martes, 19 de mayo de 2009

FORTALESCA SU SISTEMA INMUNOLOGICO SANAMENTE



¿Puedo aumentar mis defensas consumiendo algunos alimentos específicos? La respuesta es sí!!

La alimentación es clave en el mantenimiento de un sistema inmune “fuerte”, para evitar desde los resfríos hasta enfermedades más complejas que involucran a las defensas de nuestro cuerpo.

Una buena alimentación debe proveer todos los nutrientes para mantener piel, membranas, producción de células y sistema linfático trabajando de forma apropiada. Cualquier deficiencia que cause un desbalance en estas defensas, hará a la persona más susceptible a enfermedades

¿Cuáles son los factores claves para el mantenimiento de un sistema inmune fuerte?


1. Balance de energía

Un consumo adecuado de calorías es el primer factor para mantener suficientes defensas. El “balance” es clave, ambos extremos son dañinos.
Se ha demostrado que las personas que mantienen una muy baja ingesta de calorías presentan una mayor susceptibilidad a infecciones. Por otro lado, el consumir un exceso, también compromete la capacidad del sistema inmune para luchar contra infecciones.

Se cree que esto se debe a que el exceso de calorías lleva a la producción de sustancias llamadas prostaglandinas, las cuales suprimen la producción de linfocitos T.

Si hay menos células T monitoreando el cuerpo, aumenta la probabilidad que los antígenos dañinos actúen.

¿Qué hacer?

El indicador de que su cuerpo está obteniendo lo suficiente es su peso. Si ha disminuido peso considerable de forma rápida (más de 5 kg en un mes) es indicador de que definitivamente no está recibiendo las suficientes calorías, esto usualmente es acompañado también por un sentimiento general de cansancio y fatiga.

Por otro lado, el aumento continuo de peso, es el infalible indicador de exceso.

Es lógico que si busca bajar de peso debe consumir menos calorías de las que gasta, pero es importante hacerlo con asesoría profesional.

Se puede mantener una pérdida de peso sin llegar a extremos de restricción calórica, y obteniendo suficientes nutrientes para mantener el sistema inmune funcionando de forma adecuada.

Dietas estrictas de menos de 1200 calorías al día definitivamente pueden comprometer la función inmune, por lo que solo se deben realizar en ciertos casos y con supervisión profesional.

2. Cantidad y calidad de grasas
En cuanto a las grasas es importante cuidar tanto cantidad como calidad. Una dieta alta en grasa puede comprometer el sistema inmune al disminuir la actividad
de linfocitos T, al disminuir la grasa, la función de estas células más bien se favorece, por lo tanto es importante mantener una dieta moderada en grasa.

Disminuir el consumo de grasa también ha demostrado ser efectivo para fortalecer las células encargadas de combatir células tumorales.
La calidad de la grasa puede ser aún más importante que la cantidad. La grasa saturada, la grasa trans, y exceso de algunas grasas poliinsaturadas más bien pueden complicar la función del sistema inmune. Por otro lado, los ác
idos grasos omega-3 son los que le ayudan a fortalecer.

Prefiera las siguientes grasas en su dieta:

*Aceites vegetales: Para cocinar el mejor es el aceite de canola. El de oliva es excelente pero no debe usarlo a altas temperaturas. Úselo en frío para agregar a ensaladas o salteados ligeros. Por supuesto utilice los aceites con moderación.

*Nueces: coma nueces, almendras, macadamias. Lo mejor es consumir las que vienen sin sal o grasas adicionadas.

*Linaza molida

*Pescados grasosos: son las principales fuentes de los ácidos grasos omega-3. Estos son salmón, atún fresco, sardinas, trucha salmonada. Se recomienda consumir estos tipos de pescados 2 a 3 veces por semana.

Las grasas que debe evitar

*Aceites poliinsaturados: girasol, maíz. Cocine mejor con el de canola, soya, aguacate o de semilla de uvas.

