sábado, 31 de enero de 2009

TERAPIAS NATURALES PARA TRATAR EL TDAH


Las dificultades en la atención debidas al TDAH hacen que el rendimiento en las tareas sea menor de lo esperado por su dificultad de concentración. Ante un problema como la TDAH los remedios naturales pueden sernos útiles para mejorar la atención.


El TDAH es un problema neurológico relacionado con el funcionamiento incorrecto de determinados neurotransmisores. Esto provoca que el cerebro este menos activado de lo habitual y que esta alteración se compense con una actividad motora desmesurada.
En los adultos, algunas de las conductas características se remontan a la niñez, por lo que resulta necesario detectar este origen para asegurar que se trata de esta patología. La solución puede pasar no sólo por el tratamiento psicológico, de vital importancia para la mejoría del trastorno de hiperactividad, sino también por el efecto de terapias con remedios naturales que se centran principalmente en le tratamiento de algunos síntomas.

TDAH

Con las siglas TDAH se conoce el trastorno de déficit de atención con hiperactividad, caracterizada, como su nombre indica, por la incapacidad por poder mantener la atención en algo durante un tiempo razonable. Este trastorno de conducta afecta a un 5% de los niños, siendo los varones los más afectados. Aunque se manifiesta desde el primer año de vida, el diagnostico suele hacerse a los 4 o 5 años, cuando el niño ha desarrollado la fase de exploración.
Dentro de este trastorno se pueden dar muchas variedades y diferentes grados. Aunque en la mayoría de los casos del TDAH (la hiperactividad) y la falta de atención van unidas, pueden darse el caso de niños solo con actividad motora excesiva o sólo con falta de atención.

Como detectar el TDAH según la medicina naturista

  • Se da una hiperactividad motriz excesiva.
  • Se actúa de forma impulsiva y sin reflexionar con movimientos bruscos, torpes y rápidos.
  • Hay una falta de atención a todos los niveles, el niño esta como ausente, pierde las cosas, no termina lo que empieza, se aburre, no tiene paciencia...
  • Aparecen problemas para relacionarse.
  • Cuando hay TDAH la persona es imprevisible y su conducta es muy variable, así como su estado de ánimo.
  • En la adolescencia puede aparecer estrés, ansiedad, problemas de adaptación y aprendizaje.

Remedios naturales en el tratamiento del TDAH

El tratamiento del TDAH pasa por una terapia conductual y educacional, en la que se le enseña al niño a centrar su atención, a superar sus problemas de aprendizaje, adaptación al entorno y relación con los demás. También resultan muy útiles los ejercicios de relajación y visualización.

Flores de Bach para el TDAH

  • Clematis: falta de concentración, distracción, estar ausente.
  • Cherry plum: falta de concentración y nerviosismo.
  • Impatiens: impaciente, se enfada con facilidad.
  • Larch: falta de confianza y sentimientos de inferioridad.
  • Verbena: hiperexcitación, entusiasmo excesivo.

Fitoterapia para el TDAH

  • Ginkgo biloba: aumenta el riego sanguíneo en el cerebro, facilitando que las neuronas reciban mayor cantidad de oxígeno y nutrientes. De este modo aumenta la capacidad de concentración y la mejoría de la memoria.
  • Vincapervinca: actúa a nivel del tejido cerebral, mejorando la oxigenación de las células.
  • Ginseng y eleuterococo: tonifican y aumentan la capacidad para la concentración y la memoria.
  • Avena, verbena, escutelaria y zapatito de dama: ayudan a reducir la tensión nerviosa y tonifica el sistema nervioso central.
  • Tila y pasiflora: en casos de ansiedad y tensión nerviosa.

Vitaminas y oligoelementos para el TDAH

  • Vitaminas del grupo B: concretamente B1, B2, B5, B6 y B12: actúan en la transmisión de la corriente nerviosa y la formación de las membranas de fosfolípidos, moléculas que desempeñan un papel importante en todos los intercambios entre neuronas.
  • Vitamina E: actúa como un potente antioxidante cerebral, protegiendo las neuronas.
  • Fósforo y calcio: resultan importantes para el funcionamiento del metabolismo de las neuronas.
  • Cobre: es necesario para el metabolismo del fósforo y calcio.
  • Silicio: protege contra el envejecimiento, estimula el sistema nervioso y actúa contra la atonía cerebral y deficiencia intelectual.

Complementos dietéticos para el TDAH

  • Lecitina de soya: es un complejo natural de fosfolípidos que se encuentra en las semillas de la soya y en las membranas de las células nerviosas y del cerebro. Ayuda a mantener una buena transmisión de los impulsos nerviosos lo que mejora el rendimiento intelectual.
  • Aceite de onagra: regula la función cerebral, controlando las sustancias transmisoras del sistema nervioso.
  • Levadura de cerveza: debido a su alto contenido en vitaminas del grupo B y calcio, resulta uno de los mejores aliados del cerebro.
Todo esto complementado con una dieta balanceada, disciplina, horarios y supervision, n os dara una mejoria notable.

ACIDOS GRASOS: UNA OPCION NATURAL PARA EL DEFICIT DE ATENCION


La hiperactividad o trastorno de déficit de atención en los niños pueden ser algunos de los casos que pueden mejorar muchísimo con los ácidos grasos. ¿Son los ácidos grasos tipo Omega 6 una ayuda real en casos de hiperactividad o déficit de atención?


