viernes, 27 de mayo de 2016

COMO BAJAR LOS NIVELES DE GLUCOSA

Si a usted le han diagnosticado diabetes, su objetivo y el de su médico será bajar y estabilizar los niveles de glucosa en su sangre. Por tal motivo, un tratamiento exitoso para su trastorno puede incluir medicinas suministradas por vía oral (hasta que usted pueda estabilizar el azúcar en su sangre por medio de la dieta y el ejercicio); insulina, si es necesario; y dieta. El ejercicio juega un papel importante. Muchas personas con diabetes necesitan perder peso, y algunos controlar su colesterol y su presión arterial.
Para comenzar, quizá tendrá que acostumbrarse a consumir porciones más pequeñas de las que estaba acostumbrado. Necesitará aprender el tamaño de una ración según cada alimento, y cuántas raciones necesitará en cada comida. Es importante comer menos grasas. Escoja menos alimentos con alto contenido de grasas, y use menos grasa para cocinar. Es especialmente importante limitar aquellos alimentos con un alto contenido de grasas saturadas y grasas trans, como los cortes de carne grasientos, los alimentos fritos, la leche completa y los productos lácteos producidos con leche completa, los productos horneados altos en carbohidratos (como las tortas, las galletas, los dulces), los aderezos de ensaladas, la manteca vegetal y animal, la margarina de barra, y las cremas no lácteas. Es importante ingerir una dieta baja en carbohidratos, que elimine los dulces y los carbohidratos refinados. También es recomendable evitar las frutas, con excepción de las frutas bajas en azúcares como las bayas, los limones, las limas, y las manzanas verdes.
Al consumir menos grasa (además de eliminar el azúcar) usted logrará revertir la resistencia a la insulina. Al repasar algunos estudios sobre la cirugía bariátrica (un tipo de operación que se ofrece a algunas personas con obesidad mórbida para reducirles el tamaño de su estómago y desviar una porción del intestino delgado) esto queda demostrado. En muchos casos fue revertida la diabetes tipo 2 a los pocos días de la operación, antes de haberse perdido mucho peso. Aparentemente la mejoría resulta de la caída súbita de los triglicéridos y los ácidos grasos en el torrente sanguíneo, conjuntamente con una reducción inmediata de las grasas en el hígado y en las células musculares.
Usted necesitará concentrarse en consumir más fibra, la cual no solo se encuentra en los alimentos integrales como la avena; el arroz integral, negro, y rojo; la quinua; el mijo; el alforfón; y el trigo oriental; sino también en una variedad de frutas y vegetales bajos en azúcares. Consuma suficientes vegetales de los siguientes grupos:
Verduras verde oscuras (como brócoli, espinaca, coles de Bruselas, etc.).
Vegetales anaranjados (como zanahorias, batatas, calabazas, auyamas, etc.)
Granos y guisantes (diversos tipos de frijoles, garbanzos, lentejas, arvejas, etcétera).
Al mismo tiempo, usted tendrá que evitar alimentos y bebidas con un alto contenido de azúcar, como las bebidas azucaradas (incluyendo jugos que no sean cien por ciento naturales, refrescos, y tés o cafés endulzados con azúcar). Deberá usar menos sal al cocinar, y también en la mesa. Limite el consumo de alimentos muy salados, como las sopas y vegetales en lata, los pepinillos encurtidos, y las carnes procesadas.
Sobre esos carbohidratos
Seguramente usted ha escuchado hablar del “índice glucémico” o de la “carga glucémica”, por no mencionar el número de “calorías”. ¿Qué significan estos términos?
Tanto el índice glucémico como la carga glucémica tiene que ver con los carbohidratos, que son uno de los tipos de nutrientes de la dieta humana. Los carbohidratos con una estructura química simple se llaman “azúcares”, y se encuentran naturalmente en alimentos como el azúcar, el jugo de frutas, la leche, el yogur, la miel, los productos preparados con harinas refinadas, los refrescos, el jarabe de arce, el azúcar moreno, el agave, y los productos lácteos. Los “carbohidratos complejos” (los almidones y la fibra) se encuentran en los granos integrales, los cereales gramíneos, las verduras, las frutas, los frutos secos, las semillas y las legumbres.