*Grasas saturadas: estas se encuentran en productos de origen animal. Como: Leche entera y sus derivados: cambie los lácteos hechos de leche entera por lácteos con leche descremada.

Evite la mantequilla, natilla, crema dulce y otros lácteos altos en grasa.

Carnes grasosas: cortes de res altos en grasa, carne de cerdo y embutidos de cerdo.

*Grasas trans: Se encuentran en:

Margarinas: use solo las que declaran que no contienen grasas trans.

La mayoría de productos de “paquete” contienen grasas trans, como galletas, papas tostadas y similares, repostería, sopas de paquete y consomés, cremas para el café, etc.

2. Proteína

Los aminoácidos de las proteínas son las unidades esenciales para formar los glóbulos blancos y todo tipo de células, por lo tanto es esencial que su consumo de proteína sea suficiente.

Se recomienda procurar incluir en todos sus tiempos de comida al menos una fuente de proteína que sea baja en grasa.

Las siguientes son las principales fuentes:
- carne de res baja en grasa,
_ pollo y pavo sin piel
_ Pescado
fresco y mariscos
- huevo
- queso blanco bajo en grasa
- leche descremada o yogurt bajo en grasa

3. Frutas y vegetales

Las frutas y vegetales son los alimentos más ricos en vitaminas, minerales y otros compuestos llamados fitoquímicos que son esenciales para mantener un sistema inmune fuerte.

Estos nutrientes ayudan a que los linfocitos se pueden dividir y reproducir en proporciones adecuadas en respuesta a un virus.

Cualquier fruta o vegetal es bueno para este propósito.

Es importante consumir al menos 3 porciones de vegetales y 2 porciones de frutas al día.

Una porción de vegetales es ½ taza de vegetales cocidos o 1 taza de vegetales crudos. La porción de fruta es una fruta pequeña. Los más ricos en nutrientes estimuladores del sistema inmune son:

Frutas:

Fuentes de vitamina C: naranja, limón, mandarina, toronja, papaya, fresas, kiwi.

Fuentes de beta carotenos: papaya, melón, mandarina, naranja

Vegetales:

Fuentes de vitamina C: chile dulce, espinacas, tomate, pepino, lechuga, repollo, hojas de mostaza, brócoli, coliflor

Fuentes de carotenos: brócoli, espinacas, hojas de mostaza, espárragos, zucchini, zanahoria, tomate

4. Probióticos y prebióticos: suplemento o yogurt

Los probióticos son bacterias que ejercen efectos beneficiosos en nosotros, y crecen en el tracto intestinal.

Por diferentes mecanismos actúan fortaleciendo el sistema de defensas del organismo: al aumentar en número crean una barrera evitando que bacterias dañinas colonicen el intestino, producen ciertas sustancias que pueden inhibir su crecimiento, y compiten con los patógenos por nutrientes; también pueden aumentar el número de células del sistema inmune y favorecer su función.

Los probióticos se pueden encontrar actualmente en diferentes productos lácteos enriquecidos como yogurt, leche agria, algunos helados.

Al seleccionar un producto debe considerar lo siguiente:

• El probiótico debe haber sido “adicionado” al producto, ya que procesos como la pasteurización del yogurt pueden destruir las bacterias que se utilizan inicialmente para la fermentación. Las bacterias deben estar “vivas”, por lo tanto deben ser adicionadas.

• Busque productos frescos, el número de células vivas decrece rápidamente con el tiempo, por lo tanto es importante revisar que el producto no se aproxime a su fecha de vencimiento.

• Son cepas específicas las que han demostrado ser efectivas para propósitos específicos, así que si los desea utilizar de forma terapéutica es importante que consulte sobre el probiótico que ha demostrado efectividad para lo que usted busca. Si es solo por protección en general aumentar su consumo de probióticos le ayudará.

• Para fortalecer el sistema inmune específicamente son L Casei DN 114001, B Lactis HN019, y B Lactis Bb-12 las que han mostrado mayor efectividad.

