martes, 11 de octubre de 2011
ENFERMEDADES Y SUS CAUSAS PROBABLES
EMOCIONES Y CANCER
EMOCIONES Y SALUD
En la actualidad para nadie es un secreto el papel que juegan las emociones humanas en la concepción de la salud integral, y desde luego, en el desarrollo de las enfermedades. La Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) afirma que más del 90% de las enfermedades tienen un origen Psicosomático, de hecho, las características de personalidad, el manejo que tenemos de las emociones y la manera de lidiar con el estrés, conflictos, fracasos y frustraciones pueden potenciar o desarrollar diversas enfermedades.
La person
a es un todo integrado, la separación entre el cuerpo y el sí mismo, entre el cuerpo y la mente abre las puertas a la desintegración, a la desvalorización y nos hace cada vez más vulnerables a la enfermedad. Hoy sabemos que todas las enfermedades son fenómenos psicosomáticos o somato psíquicos, la experiencia más clara de esta realidad se vislumbra cuando comprendemos la profunda integración que existe entre nuestras emociones, el sistema nervioso, el sistema inmune y el sistema endocrino. La expresión de cualquier desequilibrio en nuestra salud invita a enfrentarla desde el ser humano en toda su complejidad vital.
No es por azar que las dos principales causas de muerte en nuestro país y en general en el mundo occidental están asociadas con manejos emocionales inadecuados: las enfermedades cardiovasculares: rabia, hostilidad, estrés; y las neoplasias malignas: culpa, resentimiento, pérdidas mal elaboradas. Si a esta lista agregamos el incremento constante en los accidentes de tránsito, la violencia cotidiana en todos sus órden
es, los problemas de estrés, las crisis de angustia o pánico y la depresión, el panorama se vuelve realmente desalentador. Las distintas manifestaciones de esta profunda crisis emocional de la sociedad occidental moderna ha cobrado y seguirá cobrando innumerables víctimas, ¿la razón?: estamos convencidos que se debe a una percepción marginal, que deja a un lado la posibilidad de asumir nuestra verdadera responsabilidad ético-emocional y compromiso conductual con la emergencia de la transformación.
La salud o la enfermedad no son sólo un asunto del otro que previene o cura, más allá de esta percepción tradicional es imperioso reenfocar la comprensión de la salud desde la experiencia humana y social, desde el sentido de ser los únicos dueños y responsables de ésta. Al final debe quedar claro que en todo desbalance o enfermedad existe un conflicto intrapersonal no concientizado y la necesidad urgente de armonizar el desequilibrio emocional.
En resumen, la enfermedad puede estar comunicándonos una necesidad urgente de revisar el estado emocional actual de la persona. Armonizar o restablecer la salud implica
una valiente actitud de toma de conciencia de las emociones que causan daño y afligen al individuo. La ignorancia afectiva de una realidad interpersonal basada en emociones injustamente calificadas de "negativas" y no canalizadas apropiadamente: odio, resentimiento, culpa, egoísmo, miedo y rabia, contribuye a una clara desvalorización de lo que somos y a una ceguera de las relaciones en bienestar con el entorno.
¿Qué podemos hacer para prevenir la enfermedad?
- Duerma lo suficiente, si puede más de ocho horas al día. Las deudas con el sueño se pagan caro pues reducen la función inmune del organismo.
- Ríase, inclusive de lo más serio. Con la risa se inunda el cuerpo de endorfinas, es una saludable terapia para prevenir enfermedades. Para Mario Benedetti (poeta uruguayo) hay que "defender la alegría", agregamos q
ue quien defiende la risa cosecha alegría, ella es el mejor reflejo de un estado de ánimo positivo.
- Haga el amor, no menos de tres veces a la semana. Desde hace más de dos milenios los médicos orientales consideraban la importancia del amor y el sexo para el bienestar y la salud física y mental del hombre y la mujer. Estudios recientes demuestran que el acto sexual satisfactorio alarga la vida e incrementa las defensas del cuerpo. Se ha comprobado que a mayor número de orgasmos la calidad de vida aumenta y el riesgo de muerte disminuye.