¿Qué son y para qué sirven los ácidos grasos EPA y DHA?

Los ácidos grasos EPA y DHA están presentes en todas las células de nuestro cuerpo y especialmente en nuestro sistema nervioso.

El EPA es un ácido graso Omega-3 y participa en el buen funcionamiento y buena comunicación de las células, especialmente a nivel del sistema nervioso. También parece colaborar en una buena circulación cerebral.

El DHA es también un ácido graso del tipo Omega-3 pero con una función más estructural y por ello es muy importante durante los primeros meses del embarazo ya que es cuando se forma el sistema nervioso del feto.

En resumen diríamos que el DHA se encarga de la buena estructura cerebral y el ácido graso EPA se ocupa del buen funcionamiento o "rendimiento" mental. El EPA es precursor del DHA, por eso es importante que se tomen juntos a fin de buscar una mayor eficacia.

Déficit de ácidos grasos EPA y DHA en nuestra dieta y en la Hiperactividad

El pescado azul es una de las fuentes más habituales de Omega-3 conteniendo buenos aportes de EPA y DHA pero también los podríamos obtener de las nueces, aceite de borraja, de onagra y de cáñamo para consumo alimentario.

Hoy en día por desgracia nuestra dieta suele ser muy desequilibrada y con alimentos muy refinados; por ello el déficit de ácidos grasos, tanto de Omega-3 como de Omega-6 es de lo más habitual. Este déficit podría ser, entre oros factores, el responsable del aumento de desórdenes mentales infantiles (también en adultos) como el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), dislexia (dificultades específicas en la lectura), agresividad, etc.
Hasta la fecha el único tratamiento era a base de medicamentos como derivados del metilfenidato.

El estudio Oxford-Durham: suplementación con ácidos grasos EPA y DHA

Este estudio ha supuesto un gran avance para ver la eficacia de los ácidos grasos poliinsaturados en casos de retraso escolar, dificultad de aprendizaje, hiperactividad, déficit de atención, agresividad y mala sociabilidad con la clase.

El estudio se llevó a cabo durante el año 2003 en el condado inglés de Durham con 117 niños en edad escolar (entre 5 y 12 años) especialmente elegidos con algunas de estas dificultades; no quiere decir que todos tuvieran todos los síntomas.
A una parte del grupo se les administró, durante tres meses, perlas de ácidos grasos EPA, DHA y aceite de Onagra; y a la otra parte solo perlas con aceite de oliva.
Lo alentador del estudio es que las mejoras fueron muy evidentes a nivel de aprendizaje (comprensión de la lectura, velocidad de deletreo, capacidad de concentración) y especialmente en el comportamiento.

Se abre, pues, una nueva puerta a tratamientos naturales para la Hiperactividad, dislexia, trastorno de déficit de atención y otros problemas de aprendizaje o comportamiento infantil.

Tipo y dosis de ácidos grasos EPA y DHA utilizados en el estudio

En los casos de Hiperactividad y trastornos de déficit de atención, el suplemento natural que se administró a los chicos consistía en 6 perlas o cápsulas al día que contenía un 80% de aceite de pescado, Omega-3 (aportan 558 mg. de ácido eicosapentaenoico o EPA y 174 mg de ácido docosahexaenoico o DHA) y un 20% de aceite de onagra, Omega-6 (60 mg de ácido gammalinoleico) más 9.6 mg de vitamina E en forma natural o alfa-tocoferol.
Las cápsulas se tomaban 2 antes del desayuno, almuerzo y cena.

Conclusiones sobre el uso de ácidos grasos en casos de déficit de atención

Queda mucho camino por investigar y ver si las proporciones de Omega-3 y omega-6 son las optimas, la dosis y si hace falta algún otro tipo de suplemento.

De momento los resultados van en la línea de que los remedios naturales ricos en EPA y DHA si van a la causa del problema, en muchos casos de hiperactividad y/o trastornos de déficit de atención y pueden ayudarnos a regular de verdad el sistema nervioso sin las contraindicaciones que tienen, a menudo, los medicamentos.

LECHES O BEBIDAS VEGETALES


Cada vez hay más leches o bebidas vegetales ya que, por fin, se empieza a valorar sus enormes beneficios sobre nuestra salud y sobre nuestra silueta. ¿Sabías que hay tantas variedades de leches vegetales que es muy fácil encontrar una que nos guste?


Popularmente llamamos leches a las bebidas vegetales, aunque el nombre de leche es propio únicamente para la leche materna o animal. Son varias las bebidas vegetales que podemos encontrar en un comercio de alimentación natural realizadas cada una a base de diferentes alimentos como a partir de frutos secos (almendras o avellanas), de algún cereal (arroz o de avena) o de una legumbre (la soya).

¿Por qué consumir bebidas vegetales?