Para prevenir la diarrea en niños son L Casei DN 114001 y L rhamnosuss GG

• Es importante que se consuman de forma regular, para mantener un nivel constante en el intestino.

Los prebióticos por otro lado, son componentes de alimentos que sirven de alimento para los probióticos, permitiendo que estos crezcan y se multipliquen. Por lo tanto, productos enriquecidos con prebióticos también van a fortalecer el sistema inmune, de forma indirecta, aumentando el número de probióticos.

5. Multivitamínico

Siempre vale la pena tomar un multivíminica, ya que hay una deficiencia marginal de cualquier nutriente, en especial vitaminas B, vitaminas A, C, E, selenio, hierro y zinc, pueden reducir considerablemente la efectividad del funcionamiento del sistema inmune. Esto incluso con deficiencias moderadas.

Busque un multivitamínico formulado con el 100% del requerimiento de cada vitamina y mineral esencial, busque calidad, no imágen.

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sábado, 9 de mayo de 2009

CREA TU PROPIO CUBREBOCAS


El costo de hacerlo en casa es de aproximadamente 60 centavos por pieza.

Material:

* Medio metro de pellón de grosor medio (F800, A500 o #87), suficiente para elaborar unas 25 piezas para niño o 20 para adultos.

* Resorte tubular o plano, muy delgado: 60 cm por cada cubrebocas.

* Hilo

* Aguja

*Tijeras

* Regla

* Lápiz

Elaboración:

* Aprovechando al máximo la tela, traza rectángulos de los siguientes tamaños, según sea el caso, y córtalos:

Para adulto: 20 cm x 15 cm

Para niño: 18 cm x 12 cm

* Corta también tramos de resorte, con las siguientes dimensiones, según sea el caso. Quema los extremos un poco para evitar que se deshilache:

Para adulto: 60 a 70 cm

Para niño: 50 a 60 cm

* Toma un trozo de tela, haz un doblez de hasta un centímetro en cada lado (en los lados más cortos) y cóselo donde comienza el doblez.

* Finalmente coloca el resorte y anúdalo.

Sugerencias:

* No olvides elaborarlos con higiene, limpiando las superficies y lavando previamente sus manos.

* No selecciones el pellón grueso, es más rígido y difícil de manipular, además dificulta la respiración.

* Usa de uno a tres cubrebocas por día, dependiendo de qué tanto se desgasten por la humedad de la respiración y estornudos o tos.

* Para desecharlo: retira el resorte, desecha la tela dentro de una bolsa de plástico, ciérrala y deposítala en la basura.

Información proporcionada por la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO)

jueves, 7 de mayo de 2009

LA NECESIDAD DEL COBRE EN LA DIETA DIARIA


Los cálculos indican que más de 30% de las dietas proveen menos de 1.0 mg de cobre al día, cantidad considerada como el umbral mínimo necesario para un buen funcionamiento del organismo.

En 1990, la doctora Bao Shanfen (China), especialista en nutrición, llevó a cabo un estudio sobre estimación nutricional en todas las dietas de los hospitales de dicho país y encontró que la ingesta de cobre no era suficiente, a pesar de la adecuada administración de proteínas y macro nutrientes que existían en los menús de los pacientes. Al mismo tiempo, constató una diferencia entre las mediciones prácticas y los valores calculados de la tabla de la composición de la comida.

Desde el año 2000, por su parte, dos estudios propuestos por ella y financiados por la International Copper Association (ICA) revelaron también que muchos adultos simplemente no recibían la cantidad necesaria de cobre en su alimentación. La razón: que el metal rojo casi no existe en grasas y aceites. Tener una dieta rica en alimentos procesados, incluyendo la comida rápida, y baja en vegetales, pone al individuo en peligro de tener una ingesta de cobre muy por debajo de la óptima.

Esta realidad, detectada en China, probablemente se proyecte a varios países del mundo. Cálculos basados en encuestas a dietas individuales en Europa y Estados Unidos indican que más de 30% de las dietas proveen menos de 1.0 mg de al día, cantidad que a menudo se considera como un mínimo necesario de cobrecobre para el organismo.