- Tome conciencia de sus verdaderas necesidades, son el verdadero alimento del alma.
- Relájese, si no, tómelo con calma, más del 80% de las enfermedades están relacionadas con el Estrés.
- Realice ejercicios, es un excelente potenciador de la sensación de bienestar del organismo. Aquí la cantidad importa más que la duración o la intensidad, procure realizarlo entre tres y cinco veces a la semana.
- Duerma la siesta, es la gasolina del día. Aumenta la atención concentración, estimula la agudeza mental, la tranquilidad e incrementa el nivel de energía.
- Armonice los contextos, estamos orientados al placer, por eso fomente una adecuada inversión de energía para el placer con Ud. mismo, con su pareja, con su familia, con sus amigos, en el trabajo y en la comunidad.
- Convierta la crisis en la oportunidad, la profunda movilización de la energía que nos proporciona el conflicto, el desbalance o desequilibrio es en nuestra naturaleza dinámica la principal fuente para el cambio en bienestar. Es el proceso y la oportunidad más hermosa que nos brinda la naturaleza, siempre establezco un símil con los árboles en el verano, se secan hasta el punto de perder su última hoja, al poco tiempo el verdor renace de la nada, este es el ciclo eterno que nos brinda como ejemplo lo obvio, el contacto y la retirada, el terminar para reiniciar, la insatisfacción para la satisfacción, la crisis para la oportunidad.
- Siempre la conciencia ecológica, el equilibrio dinámico de las totalidades integradas, la noción de ser parte de un sistema, el contacto armónico con todo lo que nos rodea, el profundo y sagrado respeto hacia el que es diferente y lo que es semejante a mí, es el único camino hacia la construcción y la presencia. Más que sobrevivir el clamor se encauza hacia el crecimiento y la evolución.
- Dé valor al papel armónico y complementario de los sexos, la realidad contemporánea nos indica que la mujer inteligente, sensible, emocionalmente equilibrada, profesional y responsable está sola. Esta triste afirmación invita a un profundo y serio análisis en sus dimensiones sociales, sobre todo al momento de considerar que el ser humano no se perpetúa en soledad. Asumir la necesidad de la vinculación hombre - mujer es ante todo dar valor y apreciar la amplia gama de enseñanzas que nos permite la comprensión de las diferencias individuales. En todo lo anterior radica un hecho obvio: la mujer no es hombre, el hombre no es mujer, asumir la organización de las relaciones basadas en la complementariedad y solidaridad entre "las dos mitades de la humanidad" (Eisler) evitaría la polarización y la soledad. Al final hay que aceptar que la vida es mujer: el potencial proveedor, integrador, cooperador, conservador y sensible esta allí, dispuesta al encuentro, no a la explotación.
- Tome conciencia de las adicciones, toda adicción evita el contacto con la emoción.
- Acepte que el sueño es el mensaje, el contenido onírico es el mejor mensaje que tenemos de nuestra existencia y de las necesidades que aún no han sido satisfechas, reasimilando las partes negadas y evitadas de nuestra personalidad podemos encontrar el camino real hacia la satisfacción individual y relacional.
- Aliméntese de las emociones que nutren, la alegría, el placer, el amor.
- De se cuenta de las emociones que lo afligen, los estados aflictivos como la rabia, la hostilidad, la tristeza, la depresión, la culpa y el resentimiento ejercen impacto negativo en el sistema inmune y por lo tanto sobre la salud.