Las legumbres
Las legumbres (frijoles, lentejas, y guisantes) están repletos de nutrientes que incluyen proteínas, calcio, vitaminas y minerales. Son muy económicos, y si se saben preparar, son deliciosos. También pueden germinarse. Las legumbres ofrecen un sinnúmero de beneficios, ayudan a prevenir las ansias de comer, el síndrome metabólico, la diabetes tipo 2, y la obesidad. Esto ocurre porque la cáscara de las legumbres, que es alta en fibra, frena la velocidad en que el azúcar entra al torrente sanguíneo. Las legumbres también ayudan a proteger al cuerpo del cáncer y de la enfermedad coronaria. Además, proporcionan grandes cantidades de proteínas que producen energía.
Nuestro sistema digestivo transforma los carbohidratos que consumimos en glucosa, un tipo de azúcar que el cuerpo usa para producir energía. Dado que los carbohidratos simples son digeridos y absorbidos más rápido que los carbohidratos complejos, los carbohidratos simples pueden elevar los niveles de azúcar más rápido y más alto. Una cantidad elevada de glucosa en la sangre puede dañar los tejidos y órganos del cuerpo, ocasionando con el tiempo enfermedad coronaria, ceguera, deficiencia renal, y otros problemas.
Índice glucémico y carga glucémica
El índice glucémico (IG) fue creado  para mostrar cómo los carbohidratos en los diferentes alimentos elevan el azúcar en la sangre. El pan blanco, por ejemplo, tiene un índice glucémico más alto que el pan integral, que contiene más carbohidratos complejos. Pero lo que realmente importa no es el tipo de carbohidrato. El asunto aquí es que cuanto más carbohidratos consumimos, más se eleva el azúcar en la sangre.
Es por eso que los investigadores crearon el concepto de carga glucémica. Esta contiene tanto los tipos de carbohidratos en un alimento, como la cantidad de carbohidratos en una ración. Básicamente, muestra cómo una porción de un alimento particular afecta nuestro nivel de azúcar en la sangre. Diversos factores afectan la carga glucémica (CG), incluyendo el procesamiento de los alimentos, cuán madura está una fruta, la manera en que se prepara el alimento, y el tiempo durante el que ha estado guardado. Como este se calcula en base al IG (como un porcentaje) multiplicado por el número de carbohidratos en una ración promedio, la CG resulta un número mucho más útil. 
El índice glucémico y la carga glucémica no son indicadores que aparecen en las etiquetas de los productos, así que no son fáciles de determinar. Sin embargo, podemos aprender lo básico visitando las publicaciones en línea de organizaciones como la American Diabetes Association.
Las carnes y las grasas no tienen índice glucémico porque no contienen carbohidratos. No obstante, a fin de equilibrar el IG de nuestras comidas y meriendas, hemos de ser intencionales con el resto de los alimentos. Por la mayor parte, planificar nuestras comidas con el índice glucémico en mente significa escoger alimentos con un IG de bajo a medio, y si consumimos algo con un IG alto, debemos escoger alimentos con un IG bajo para equilibrarlo.
La siguiente es una guía básica que he tomado y adaptado de la American Diabetes Association:  
 Alimentos con un IG bajo (55 o menos)
Pan cien por ciento integral de granos molidos a la piedra o pumpernickel.
Avena (en hojuelas o molida), salvado de avena, muesli.
Pasta, cebada, bulgur.
Batata, maíz, ñame, judías blancas, guisantes, legumbres, lentejas, frutas bajas en azúcar, Vegetales no almidonados y zanahorias.
Alimentos con un IG medio (56-69)
Trigo integral, centeno, pan pita
Avena de cocción rápida
Arroz integral, silvestre o basmati; cuscús
   