En el largo plazo, los bajos niveles de cobre pueden precipitar un sinnúmero de condiciones inflamatorias y degenerativas, incluyendo osteoporosis y enfermedades cardiovasculares.

También, puede afectar el desarrollo del feto en madres embarazadas, sobre todo en el último trimestre, ya que es entonces cuando se necesita más cobre que las cantidades normales para asegurar un desarrollo neuronal apropiado.

Cabe recordar la importancia que reviste balancear la ingesta de hierro, zinc y cobre, ya que un exceso de alguno de ellos puede desestabilizar la habilidad del cuerpo para absorber o procesar a los otros dos.

Mientras la investigación sobre los beneficios del cobre en la salud crece, los consumidores podrían querer estar atentos a su consumo de cobre. De acuerdo al doctor Carl Keen, presidente del Departamento de Nutrición y Profesor de Nutrición de Medicina Interna en la Universidad de California, que ha pasado más de treinta años estudiando los efectos de los micro nutrientes en la salud humana, "para asegurar la ingesta adecuada de cobre a través de los alimentos, lo mejor es pensar en éste junto al hierro y al zinc, como un trío".

El nutriente cenicienta

El cobre puede ser llamado el "nutriente cenicienta". Siempre ha trabajado duro, pero sólo hoy está siendo elevado al status de sus metales hermanos como el zinc y el hierro. Por el contrario, el hierro ha mantenido un perfil altamente nutricional por su carácter fundamental en la prevención de la anemia, especialmente en las mujeres; y el zinc, se ha destacado por su potencial en la inmunidad.

De acuerdo a lo que señala el doctor Keen, el cobre, en cambio, realiza muchas acciones "tras bambalinas" que ayudan a promover una salud óptima, tales como la prevención de anemia y enfermedades óseas, detención de daño celular, promoción de un desarrollo fetal adecuado y mantención de huesos y piel en buen estado.

Más allá del testimonio de este especialista, son muchos los Importantes científicos internacionales que investigan el rol del cobre en la salud. Actualmente, hay estudios de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos, Centro de Investigación en Nutrición Humana del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, Universidad de California en Davis, Universidad de Michigan, Universidad de Pekín en China, Universidad Deakin en Australia, Instituto de Investigación Rowett, en Escocia, y en el INTA en Chile. Los investigadores están estudiando un amplio espectro de beneficios potenciales para la salud, incluyendo el efecto del cobre en el desarrollo fetal, osteoporosis y reparación ósea, enfermedades neurodegenerativas y enfermedad cardiovascular.

miércoles, 6 de mayo de 2009

ARANDANOS Y FRESAS PARA PREVENIR LAS ARRUGAS


El ácido elágico, un antioxidante que se encuentra en bayas, como los arándanos o las fresas, sirve para prevenir el daño de la piel causado por los rayos UV, que son los que llevan a la aparición de arrugas.

Una aplicación tópica de ácido elágico previene la destrucción del colágeno y la respuesta inflamatoria, que es la principal causa de las arrugas, tanto en células humanas de la piel como en las de ratones sin pelo (especialmente sensibles) durante una exposición continua a rayos UVB del sol.

El estudio fue realizado por investigadores de la Hallym University de Corea del Sur y presentado por Ji Young Bae en una reunión sobre Biología Experimental de la Sociedad Americana de Nutrición en la ciudad estadounidense de Nueva Orleans.

El ácido elágico es un antioxidante que se encuentra en numerosas verduras y frutas, especialmente en las frambuesas, fresas, arándanos y granadas, que estudios previos ya habían sugerido sus efectos fotoprotectores.

El estudio de la citada universidad descubrió que en las células de la piel humana el ácido elágico trabaja para proteger del daño causado por los rayos UV.