- Exprese sus sentimientos con inteligencia emocional, aunque pudiera sonar a lugar común, considero que el respeto a la sabiduría que nos antecedió en todos los tiempos cobran un particular valor, por eso me atrevo a citar de nuevo a Aristóteles, quien lo expresó mejor que nadie hace unos cuantos siglos: "Cualquiera puede ponerse furioso... eso es fácil. Pero estar furioso con la persona correcta, en la intensidad correcta, en el momento correcto, por el motivo correcto, y de la forma correcta... eso no es fácil". (citado de Daniel Goleman)
- Estimule las relaciones, el vínculo emocional estrecho con un ser querido es un factor considerado científicamente como un protector de la salud. El aislamiento social y la soledad prolongada sencillamente enferman.
- Fomente la calidad en las relaciones, no sólo el número es importante, parece más significativo el tener con quien compartir los sentimientos íntimos y mantener un contacto estrecho. El psicólogo Cacioppo afirmó: "Son las relaciones más importantes de la vida, las personas que uno ve día tras día, las que parecen cruciales para la salud". Recuerde esta frase siempre que se encuentre con la pareja, la familia o en el trabajo.
- Cultive la creencia en un ser superior y la compasión, se ha comprobado que la curación tiene más conexión con una actitud de empatía, solidaridad, esperanza y fe que con las intervenciones técnicas y farmacológicas. Para el Dalai Lama la compasión y el altruismo son cualidades necesarias para ser atraído de forma natural hacia nuestros propios recursos internos.
- Deje pasar, perdone, el cristianismo por medio de Jesús nos enseña la importancia de su práctica. Es el mejor antídoto contra el resentimiento y evita cargas emocionales innecesarias, la sabiduría popular bien dice que rectificar es de sabios.
- Aliente la paciencia y la tolerancia, son las virtudes de la salud, recuerde que todo tiene su momento, la paciencia y la tolerancia evitan el malestar de la rabia y la frustración, que se culpe a los demás y se guarden rencores, además de disminuir los enganches y rebusques emocionales con otras personas. Los problemas de salud crónicos están asociados con la impaciencia y la intolerancia, ambas desencadenan ira, hostilidad y hasta agresión.
- Aliméntese con sabiduría y placer, su cuerpo y sus emociones son el reflejo de lo que usted ingiere. El equilibrio en la cantidad y la calidad de los alimentos provee la energía necesaria a su organismo y mente. En los alimentos se encuentran las moléculas necesarias para prevenir o curar algunas enfermedades, de hecho las infinitas combinaciones que se pueden alcanzar a la hora de comer hacen de la alimentación la mejor aliada de la salud.
sábado, 8 de octubre de 2011
HAMBRE FISICA VS HAMBRE EMOCIONAL
© AFP
El hambre emocional (emotional eating) es comer por otras razones distintas al hambre. La emoción detona el hambre, no el cuerpo que necesita ser alimentado. Dicen los expertos de la Clínica Mayo que los mayores antojos de comida ocurren cuando más débiles estamos emocionalmente. También dicen que lo que más queremos comer en esos momentos son alimentos altos en calorías, grasosos y dulces. Afirman que hay una conexión que han estudiado a lo largo de los años entre el estado de ánimo y la comida.
Es parte de la sabiduría popular que nos "consolamos" con la comida de la ansiedad, la presión, el miedo, el aburrimiento, la tristeza o la soledad.Las principales circunstancias psicosociales que según la Clínica Mayo detonan hambre emocional son: desempleo, presiones financieras, problemas de salud, conflictos relacionales, presiones laborales, mal clima (¡!) y agotamiento.
El hambre emocional se siente repentina y no paulatinamente como el hambre física. Implica comer en automático sin detenerse a pensar por qué lo estamos haciendo. Es un intento fallido por resolver asuntos emocionales intensos y ante la falta de estrategias para manejarlos se recurre a la comida. El hambre emocional se ha asociado a personas incapaces de pedir ayuda, presionados a no equivocarse, con dificultad para expresar emociones en forma verbal o a través del llanto. Adultos que de niños fueron sobreexigidos y censurados en la expresión de sus necesidades emocionales. Típicamente hermanos mayores, hijos parentales que funcionaban como padre o madre ante la ausencia real o simbólica de alguno de los padres, los muy inteligentes o muy responsables de quienes siempre se esperaba cumplimiento, obediencia y apoyo. También típicamente rechazados cuando expresaban sus sentimientos, estos adultos han aprendido a refugiarse en la comida y a no compartir con nadie lo que les pasa, porque tienen un recuerdo intenso de haber sido descalificados o criticados duramente cuando mostraron debilidad.