Desde la dietética naturista se utilizan en general en sustitución de la leche de vaca. La motivación principal es en muchos casos la intolerancia que produce la lactosa a partir de cierta edad. Según estudios realizados en EEUU por la Escuela de medicina de Johns Hopkins, la lactasa, enzima que digiere la leche, pierde su actividad en el intestino delgado entre la edad de un año y medio y cuatro años pudiendo esta intolerancia ser la causa de alergias, problemas cutáneos, digestivos, inmunitarios, etc. Si creemos no pertenecer a este grupo de los que la leche de vaca sienta mal, es recomendable consumirla biológica (para evitar antibióticos, hormonas y otras sustancias químicas añadidas a la comida de las vacas) y con moderación.

Otra motivación muy habitual es la gran digestibilidad de las bebidas vegetales. La inmensa mayoría que pasa de las leches de vaca a las bebidas vegetales se sienten encantados ya que observan como se deshinchan y sus digestiones ya no son tan lentas.

El estreñimiento, la diarrea, el colon irritable y las alergias son algunas de las enfermedades más beneficiadas.

La propuesta para el consumo de bebidas vegetales

La propuesta desde la alimentación natural es disminuir y si es necesario suprimir el consumo de leche de vaca y alternar en nuestra dieta las diferentes bebidas vegetales según nuestras necesidades. Mezclándolas con copos de avena, trigo o cualquier otro cereal en el desayuno, para hacer café con leche (queda riquísimo con cualquiera de ellas) o simplemente como un vaso caliente reconstituyente a cualquier hora del día. También son buenas alternativas las bebidas vegetales en sustitución de la crema de leche en recetas que la requieran y para elaborar postres.

Propiedades de las diferentes clases de bebidas vegetales

  • Bebidas vegetales de soya: es una legumbre especialmente rica en proteínas, para ser exactos contiene el perfil completo de los ocho aminoácidos esenciales. Entre los diferentes productos elaborados a base de soja encontramos la bebida vegetal de soja, llamada así porque se puede cuajar y hacer el tofu o "queso de soya". Es una de las bebidas vegetales con el mayor contenido en proteínas, menos grasa y por tanto baja en calorías. Es rica en lecitina, sustancia que nutre a los nervios y ayuda a disminuir el colesterol en sangre. Su única desventaja es la menor proporción de calcio que podemos compensar consumiendo sésamo, vegetales de hoja verde y lácteos fermentados como el yogurt o el kéfir.

  • Bebidas vegetales de arroz: tiene la característica de ser refrescante y muy digestiva, ideal para personas de digestiones lentas o estómago delicado. Aporta magnesio y ácidos grasos poliinsaturados que mantienen limpia la circulación sanguínea de depósitos grasos, es hipotensora, antidiarreica y depurativa ayudando a reducir los niveles de ácido úrico en sangre. Es una de las bebidas vegetales más recomendable para personas alérgicas. En su elaboración sólo se utiliza aceite de cártamo para darle un sabor parecido a la leche de vaca y un poco de sal marina como conservante natural por lo que una vez abierta debe guardarse en el refrigerador y gastarse entre 5 y 7 días. Es una de las bebidas vegetales más recomendable durante los meses de verano.

  • Bebidas vegetales de avena: es un cereal de grandes propiedades nutritivas de entre las que destaca sus ácidos grasos esenciales y su alto contenido en B1 (tiamina), hierro, manganeso y oligoelementos. Es de delicado sabor y textura cremosa por lo que se suele utilizar también para espesar cremas, salsas e incluso hacer mayonesa, sustituyendo el huevo por la leche de avena. Son las bebidas vegetales más indicadas para personas estresadas, que padezcan de insomnio y alteraciones digestivas de origen nervioso, ayuda a serenarse gracias al aporte de vitaminas del complejo B y combate eficazmente la retención de líquidos. También es recomendable para quién practica deporte, excursionismo y personas de la tercera edad Cuando se utiliza como leche hay que agitar bien el cartón y a veces diluirla con un poco de agua para hacerla más líquida.

  • Bebidas vegetales de almendras y avellanas: pueden encontrarse tanto en pasta (para diluir en agua caliente) como en tretabrik ya preparadas para consumir. Estas dos bebidas vegetales al proceder de frutos oleaginosos son mucho más energéticas, aportando más calorías y azúcares de rápida absorción. Por otro lado son excelentes fuentes de minerales como calcio, fósforo y potasio, así como vitamina A y ácido pantoténico (vitamina B5). Es importante evitar las que están azucaradas y preferir aquellas sin edulcorar. Son las bebidas vegetales especialmente indicadas para niños, adolescentes, convalecientes y madres lactantes.

LECHE DE ALMENDRAS: UNA EXCELENTE OPCION NUTRITIVA PARA LA FAMILIA

La leche de almendras destaca, entre otras propiedades, por ser ideal para las etapas de crecimiento y adolescencia gracias a su aporte de calcio. ¿Te gustaría conocer que otras propiedades tiene la bebida o leche de almendras sobre nuestra salud?


La leche de almendras se obtiene moliendo almendras secas y peladas y luego mezclándola con agua. Se puede tomar sola o con algún endulzante. La propiedades que aquí vamos a resaltar así como la información nutricional se refiere a tomar la leche de almendras sin ningún endulzante.
Tiene un agradable sabor, tomada con agua fría o caliente.