Ese ácido bloquea la producción de MMP (enzimas metalaproteinasa de matriz), que rompen el colágeno en las células dañadas de la piel, y reduce la expresión de una molécula implicada en la inflamación la ICAM.

Los científicos recurrieron a los ratones jóvenes (de cuatro semanas) machos y sin pelo, que es una variedad usada con frecuencia en estudios dermatológicos debido a la similitud fisiológica de su piel con la humana.

Una docena de esos roedores fueron expuestos durante ocho semanas a una radiación ultravioleta creciente -como la del luz del sol- tres veces a la semana y empezando por un nivel suficiente como para causar rojez o quemaduras en la piel humana.

Durante el ensayo, la mitad de los ratones recibieron diariamente aplicaciones de ácido elágico en la piel y el resto no.

Los ratones expuestos a las radiaciones UV que no recibieron ácido elágico desarrollaron arrugas y engrosamiento de la piel, frente a los roedores que sí fueron tratados, los cuales mostraron una formación reducida de arrugas.

Además, como sugerían los estudios con células humanas, el ácido elágico reduce la respuesta inflamatoria y la secreción de MMP, debido a su capacidad para proteger de la degradación del colágeno.

ASMA SURGE DE UNA ALERGIA MAL TRATADA


Entre los meses de marzo y abril, se intensifican las alergias y con ellas, las enfermedades consecuentes tales como el asma. El asma es considerada como una enfermedad secundaria que nace de una alergia mal tratada. Más de 100 millones de personas en el mundo padecen de asma, lo cual la convierte en una de las enfermedades con más visitas al doctor.

El asma es un proceso inflamatorio aguado o/y crónico del árbol bronquial secundario, causada por uno o varios alérgenos; además, de algunos agentes que se encuentran en el medio ambiente. Los alérgenos pueden ser: polen, polvo, partículas procedentes del pelo de animales domésticos o las esporas de algunos hongos. El asma consiste en la obstrucción parcial de los bronquios y bronquiolos, debido a una contracción de los músculos de sus paredes, dificultando que el aire llegue a los pulmones y se pueda respirar de manera normal.

Esta enfermedad es considerada un padecimiento hereditario, generalmente originado por predisposición familiar e hiperreacción bronquial. Cabe mencionar, que muchas de las personas que padecen de asma, no tienen antecedentes familiares que indiquen que el asma fue trasmitida por los genes de los padres. El asma la puede padecer cualquier persona: hombres y mujeres, niños y adultos. El síntoma más característico es el ahogo, acompañado por una sensación de tensión dolorosa en el pecho y dificultad respiratoria; cuya intensidad es variable. Dicha acción comúnmente recibe el nombre de "ataque de asma".

El ataque de asma comienza cuando la persona siente que no respira de manera normal, reaccionando con un ataque de tos. Inmediatamente, la persona comienza a sentir sudoración, incremento en el ritmo cardíaco y una fuerte ansiedad. Cuando aumenta el ahogo, la respiración se hace cada vez más leve y rápida, y se perciben con claridad los silbidos característicos de la respiración asmática. El cambio de color en cara y labios, es evidente.

Los ataques de asma pueden durar desde unos minutos hasta varias horas; el tiempo es muy variable. Generalmente es de inicio súbito, de intensidad variable y empeora gradualmente. Los primeros ataques de asma se producen durante la infancia o la adolescencia; sin embargo, en ocasiones más raras, también pueden aparecer en edad adulta.

Las mayores complicaciones que puede originar el padecimiento del asma son las que afectan directamente a los niños. Esto debido a que los ataques de asma frecuentes pueden causar deformaciones del pecho, enfisema pulmonar o una insuficiencia respiratoria aguda o crónica; además, sin olvidar el deterioro que el niño sufre durante su desarrollo psicofísico.