Las principales diferencias entre el hambre emocional y el hambre física son las siguientes: el hambre emocional aparece repentinamente como un antojo específico que debe ser satisfecho inmediatamente, seguir comiendo aun sintiéndose lleno y mucha culpa después de comer. El hambre física aparece gradualmente, acepta opciones de diferentes alimentos, puede esperar, se deja de comer al sentirse lleno y no hay culpa involucrada.
En otros estudios (webmed) se ha encontrado que la comida chatarra se consume para "combatir" o para mantener un sentimiento. Las mujeres cuando están contentas o deprimidas tienden a comer helados, chocolates y galletas. Los hombres, pizzas y carne. Todos, papa fritas frente al aburrimiento.
Propuestas para cambiar este patrón de relación con la comida:
1. Técnicas para manejar el estrés como yoga, meditación, relajación.
2. Llevar un diario de comida: qué, cuándo, cuánto, cómo te sientes al comer y calificar del 1 al 10 cuánta hambre tenías cada que comiste. Esto implica recontactar con uno mismo, con las señales del cuerpo pero también con las señales del corazón que, coincidentemente, se encuentran localizadas físicamente a lo largo del aparato digestivo. Las corazonadas, las latidas, el nudo en la garganta, el vacío a la altura del pecho, el golpe en el estómago...todo está asociado al aparato digestivo. Es así que hambre física y hambre emocional son fáciles de confundir.
3. Es importante descansar un número suficiente de horas. Si estamos cansados, es más probable que comamos por causas emocionales, intentando recuperar la energía necesaria para sacar adelante el día.
4. La terapia puede ayudar en el desarrollo de habilidades nuevas para enfrentar las dificultades, las adversidades, el dolor.
Parece ser que la mejor opción para desactivar el hambre emocional es aprender a manejar las emociones: identificarlas, ponerles nombre, expresarlas, monitorearlas. Como siempre en temas emocionales, es muy importante tomarse unos minutos, horas, quizá días, para procesar lo que nos está pasando. "No sé lo que me pasa" es una defensa para no ver lo evidente o una incapacidad para identificar sentimientos. Es increíble que seamos seres sentimentales y que tantas veces no podamos nombrarlos ni vernos sintiéndolos. "No hubo un detonante para mi tristeza, enojo, sensación de soledad..." es otra frase que evidencia desconexión con uno mismo. Aunque no siempre es tan evidente, si rastreamos en nuestro día o días anteriores o quizá en el último año de nuestra vida o a todo lo largo de nuestra vida, encontraremos las respuestas; los detonantes que a veces funcionan como carambola de muchas bandas hasta golpear en el lugar preciso de la tristeza, el enojo, el sentimiento de abandono y soledad, etc.
Terminaría diciendo que el sobrepeso rara vez es sólo un tema de hábitos alimenticios o de estilo de vida. Siempre está acompañado de un tinte emocional que vuelve más complicado el cumplimiento cabal de una alimentación sana o de un régimen de ejercicio. En muchos casos, los pacientes que acuden al nutriólogo, a pesar de ir a sus citas y cumplir con las recomendaciones de alimentación y ejercicio, sabotean sus esfuerzos para ser más saludables con episodios de hambre emocional siempre asociados a los estados emocionales antes descritos
miércoles, 5 de octubre de 2011
NUEVOS HALLAZGOS SOBRE EL ALZHEIMER
El mal del Alzheimer podría originarse como las enfermedades infecciosas priónicas como son la encefalopatía espongiforme bovina o mal de las vacas locas, asegura un nuevo estudio del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas (UTHealth).