Propiedades de la leche de almendras

  • A nivel cardiovascular nos beneficia cuando tenemos demasiado colesterol o triglicéridos.
  • Para las personas intolerantes a la leche de vaca o a la lactosa, para los celiacos a quienes los lácteos a menudo tampoco va demasiado bien y, en general, para aquellos que buscan un sustituto de los lácteos.
  • En hospitales es muy útil sobre todo para los postoperatorios ya que la persona necesita alimentos que le nutran pero que sean de fácil digestión. La almendra es de los frutos secos más ricos en potasio, un ión indispensable para el organismo por su papel en el cerebro, músculo, etc. Ideal también para evitar la hiponutrición de esos enfermos ya que también es rica en fibra y remineralizante.
  • La leche de almendras al ser muy pobre en Sodio y rica en Potasio es muy adecuada para casos donde hay pérdida de Potasio: diarreas, vómitos, tratamientos con diuréticos que eliminan potasio. Y para casos donde el Sodio sea un problema: hipertensión arterial o bien en enfermedades donde se produce un aumento de líquido extracelular (edema) como cardiopatías, afecciones renales y cirrosis hepática.
  • En muchos casos de alergias alimentarias si sustituimos la leche de vaca por alguna vegetal, como la leche de almendras, hay personas que notan una gran mejoría.
  • A nivel digestivo nos es de gran ayuda en casos de dispepsias gastro-intestinales, gastritis y como regulador del peristaltismo intestinal.
  • Por su buena relación calcio /fósforo, la leche de almendras es un alimento ideal para diversos grupos de población; por un lado, durante las etapas de crecimiento y adolescencia, donde ambos nutrientes juegan un papel esencial en la formación y remodelación del hueso y por otro lado, en mujeres gestantes o durante la lactación, pues podría cubrir en parte los requerimientos minerales, y personas de edad avanzada, donde una dieta rica en calcio constituye una medida importante de prevención contra el desarrollo de la osteoporosis.
  • Tiene un alto porcentaje de fibra soluble e insoluble con lo cual: protege la pared intestinal, sobre todo a nivel del colon y regula la velocidad de absorción de azúcares y colesterol. En presencia de fibra la velocidad de absorción de glucosa puede disminuir hasta en un 50%; este hecho constituye la base para su uso clínico en el tratamiento de la diabetes insulino-dependientes tipo I y para el tipo II (insulino no dependientes).

Información nutricional de la leche de almendras (por 100 gr. en polvo)

  • Su cantidad de proteína (11 - 13 gr.) la hace idónea para suplementar y en ocasiones complementar las proteínas de origen animal.
    Aunque las proteínas de la almendra no alcancen la calidad de las proteínas consideradas nobles (leche y huevo), tienen una composición en aminoácidos esenciales muy equilibrada.
    La leche de almendras es muy adecuada tanto para niños como para ancianos, grupos de población que consumen con cierta frecuencia alimentos de alto valor calórico pero que aportan pequeñas proporciones de aminoácidos.
  • Lípidos (9,5 - 11,5 gr.), la almendra es muy rica en ácido linoleico que es precursor del ácido araquidónico y por tanto de las diferentes series de eicosanoides, tan importantes en el equilibrio tanto en tejidos como en órganos. Su déficit produce retraso en el crecimiento, enfermedades de la piel y alteraciones nerviosas.
    La leche de almendras también aporta mucho ácido oleico, que es el más apropiado para el mantenimiento de una adecuada proporción entre HDL y LDL.
    Según el estudio realizado por el nutriólogo norteamericano Gary Fraser, sobre una población de 34.000 personas sometidas a una dieta vegetariana baja en grasa, concluyó que las personas que comían más frutos secos, padecían menos enfermedades cardíacas.
  • Fibra dietética (4,8 gr.), fibra insoluble 85,7% y fibra soluble 14,3%.
  • Minerales Calcio 200 mg, Fósforo 220 mg, Potasio 200 mg, Magnesio 60 mg, Hierro 5 mg, Sodio 38 mg.
  • Vitaminas Vit. A 210 U.I., Vit. E 15,1 mg, Vit. B1 57 µg, Vit. B2 153 µg.
  • Hidratos de Carbono 60 - 62 gr.
  • Valor energético 1.680 KJ (397,5 Kcal.).
  • Valor energético/vaso 84,5 Kcal.

¿Sabías que la leche de almendras...?

El Dr. Gene Spiller del Health & Research Studies Center, Los Altos, California, demostró que el consumo de la leche de almendras reduce el colesterol sanguíneo el doble que el aceite de oliva.
Los frutos secos son junto con las espinacas, garbanzos y lentejas, de los alimentos que más hierro y magnesio contienen del Reino Vegetal.

LA OTRA CARA DE LA LECHE


Todo el mundo habla de las innumerables propiedades de la leche pero en este artículo hablaremos de la otra cara de la leche o efectos indeseables. ¿Por qué somos los únicos mamíferos que tomamos leche una vez hemos rebasado la edad de lactancia?


La leche materna es un alimento completo, ella sola es capaz de nutrir y hacer crecer a un bebé. Los análisis de laboratorios nos muestran que tiene proteínas, grasas, carbohidratos, minerales y vitaminas de una forma totalmente asimilable por el lactante. Por eso nos han hecho creer que si no tomamos lácteos se nos caerán los dientes, se nos desintegrarán los huesos y que nuestros hijos no crecerán.

