensión
  • Enfermedad valvular
  • Alcoholismo
  • Diabetes
  • Enfermedad sistémica
  • Miocardiopatía dilatada
  • Infecciones cardiacas
  • Miocardiopatía hipertrófica
  • Cor pulmonal
  • Tratamiento citotóxico
  • Enfermedad pericárdica
En las etapas iniciales de la insuficiencia renal, se pueden presentar los siguientes síntomas:
  • Fatiga y sensación de cansancio muscular
  • Falta de aire, sensación de asfixia durante la noche
  • Disminución en la cantidad de orina por retención de agua y sodio
  • Hinchazón en piernas, tobillos y pies
  • Acumulación de agua en los pulmones que dificulta la respiración
  • Respiración entrecortada
  • Mayor sudoración
  • Labios y uñas azuladas
  • Tos seca y en ocasiones con flema y sangre
  • Pérdida de apetito, náuseas, vómitos, distención abdominal y sensación de pesadez.
Algunos de los síntomas de la insuficiencia renal aparentemente no tienen relación con la función de los riñones. Un ejemplo de ello es la falta de concentración o la dificultad para pensar con claridad.
El cerebro y los riñones están íntimamente relacionados; pues una de las funciones de los riñones aparte de eliminar los deshechos de la sangre, es la de mantener niveles adecuados de iones y minerales en la sangre.
El cerebro es un órgano que funciona de manera electro-química y para poder emitir las señales eléctricas necesarias para todos los procesos de pensamiento debe tener cantidades suficientes de Sodio (Na), Potasio (K), Calcio (Ca) y Hierro (Fe) entre otros.
Cuando uno tiene un cuadro de insuficiencia renal, estos minerales no llegan en cantidades adecuadas al torrente sanguíneo y por ende al cerebro el cual no puede cumplir con sus funciones, por lo que el paciente puede sentirse confundido o incapaz de concentrarse.