El doctor Miguel D'Urzo, miembro de la Federación Mexicana de Otorrinolaringología, Cirugía Cabeza y Cuello, A.C., comenta sobre los riesgos de esta enfermedad: "El asma es una enfermedad que cada día va en aumento, principalmente en los niños. Lo alarmante es que dicha enfermedad puede tener complicaciones graves, me atrevo a decir, que fatales. Lo anterior puede suscitares, sí no se diagnostica adecuadamente el problema y no se instala un tratamiento preventivo. La enfermedad cambia la vida de las personas que lo padecen, por tanto, es necesario un cuidado diario; aunque el paciente se sienta bien, la enfermedad existe y es necesario estar bajo vigilancia medica todo el tiempo".

Con respecto al método curativo para erradicar el asma, desafortunadamente hasta el día de hoy, no existe. El asma no es un problema infeccioso, por lo tanto, no se cura sé controla; lo cual se logra satisfactoriamente casi en 100% de los casos. Para lo anterior, el tratamiento se basa en una combinación de tres tipos de tratamientos: el preventivo, de crisis y con medicamentos (pastillas, líquidos o inhaladores). Por ejemplo: los profilácticos esteroides se inhalan tres o cuatro veces por día, los cuales actúan sólo sobre los pulmones, de forma directa; los broncodilatadores (pastillas) son adecuados para aquellos enfermos que tan sólo padecen ataques leves y ocasionales, y se deben administrar cuando el ataque o la crisis asmática ya se ha iniciado; por último, durante una crisis grave, se suele inyectar aminofilina y cortisona (sustancia líquida) cuya acción es rápida y paran de inmediato la crisis.