Sin embargo, el sentido común nos dice que la leche es para los lactantes y que en la naturaleza los animales adultos no maman y menos de hembras de otra especie. El sentido común no engaña, la leche es para mamarla; de hecho en cuanto se ordeña empieza a estropearse a una velocidad de vértigo. El hombre lo soluciona esterilizándola con calor. Así ya es "potable", pero os habéis preguntado ¿si tiene los mismos beneficios y es igual de asimilable que la que se mama? y ¿será lo mismo "mamar" de la madre que de la vaca? "Nos nutrimos de lo que asimilamos, no de lo que comemos". Numerosos estudios científicos señalan la leche como uno de los factores implicados en muchos problemas de salud actuales.

La transformación de la leche

Desde que en 1856 Louis Pasteur descubrió que cociendo los alimentos se destruían los microorganismos causantes de su descomposición, la pasteurización ha sido aplicada profusamente en la industria alimentaria, especialmente en la láctea. En el proceso de pasteurización (calentamiento a 74º C durante 15 segundos, seguido de enfriamiento rápido a 4º C) se destruyen los microorganismos indeseables, pero también vitaminas y enzimas necesarias para la digestión de su alto contenido proteico. Estos inconvenientes son mayores en la leche esterilizada a altas temperaturas, la U.H.T. de larga duración (calentamiento durante 3 segundos a 150 º C seguido de enfriamiento a 83º C y envasado).

En la leche sin pasteurizar los micro-organismos se multiplican a velocidades enormes, pero esto también ocurre, aunque a velocidades menores, en las leches pasteurizadas, tal como se desvela de la lectura de la ley americana a este respecto: "La leche pasteurizada no debe contener más de 20.000 bacterias por mililitro y no más de 10 organismos de especies coliformes".

A pesar de refrigerar nuestras botellas de leche una vez abiertas, la población microbiana (buena y mala) puede doblarse en 35 horas.

La homogeneización es otro rutinario proceso al que es sometida la leche para mejorar su textura. En él se reducen el tamaño de los glóbulos de grasa al menos diez veces, y esto puede aumentar el riesgo de padecer ataques de corazón a los grandes consumidores de la misma. La razón parece ser la siguiente: con los pequeños glóbulos de grasa, la enzima bovina xantín-oxidasa puede pasar intacta las paredes intestinales, llegar a la sangre, y destruir un componente de las membranas celulares del tejido cardíaco (el plasmógeno).

El carácter antigénico de las proteínas lácteas

El bebé humano asimila totalmente las caseínas de la leche de su madre, pero no puede hacer lo mismo con las caseínas de la leche de vaca, que pasan al intestino delgado parcialmente digeridas, debido al efecto neutralizador que ejerce la leche sobre la acidez estomacal necesaria para su ruptura. Este problema se agrava en los adultos, ya que con la edad disminuye la cantidad de renina gástrica, que es la primera enzima necesaria para comenzar la cadena de rupturas de las grandes moléculas de la caseína.

La caseína no hidrolizada (fragmentada) es una sustancia viscosa (se emplea como pegamento en relojería y en carpintería), que en algunas personas se deposita en los folículos linfáticos que rodean al intestino, impidiendo la absorción de otros nutrientes y contribuyendo a la fatiga crónica y a alteraciones intestinales diversas.

Además, los fragmentos pequeños procedentes de la hidrólisis parcial de la caseína (péptidos), pueden atravesar en ciertas condiciones las paredes intestinales. Allí, los linfocitos B de la mucosa intestinal fabrican anticuerpos (las inmunoglobulinas) que se unen con los péptidos (antígenos) formando complejos antígeno-anticuerpo.

Dos de las 25 proteínas antigénicas de la leche de vaca, la caseína y la gammaglobulina bovina, son altamente inmunogénicas, lo que quiere decir que plantean una fuerte demanda sobre el sistema inmunitario para producir grandes cantidades de anticuerpos y complementos. En condiciones ideales, las proteínas de la leche no digeridas o no descompuestas y otros antígenos de los alimentos, son retenidos en el intestino y expulsados junto con la materia fecal. En las personas con deficiencia de IgA, proteínas como la difícilmente digerible caseína, son absorbidas en el flujo sanguíneo en su totalidad y contribuyen al desarrollo de una variedad de enfermedades relacionadas con la autoinmunidad, incluyendo artritis reumatoide, lupus, cánceres...

La leche materna proporciona las necesarias IgA para realizar el desarrollo y la integridad funcional del tracto respiratorio e intestinal del niño, mientras que la leche de vaca está totalmente desprovista de su anticuerpo esencial.

En resumen: los lácteos tienen un alto contenido en antígenos que "agotan" el sistema inmunitario, haciéndolo más vulnerable a las infecciones y a enfermedades directamente relacionadas con nuestro sistema inmunológico.

Se han descrito muchos problemas relacionados con los lácteos. Entre ellos podemos citar: problemas circulatorios, alergias, inmunodepresión, diabetes juvenil, enfermedades otorrinolaringológicas, asma, acumulación de mucosidades, especialmente en los órganos genitales femeninos y en el aparato auditivo.