"Nuestros hallazgos abren la posibilidad de que algunos casos de Alzheimer podrían surgir de un proceso infeccioso, el cual ocurre con otras enfermedades neurológicas como el mal de las vacas locas, o en su forma humana la enfermedad Creutzfeldt-Jakob.
El mecanismo subyacente del mal del Alzheimer es muy similar a las enfermedades priónicas el cual se relaciona con que una proteína normal se deforma y es capaz de transformar proteínasbuenas en malas. Las malas se acumulan en el cerebro y forman depósitos de placa que se cree son las causantes de la muerte de neuronas en gente que padece este mal", dijo a Science DailyClaudio Soto de la UTHealth.
Una de las características principales del padecimiento es la formación de agregados de proteínas en el cerebro de los enfermos. En estos agregados o placas, las proteínas se encuentran en una conformación distinta de la que normalmente tienen, porque adoptan un plegamiento que se llama "hoja beta", que les permite apilarse para formar fibras amiloides.
La presencia de estas fibras amiloides o placas se asocian al desarrollo de la enfermedad y la muerte neuronal.
Los investigadores inyectaron el tejido cerebral de un paciente con el mal en ratones y compararon los resultados con los del tejido inyectado de en un grupo de control sin la enfermedad. Ninguno de los ratones del grupo de control mostró signos de la enfermedad, mientras que a los que se les implantó el tejido desarrollaron placas amiloides y otras alteraciones cerebrales típicas de la enfermedad.
"El ratón desarrolló con el tiempo la enfermedad de Alzheimer y se extendió a otras partes del cerebro. Actualmente estamos trabajando en si la transmisión de la enfermedad puede suceder en la vida real en más rutas naturales de la exposición", dijo Soto.
El estudio se publicó en la revista científica Molecular Psychiatry de octubre.
LA EDUCACION PARECE PONER UN FRENO A LA DEMENCIA
La educación quizás sea una buena herramienta para combatir las demencias, ya que los síntomas de esta patología parecen surgir más tarde y desarrollarse más lentamente en las personas con muchos años de estudio en su haber.
A dichas conclusiones llegó un trabajo realizado en la Universidad de Gothenburg (Suecia). Sindre Rolstad, el autor principal, explicó que se sabía por investigaciones previas que el estudio parece proteger a las personas con un estado avanzado del mal de Alzheimer (un tipo de demencia). “Ahora investigamos cómo la educación afecta los niveles iniciales de la demencia, conocidos como impedimentos cognitivos leves”, detalló.
QUÉ SON LAS DEMENCIAS
La demencia abarca un conjunto de síntomas que se registran en el cerebro, por lo cual incluye una variedad de patologías como el mal de Alzheimer y la enfermedad de Parkinson. El síntoma más frecuente, y el que primero aparece, es la pérdida de la memoria, que comienza siendo leve.
Si la patología avanza, los problemas para recordar empeoran y puede haber cambios de personalidad, dificultad para llevar adelante las actividades diarias, sensación de confusión, alteraciones del comportamiento y alucinaciones.
EDUCACIÓN Y FUNCIÓN CEREBRAL
El impedimento cognitivo leve se da en los primeros estadios de las demencias, e incluye los problemas de memoria y la falta de atención. Para analizar si los altos niveles de educación frenan su avance, los investigadores trabajaron con voluntarios que sufrían de este problema.
Rolstad midió la gravedad de la demencia de los voluntarios de dos maneras distintas: examinando sus capacidades cognitivas y analizando su fluido espinal, cuya composición refleja el nivel de impedimento cognitivo de su cerebro.
Al analizar a los voluntarios con el mayor nivel de síntomas de demencia en su fluido espinal, el especialista notó que aquellos que tenían más educación mostraban un menor deterioro cognitivo que aquellos con menos años de estudio.