RADICALES LIBRES


Los radicales libres son átomos o grupos de átomos que tienen un electrón(e-) desapareado en capacidad de aparearse, por lo que son muy reactivos. Estos radicales recorren nuestro organismo intentando robar un electrón de las moléculas estables, con el fin de alcanzar su estabilidad electroquímica. Una vez que el radical libre ha conseguido robar el electrón que necesita para aparear su electrón libre, la molécula estable que se lo cede se convierte a su vez en un radical libre, por quedar con un electrón desapareado, iniciándose así una verdadera reacción en cadena que destruye nuestras células. La vida biológica media del radical libre es de microsegundos; pero tiene la capacidad de reaccionar con todo lo que esté a su alrededor provocando un gran daño a las moléculas y a las membranas celulares. Los radicales libres no son intrínsecamente malos.
De hecho, nuestro propio cuerpo los fabrica en cantidades moderadas para luchar contra bacterias y virus. Los radicales libres producidos por el cuerpo para llevar a cab
o determinadas funciones son neutralizados fácilmente por nuestro propio sistema. Con este fin, nuestro cuerpo produce unas enzimas (como la catalasa o la dismutasa) que son las encargadas de neutralizarlos. Estas enzimas tienen la capacidad de desarmar los radicales libres sin desestabilizar su propio estado. Las reacciones químicas de los radicales libres se dan constantemente en las células de nuestro cuerpo y son necesarias para la salud. Pero, el proceso debe ser controlado con una adecuada protección antioxidante. Un antioxidante es una sustancia capaz de neutralizar la acción oxidante de los radicales libres, liberando electrones en nuestra sangre que son captados por los radicales libres convirtiéndose en moléculas inestables.
Nuestro organismo está luchando contra los radicales libres cada momento del día. El problema para nuestra salud se produce cuando nuestro organismo tiene que soportar un exceso de radiales libres durante años, producidos mayormente por contaminantes externos que penetran en nuestro organismo productos de la contaminación atmosférica, el humo del cigarrillo que contiene hidrocarburos aromáticos polinucleares, así como aldehídos que producen distintos tipos de radicales libres en nuestro organismo. El consumo de aceites vegetales hidrogenados tales como la margarina y el consumo de ácidos grasos trans como los de las grasas de la carne y de la leche también contribuyen al aumento de los radicales libres.
La protección que debemos tener para evitar el aumento de los radicales libres en nuestro organismo que aceleran la rapidez de envejecimiento y degeneración de las células de nuestro cuerpo es el consumo de antioxidantes naturales tales como el beta caroteno(pro-vitamina A) presentes en la zanahoria, mango, tomates, melón, melocotón, espinacas. Vitamina E(tocoferol) es un antioxidante que mantiene la integridad de la membrana celular, protege la destrucción de la vitamina A, previene y disuelve los coágulos sanguíneos y retarda el envejecimiento celular. Se encuentra en muchas frutas y vegetales tales como:
El aguacate(30 ), boniato(50 ), espárragos(25 ), espinacas(20 ), tomates(12 ), bróculi(11 ), moras (10 ) y zanahorias(5 .)
La vitamina C(ácido ascórbico) es otro de los antioxidantes naturales que destruyen el exceso de radicales libres. Necesaria para producir colágeno, importante en el crecimiento y reparación de las células de los tejidos, encías, vasos, huesos y dientes, y para la metabolización de las grasas, por lo que se le atribuye el poder de reducir el colesterol.
Investigaciones han demostrado que una alimentación rica en vitamina C ofrece una protección añadida contra todo tipo de cánceres. Además de la prevención del resfriado común y el fortalecimiento de las defensas del organismo. Las fuentes alimentarias de la vitamina C son: Grosellas, pimiento verde, kiwi, limón (todos los que están antes del limón tienen mayor contenido de vitamina C que éste y los que están después menor), fresas y coliflor, coles de bruselas, naranjas, tomates, nabo y melón.
El selenio actúa junto con la vitamina E como antioxidante, ayudando a nuestro metabolismo a luchar contra la acción de los radicales libres. Ayuda a protegernos contra el cáncer, además de mantener en buen estado las funciones hepáticas, cardíacas y reproductoras. Es el más tóxico de los minerales incluidos en nuestra dieta. La ingestión en dosis altas se manifiesta con pérdida de cabello, alteración de uñas y dientes, nauseas, vómito y aliento a leche agria. Fuentes alimentarias del selenio: Carne, pescado, cereales integrales y productos lácteos. Las verduras dependerán de la tierra en la que se ha cultivado. Los flavonoides son compuestos polifenólicos encontrados en las plantas como frutas y vegetales, que son excelentes antioxidantes. Comúnmente se encuentran también en el té (principalmente té verde) y en el vino. En las frutas que fueron cosechadas hasta su maduración se encuentran gran cantidad de flavonoides, carotenoides, licopenes, zantinas, índoles y luteínas, todos con una potente acción antioxidante. En resumen si queremos evitar el envejecimiento y las enfermedades causadas por el exceso no controlado de radicales libres en nuestro cuerpo, tenemos que llevar una vida sana, sin consumir cigarrillo(tabaco) y tener una dieta libre de grasas saturadas y ácidos grasos trans que puedan aumentar el colesterol malo y éste formar colesterol oxidado que contribuye a la arteriosclerosis. La salud de nuestro cuerpo depende de la salud de nuestras células. Mantengamos nuestras células sanas evitemos los radicales libres.

martes, 5 de mayo de 2009

COMO HACER GEL ANTIBACTERIAL


La limpieza de tus manos es básica para mantenerte sano. Con este video aprenderás a elaborar tu propio gel antibacterial, con lo que ahorrarás hasta 40% respecto al precio comecial. Los materiales que necesitas para realizar esta Tecnología Doméstica Profeco son:
- 6 cucharadas de alcohol etílico (etanol al 72* [90 mL, aproximadamente]
- ¾ cucharadita de carbopol **
- ¼ cucharadita de glicerina pura* (1.125 ml)
- ¼ de cucharadita de trietanolamina (aproximadamente)**
Utensilios:
- Tazón de vidrio con capacidad de 1 L
- Colador de malla fina
- Flanera o recipiente chico de vidrio
- Agitador de globo
- Envase de plástico con tapa de botón a presión con capacidad de 100 mL.
* se consiguen en cualquier farmacia

** se consigue en droguerías


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Para ver éste y otros webcast Profeco visita YouTube.com/ProfecoTV