Según el doctor francés Gauvin, las enfermedades de garganta, nariz y oídos se deben al elevado consumo de yogures y de leche y el doctor Oski, jefe de hospital pediátrico Johns Hopkins, asegura que muchos casos de asma y sinusitis mejoran o incluso desaparecen cuando se eliminan totalmente los lácteos de la dieta.

Otra serie de complicaciones que resultan del consumo de la leche de vaca es la nefrosis. Un grupo de investigadores de la Universidad de Colorado y otro de la Universidad de Miami, han identificado esta enfermedad en niños con edades comprendidas entre 10 y 14 años. La nefrosis es una alteración de los riñones que provoca una pérdida permanente de proteínas por la orina. Cuando la leche era eliminada de la dieta de estos niños, se recuperaban rápidamente.

Todas las personas con problemas de salud deberían disminuir al máximo los lácteos, pero las que padezcan de alergias cutáneas o respiratorias deberían suprimirlos totalmente y también todos los alimentos industriales que contengan caseína. Las caseínas están presentes en todos los lácteos (leche, quesos, yogurt), siendo más problemáticas en los quesos industriales, por su mayor concentración.

No obstante, los quesos de leche no manipulada por la industria, fermentados artesanalmente y respetando los tiempos de curación, plantean menos problemas de carácter antigénico al consumidor.

ALERGIAS Y SALUD INTESTINAL


Alergias y salud intestinal parece ser una relación bastante clara de causa efecto siendo por ello obligatorio saber que pautas seguir para conseguir curarnos. Cuando hay una mala salud intestinal pueden aparecer problemas de salud como las alergias.


Hablar de salud intestinal inmediatamente nos recuerda lo importante que es la fibra para el tránsito intestinal, pero hay mucho más. En el intestino acontece la mayor parte de la digestión de los alimentos, pero además, la mucosa intestinal realiza la primera criba "esto vale - esto no vale" de los alimentos digeridos. Si la digestión no se realiza completamente, y la criba intestinal no puede realizarse correctamente, es posible que sustancias no deseables o parcialmente digeridas se introduzcan en el sistema, produciendo una respuesta y dando trabajo extra a nuestro sistema inmunitario.

La mucosa intestinal está compuesta por una sola capa de células, que se renueva cada dos días. Sólo 25 milésimas de milímetros separan el contenido intestinal de la sangre. Dada la extrema delgadez de esta "piel", de su estado va a depender que se pueda hacer una adecuada selección de lo que debe, o no debe, ingresar en el torrente sanguíneo o linfático. Su estado tiene, pues, repercusiones generales, que van mucho más allá de si tenemos o no "estreñimiento".

En la primera parte del intestino delgado, el duodeno, tiene lugar la mayor parte de la digestión de los hidratos de carbono (iniciada en la boca), de las proteínas (iniciada en el estómago) y de las grasas. En el intestino delgado es también donde tiene lugar la absorción de los nutrientes, que atraviesan las paredes intestinales para ingresar en la circulación sanguínea y linfática.

Un trastorno bastante frecuente, que a menudo pasa desapercibido, es la excesiva permeabilidad de la pared intestinal, que permite el paso de moléculas demasiado grandes al sistema. Cuando estas moléculas son de proteínas parcialmente digeridas, el sistema detecta su presencia, creando una respuesta inmunitaria para neutralizar al "enemigo". Son las alergias alimentarias. No hay respuesta inmunitaria, en cambio, cuando la digestión se ha realizado correctamente, y las proteínas se han descompuesto totalmente en sus componentes básicos: los aminoácidos.

Las consecuencias de esta "invasión" pueden ser locales: inflamación, gases, diarreas..., pero también generales, especialmente cuando ya existe un terreno alérgico e inflamatorio, que puede contribuir a empeorar. Algunos autores, ("La Methode Kousmine". Ed. Jouvence) han señalado la conexión entre las alergias de origen alimentario, y dolencias asociadas, como asma o eccema, o incluso enfermedades autoinmunes.

Para que exista una alergia alimentaria, se han de dar las dos condiciones:

  • Una digestión incompleta de las proteínas.
  • Una excesiva permeabilidad intestinal.

Si existe hiperpermeabilidad intestinal, pero las proteínas se digieren completamente, no hay reacción alérgica. Si algunas de las proteínas no se digieren completamente, pero no pueden atravesar la pared intestinal, tampoco se produce reacción. Pero a menudo van juntas.

Cuando se produce una digestión incompleta de las proteínas

  • Deficiencia enzimática: hay individuos que no segregan suficientes enzimas digestivas para el tipo de dieta que toman. Si la insuficiencia es ligera, quizá puede ayudarse a la digestión tomando plantas estimulantes de las secreciones digestivas, o tomando alimentos muy enzimáticos (como el Miso que es un fermento de soja). En caso de insuficiencia más severa, puede ser de ayuda tomar algún preparado enzimático.
  • Insuficiente masticación: una masticación insuficiente hace que la superficie expuesta a las enzimas digestivas sea más reducida, dificultando su correcta digestión. Eso es especialmente frecuente en el caso de la carne, difícil de triturar completamente. Esto dará lugar a un mayor grado de putrefacción de las heces.
  • Proteínas de la leche: la proteína de la leche (caseína) es difícil de digerir para los adultos. La caseína inicia su digestión en el estómago, por la acción de la renina gástrica, enzima cuya secreción disminuye con la edad, tornándose insuficiente en muchos casos. Por otra parte, la leche neutraliza la acidez gástrica, lo que dificulta aún más su digestión.
  • Respuesta alérgica ligada a los grupos sanguíneos: un dato a tener en cuenta es el que propone Peter D"Adamo, autor de "Los grupos sanguíneos y la alimentación", según el cual el organismo puede reaccionar ante determinadas lectinas presentes en los alimentos, en función de su grupo sanguíneo. Merece la pena experimentar, especialmente con aquellos alimentos de consumo muy frecuente, como es el caso de los cereales (pan, etc.). Los individuos del grupo 0 serían, en principio, los que más tendencia tendrían a padecer trastornos de colon.