A su vez, a pesar de tener una demencia más grave en su cerebro, los participantes con mucha educación parecían tener las mismas capacidades cognitivas que los voluntarios con síntomas menos serios en el cerebro pero una educación de menor calidad.
“Nuestros hallazgos significan que las personas más educadas parecen tolerar mejor la enfermedad en su cerebro y también podrían presentar un menor daño cerebral en los primeros estadios de la demencia”, concluyó Rolstad.
LA GENTE DE PIEL BLANCA NECESITA MAS VITAMINA D
La gente de piel muy blanca, que suele quemarse con el sol con facilidad, necesita tomar suplementos para asegurarse de que está obteniendo niveles suficientes de vitamina D, revela un estudio.
Según los científicos de las universidades de Leeds en Inglaterra y de Pensilvania en Estados Unidos, todo indica que las personas de piel clara, aunque no tengan niveles deficientes de esta vitamina, pueden carecer del compuesto esencial que el organismo produce con los rayos solares.
El estudio, financiado por la organización Cancer Research Uk, afirma que incluso cuando se expone a gran cantidad de sol, la gente de piel muy blanca no es capaz de producir suficiente vitamina D.
Y se sabe que demasiado sol es causa de cáncer de piel.
Por eso, afirman los investigadores, incrementar la exposición solar no es la forma de aumentar los niveles de vitamina D en la población de piel clara.
Pero el consumo de suplementos puede ser la solución.
La investigación analizó a 1.200 personas.
Se encontró que entre éstas, 730 tenían niveles 'menores de lo óptimo' de vitamina D, y muchos de estos individuos eran personas con piel muy clara y pecosa.
Actualmente ya se recomienda tomar suplementos a los grupos que están en alto riesgo de deficiencia de vitamina D.
Éstos incluyen a personas de piel oscura, como la gente de origen afrocaribeño y surasiático, a los individuos que suelen cubrirse todo el cuerpo habitualmente, y a los ancianos, niños, mujeres embarazadas y lactando y personas que evitan el sol.
Según el nuevo estudio, la gente de piel clara debe ser incluida también en esta lista.
Compuesto esencial
La vitamina D es un compuesto importante para la salud de los huesos y los dientes.
Un nivel de menos de 25 mmol/L (nanomoles por litro) en la sangre es deficiente.
Sin embargo, cada vez hay más evidencia de que una concentración de vitamina D menor a 60 noml/L es subóptima y también puede ser perjudicial para la salud.
La mayoría de la gente obtiene suficiente vitamina D con exposiciones cortas al sol (de entre 10 y 15 minutos diarios).
Una pequeña cantidad del compuesto también se obtiene con la dieta, en alimentos como pescado graso y productos lácteos.
Pero la gente con piel muy blanca no parece poder obtener suficiente de esta vitamina, como explica la profesora Julia Newton-Bishop, quien dirigió el estudio en la Universidad de Leeds.
Según la investigadora, parte de la razón podría ser que la gente con este tipo de piel se quema fácilmente y es probable que tienda a cubrirse para evitar la exposición al sol.
Pero también hay individuos de piel clara que no son capaces de procesar vitamina D en el organismo, independientemente de cuánta exposición solar obtengan.
'Es difícil hacer una recomendación que sirva para todos' señala la investigadora.
'Sin embargo, la gente de piel clara que se quema fácilmente no es capaz de producir suficiente vitamina D con la exposición solar y por lo tanto debe tomar suplementos', agrega.
Este grupo también tiene un mayor riesgo de cáncer de piel, señalan los expertos, y por lo tanto deben ser cautelosos con la excesiva exposición solar.
Lo mejor, dicen los expertos, es que la gente de piel clara consulte a su médico quien podrá recomendar una prueba de vitamina D.
La investigación aparece publicada en Cancer Causes and Control.