Alimentos con un IG alto (70 o más)
Pan blanco o bagel, arroz inflado, hojuelas de salvado de trigo, avena instantánea
Arroz blanco de grano corto, pasta de arroz, macarrones con queso envasados
Papas Russet, calabaza
Pretzels, tortas de arroz, palomitas de maíz, galletas saladas crujientes
Melón y piña
Algunos de los factores que pueden afectar el IG incluyen el grado de maduración y el tiempo de almacenamiento, cuán procesado ha sido un alimento, él método de cocción, y variaciones en el tipo de artículo escogido. Por ejemplo: cuanto más madura esté una fruta o verdura, mayor será su IG. Cuanto más se cocine un alimento (y por lo tanto más suave y más fácilmente absorbido), mayor será su IG. Los italianos tienen razón: la pasta “al dente” es mejor que la pasta muy blanda.
En general, los vegetales frescos y crudos tienen un índice glucémico bajo, y también tienen una carga glucémica baja porque están llenos de fibra. Cocinarlos ablanda la fibra y hace que los carbohidratos estén disponibles más rápido, lo cual explica que el IG de los vegetales sea más alto que cuando están crudos. 
La ingesta de carbohidratos diaria
“La Asociación Estadounidense de Diabetes… sugiere que una ingesta diaria de carbohidratos entre 135 y 180 gramos por día debe ser la meta típica de un diabético. Eso significa entre 45 a 60 gramos de carbohidratos por comida, dejando un amplio espacio para raciones más grandes de frutas”.
Yo añadiría que personalmente he descubierto que es mejor que se trate solo de frutas bajas en azúcar.
El meollo del asunto es que aunque el control de los carbohidratos no representa una solución para la diabetes, conocer el IG de una variedad de alimentos ayuda a que comamos inteligentemente y a que alcancemos mejores niveles de glucosa en la sangre.

jueves, 26 de mayo de 2016

DEFICIENCIA DE VITAMINA D

es tan común queThe American Journal of Clinical NutritionIt lo calificó como un problema a escala mundial que es reconocida como una pandemia. También un estudio realizado en el Reino Unido mostró que más de la mitad de los adultos en el Reino Unido no tienen suficiente vitamina D, y en el invierno y la primavera de 1 de cada 6 personas tiene una deficiencia de vitamina D grave.

¿Qué es la vitamina D?

La vitamina D es importante para una buena salud general y desempeña un papel importante en asegurar nuestros músculos, corazón, pulmones y la función del cerebro también. Nuestro cuerpo puede hacer su propia vitamina D de la luz solar. También puede obtener vitamina D de suplementos, y una muy pequeña cantidad proviene de unos alimentos que consumimos, como algunos pescados, aceites de hígado de pescado, yema de huevo, cereales y productos de grano.
Lo que hace a la vitamina D única en comparación con otras vitaminas, es que tu cuerpo puede hacer su propia vitamina D cuando se expone la piel a la luz solar, mientras que tú necesitas para obtener otras vitaminas de los alimentos que consumes.

¿Cuánto tiempo debes pasar en el sol para obtener suficiente vitamina D?

Averiguar cuánto tiempo debes permanecer en el sol con el fin de producir suficientes cantidades de vitamina D, puede ser muy complicado y es diferente para cada persona, por lo tanto, no hay una recomendación para todos. La razón de ello es que, la cantidad de tiempo que  necesitas pasar en el sol para que tu piel produzca suficiente vitamina D, depende de una serie de factores, tales como, qué tan oscura es tu piel o la facilidad con que consigues broncearla por el sol, el espesor de la capa de ozono, la época del año y la hora del día.
Se cree que un corto período diario de exposición al sol sin protección solar (unos 10-15 minutos para las personas de piel más clara) durante los meses de verano, es suficiente para la mayoría de la gente para hacer suficiente vitamina D. La evidencia sugiere que el momento más efectivo del día de  producción de vitamina D, es 11 a.m.-3 p.m.. Cuanto mayor sea el área de la piel que está expuesta a la luz solar, más posibilidades hay de producir suficiente vitamina D antes de empezar a quemar.