Qué factores influyen en el estado de la mucosa intestinal

La hiperpermeabilidad intestinal ocurre cuando las paredes intestinales se inflaman, son atacadas por sustancias dañinas fruto de una excesiva putrefacción intestinal, o cuando la dieta es insuficiente en sustancias protectoras. Aumentan la permeabilidad intestinal:

  • Exceso de grasas animales: las grasas saturadas animales, incluida la mantequilla, contienen ácido butírico, que degrada la vitamina F (ácidos grasos poliinsaturados) y actúa como permeabilizante de la pared intestinal. Además, el exceso de grasas, fritos, etc. puede provocar una excesiva secreción de bilis, que dañe la pared intestinal.
  • Exceso de proteína animal: los alimentos animales se pudren, los vegetales fermentan. Las bacterias ayudan a completar la descomposición de los alimentos en la parte media del intestino delgado. La población de nuestra flora intestinal es 10 veces superior al número de células de nuestro cuerpo, lo que da idea de su importancia.
  • Algunos medicamentos: los antibióticos, que dañan la flora intestinal beneficiosa, las aspirinas, que son corrosivas para la mucosa digestiva (por eso no deben tomarse con el estómago vacío), las drogas esteroideas. Los aditivos alimentarios pueden tener muy variados efectos sobre la mucosa.
    Son irritantes de la mucosa intestinal el café, el cacao, el alcohol, el tabaco, el azúcar, algunas especias. Hay muchas personas que son estreñidas pero no lo saben, porque el café y/o la leche que consumen les produce heces blandas. Ambos acontecimientos pueden contrarrestarse, dando una apariencia de normalidad... y ponerse de manifiesto el día que no toman café.
  • Intolerancias alimentarias: que causan fermentación de aquellos nutrientes que no pueden digerirse correctamente (lactosa, gluten, caseína, etc.), cuyos subproductos (entre otros alcohol) irritan la mucosa.
    Insuficiente aporte de ácidos grasos poliinsaturados (omega-3 y omega-6), que confieren elasticidad y adaptabilidad a las membranas de las células intestinales, lo que también influye en el grado de permeabilidad de la mucosa. Dada la rapidez con que ésta se regenera, es necesario un aporte diario de estos nutrientes. Los omega-3 son especialmente interesantes por ser precursores de las prostaglandinas de la serie 3, que intervienen controlando las inflamaciones.
  • Insuficiente aporte de carotenos y/o vitamina A: esenciales para preservar el buen estado de piel y mucosas; vitamina E, antioxidante de las grasas y por tanto protector de las membranas celulares; y vitamina C, antioxidante y necesaria para el mantenimiento del tejido conjuntivo.
    La insuficiencia de elementos estructurales y protectores debilitan la membrana de las células de la mucosa, volviéndola frágil y poco eficaz en su labor de filtro.
  • Una dieta con abundantes alimentos vegetales: verduras, cereales integrales, legumbres, algas... promueven el desarrollo de bacterias intestinales beneficiosas: lactobacilus acidofilus, y Bifidus, que además ayudan a mantener a raya la población de bacterias como Escherichia Coli, y de hongos como las Cándidas. Estas últimas son favorecidas por un exceso de alimentos cárnicos, y cuando su población aumenta, pueden causar daños en la mucosa intestinal. Es conocido el hecho de que a mayor consumo de carnes, mayor la probabilidad de padecer cáncer de colon.

Alergias e intolerancias

Hay que distinguir las alergias alimentarias, con participación del sistema inmunitario, de las intolerancias, es decir, dificultad para digerir algún alimento en especial, como ocurre en la intolerancia a la lactosa. En este caso los síntomas son digestivos (hinchazón abdominal, diarrea, gases). Si bien es cierto que una intolerancia puede contribuir a una alergia, en la medida en que puede irritar e inflamar el intestino.
Los alérgenos más frecuentes son los lácteos, trigo, chocolate, mariscos, huevos.

Efectos a distancia

Si molestos son los trastornos locales que pueden causar estas alergias alimentarias (gases, hinchazón abdominal, eructos, diarrea...), no hay que desdeñar el papel que pueden desempeñas en trastornos inflamatorios más generales, los cuales puede agravar debido a:
Una sobrecarga del sistema inmunitario, que tiene que hacer frente diariamente a una irrupción de antígenos procedentes de la alimentación. Una mayor filtración de sustancias dañinas a través del intestino hiperpermeable, con la consiguiente sobrecarga hepática y sistémica.
Todo esto nos ayuda a entender de qué manera un problema aparentemente local (intestinal), puede tener, sin embargo, repercusiones generales. También nos da la esperanza de que mejorar nuestro terreno a través de la alimentación puede contribuir a mejorar el pronóstico de tan incómodos trastornos.

HIDROTERAPIA DE COLON


La hidroterapia del colon es una técnica que consiste en hacer circular el agua en el intestino grueso para limpiarlo, usando un aparato muy sofisticado. La Hidroterapia de colon nos ayudará a mejorar los problemas de indigestión, estreñimiento, etc.


¿Qué es la hidroterapia de colon y en qué se basa?

La hidroterapia de colon es una terapia que actúa como una ducha que durante 45 minutos asegura la distribución del agua con ozono en el colon, a una determinada presión y con una cánula aplicadora especial. Con el agua tibia y masajes especializados, se recorre completamente el colon, permitiendo así remover los excrementos bloqueados, los desechos y los residuos tóxicos incrustados. La hidroterapia del colon, es una práctica agradable para el paciente, el cual se encuentra relajado y detecta desde la primera aplicación, una sensación de bienestar y ligereza orgánica. La hidroterapia de colon es un procedimiento desintoxicante del organismo. Con cada terapia, introducimos en el colon entre 60 y 70 litros de agua.

¿En qué nos puede ayudar la hidroterapia de colon?

Cuando estamos intoxicados, las toxinas recorren todo el cuerpo y cuando éstas no son eliminadas a través del colon las "reenviamos" al hígado, riñones, pulmones, páncreas, estómago y piel. El colon, es un órgano reflejo, es decir, tiene conexiones eléctricas con todas las partes del cuerpo. Cuando las toxinas están acumuladas por un largo período en el colon, rompemos la cadena, con lo que las funciones del cuerpo comienzan a trabajar lentamente.

Algunos de los síntomas de un colon lleno de toxinas

Lengua seca, mal aliento, sobrepeso, mal olor corporal, estreñimiento, ojeras, pies y manos frías, uñas y cabellos débiles, celulitis, varices, tensión alta, fatigas, alergias, indigestión, dolores de cabeza crónicos, nervios, nauseas, depresiones, asma, dolores lumbares, acné, dolores menstruales.
Cuando limpiamos el colon, retornamos las funciones normales de nuestros órganos al cuerpo.

Con la hidroterapia de colon buscamos

  • Ablandar y remover la materia fecal de las paredes del colon.
  • Disminuir la concentración de bacterias y toxinas en el intestino grueso.
  • Estimular los movimientos peristálticos.

Aplicación clínica de la hidroterapia de colon

  • Se consigue la óptima preparación del colon antes de un enema opaco, facilitando así un más exacto estudio para el diagnóstico. Un subsiguiente tratamiento de hidroterapia del colon, reducirá al mínimo el malestar del paciente producido por el Bario residual de la operación. Pero además, éste método eliminará el problema residual del material opaco en las subsiguientes series de radiografías intestinales para su estudio. Reducirá además la necesidad de tener que repetir los estudios, evitando así una excesiva exposición del paciente a las radiaciones.
  • Es valiosísima en la preparación del paciente para la cirugía intestinal, proporcionando un terreno quirúrgico más óptimo. Puede reducir incluso el riesgo de complicaciones post operatorias debidas a la presencia de bacterias en la línea de sutura.
  • También es aconsejable en el programa de entrenamiento de los intestinos en parapléjicos y cuadrapléjicos.

Origen e historia de la hidroterapia de colon

Desde hace miles de años, el hombre ha tratado de mejorar su salud mediante la limpieza de su interior.
Así los faraones ya tenían su propio terapeuta para la limpieza del intestino. En Grecia y en Roma, Hipócrates y Galeno recomendaban éste método y en China e India se viene practicando desde hace siglos.
Plinio, en el año 77 d.C. relata la leyenda de Ibis. La leyenda refiere que fue el Ave Ibis la que enseñó al hombre, cómo purgar su intestino. Después de una abundante comida de peces, éste pájaro se encontraba sobrecargado y con su pico aspiró agua de mar, introduciéndosela en el ano, seguidamente evacuó y se sintió mejor.
En 1906 el Dr. Kellog publicó un comprensivo folleto sobre ésta terapia y en su libro recomendaba la hidroterapia del colon para muchas dolencias, incluidas las biliares, hepáticas, los shocks quirúrgicos y el cólera.

Con el cambio de siglo, la hidroterapia del colon ha experimentado períodos de popularidad alternativa, con períodos de rechazo. Los factores primarios responsables de los estereotipos, malentendidos y ambigüedades fueron debidos a la práctica de ésta terapia por parte de gente inexperta, lo que ha ido en detrimento de su credibilidad por parte de la profesión médica.

Sin embargo, el valor de la hidroterapia del colon ha sido reconocido por muchos médicos practicantes de nuestra época, entre los cuales los más notables fueron James A. Wiltsie M-D. y Joseph E.G. Waddington: "Irrigación intestinal científica y terapia de apoyo" en la que dijo:
"El anormal funcionamiento del canal intestinal es el precursor de muchos problemas de salud y en especial de las enfermedades crónicas. La restauración de la eliminación fisiológica intestinal es a menudo de una importancia primordial, preliminar a toda eventual restauración de la salud en general".