Las causas más comunes de la deficiencia de vitamina D

La exposición limitada a la luz solar – Algunos de nosotros vivimos en las latitudes del norte, usamos ropa larga, o tenemos un trabajo que toma lugar principalmente en el interior. También el protector solar inhibe la producción de vitamina D.

La piel oscura

Las personas con piel oscura tienen niveles más altos de melanina, y este pigmento reduce la capacidad de la piel para producir vitamina D cuando se expone a la luz solar.

Función renal y hepática

Estos órganos desempeñan un papel importante en la conversión de la vitamina D a su forma activa, por lo que las enfermedades renales o hepáticas pueden reducir la capacidad de estos órganos para crear la forma biológicamente activa de la vitamina D en el cuerpo.

Dieta vegetariana estricta

Las fuentes alimenticias que contienen vitamina D son en su mayoría de animales a base de, por ejemplo, aceites de pescado y pescado, yema de huevo, queso, leche fortificada y el hígado de res.

Problemas digestivos


Ciertas condiciones médicas, tales como la enfermedad de Crohn, la fibrosis quística y la enfermedad celíaca pueden reducir la capacidad del intestino para absorber vitamina D de los alimentos.

Obesidad

La obesidad puede causar niveles bajos de vitamina D. Las investigaciones sugieren que la vitamina D puede llegar a ser ‘atrapada’ en el interior del tejido graso, así, menos de la misma está disponible en nuestra circulación sanguínea.

Enfermedades relacionadas con la deficiencia de vitamina D

Investigadores todavía están trabajando para entender completamente cómo funciona la vitamina D en nuestro cuerpo y cómo afecta a nuestra salud en general, pero se cree que hay una relación entre la deficiencia de vitamina D en un buen número de dolencias y problemas de salud:

1. Osteoporosis

Una cantidad adecuada de calcio y vitamina D son importantes para mantener la densidad ósea y la fuerza. La deficiencia de vitamina D hace que los huesos se agoten de calcio, que debilita aún más los huesos y aumenta el riesgo de fracturas.

2. Asma

Deficiencia de vitamina D está vinculada a las funciones pulmonares inferiores y controlar el asma es más difícil, especialmente en los niños. La vitamina D puede mejorar el control del asma mediante el bloqueo de las proteínas que causan la inflamación en el pulmón, así como aumento de la producción de otra proteína que tiene efectos antiinflamatorios.

3. Salud del corazón

La deficiencia de vitamina D puede estar relacionado con un mayor riesgo de presión arterial alta (hipertensión), así como un mayor riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular.

4. Inflamación

Se ha encontrado que la deficiencia de vitamina D se asocia con inflamación, una respuesta negativa del sistema inmune. La deficiencia de vitamina D se ha relacionado con un número de enfermedades inflamatorias, incluyendo la artritis reumatoide, lupus, enfermedad inflamatoria del intestino (IBD) y la diabetes tipo 1.

5. Colesterol

La vitamina D regula los niveles de colesterol en la sangre: se ha demostrado que sin la adecuada exposición al sol, precursores de la vitamina D se vuelven colesterol en lugar de vitamina D.

6. Alergias

Estudios demuestran que los niños que tenían niveles más bajos de vitamina D son más propensos a tener múltiples alergias a los alimentos.

7. Influenza

Algunos estudios mostraron una relación entre la falta de vitamina D y las infecciones respiratorias comunes, e indican que las personas con los niveles más bajos de vitamina D informan que tienen significativamente más casos de resfriado y  gripe, que aquellos con los niveles más altos.

8. Depresión

La deficiencia de vitamina D está vinculada a la depresión: los receptores para la vitamina D están presentes en muchas áreas del cerebro y están involucrados en numerosos procesos del cerebro, por lo que es probable que esta vitamina podría estar asociado con la depresión y que los suplementos de vitamina D podría desempeñar un papel importante en el tratamiento de la depresión.

9. Diabetes Tipo 2

Los estudios han demostrado la correlación entre los niveles de vitamina D y el desarrollo de la diabetes tipo 2. Diferentes estudios proporcionan evidencia de que la vitamina D puede contribuir a la tolerancia a la glucosa a través de sus efectos sobre la secreción de insulina y la sensibilidad a la insulina.

10. Salud oral

Varios informes recientes demuestran una asociación significativa entre la salud periodontal y la ingesta de vitamina D. También los pacientes de edad avanzada con niveles bajos de vitamina D tienen una mayor tasa de pérdida de dientes que aquellos con niveles altos de vitamina D.

11. Artritis reumatoide

La deficiencia de vitamina D pueden desempeñar un papel en el desarrollo de la artritis reumatoide. Los estudios han encontrado que las mujeres que tienen más vitamina D parecen menos propensos a desarrollar artritis reumatoide. También entre las personas que ya tienen artritis reumatoide, las personas con niveles bajos de vitamina D tienden a tener síntomas más activos.

12. Cáncer

La deficiencia de vitamina D podría estar relacionada con el cáncer: un cierto estudio indica que más del 75% de las personas con una variedad de tipos de cáncer tienen niveles bajos de vitamina D, y los niveles más bajos se asocian con cánceres más avanzados. Sin embargo se requiere más investigación para determinar si los niveles más altos de vitamina D están relacionados con un menor incidencia de cáncer o de las tasas de mortalidad.

¿Qué hacer si tienes una deficiencia de vitamina D?

Un simple análisis de sangre puede determinar si tienes o no una deficiencia de vitamina D. Toma la cantidad correcta de suplementos de vitamina D.
Si eres deficiente, la suplementación con 2000 a 5000 UI de vitamina D 3 veces al día durante 3 meses (bajo la supervisión de un médico), esta es una buena manera de aumentar tus niveles. Una vez que has alcanzado el rango óptimo, tomar una dosis de mantenimiento de 1.000 hasta 2.000 UI al día es una buena idea. Las personas que viven en climas del norte (que pasan más tiempo dentro de casa) pueden necesitar tomar dosis más altas. Por favor, asegúrate de que tu tratamiento está siendo supervisado por un médico cuando lo inicies y después en el mantenimiento de la suplementación.
Come fuentes dietéticas de vitamina D, que incluyen lo siguiente:
  • Aceites de hígado de pescado (bacalao) – 1 cucharada (15 ml) contiene 1360IU de la vitamina D
  • Salmón salvaje cocido – 3,5 oz contiene 360 UI
  • Caballa cocido – 3,5 oz contiene 345 UI
  • Un huevo entero – contiene 20 UI
  • Hongos porcini – 4 oz contiene 400 UI

ALIMENTOS ALCALINOS PARA RECUPERAR LA SALUD


PROPIEDADES DEL JUGO DE APIO


miércoles, 25 de mayo de 2016

LIBERADOR DE CÉLULAS MADRE


axxa cell. regenerador celular

martes, 24 de mayo de 2016

ALGA CIANOFICEA

Las algas son el origen de la vida. Son plantas sin raíces y sin hojas. Muchas se dividen en millones de partes en un solo día. Las algas son los alimentos que poseen la mayor densidad de sustancias nutritivas, pueden jugar un papel importante en la búsqueda de nuevas fuentes de alimentación y pueden ser la fuente para la alimentación mundial en el futuro.

El alga AFA azul-verde (Aphanizomenon flos-aquae o flor de agua viva transparente) crece a una altura de 1,400 metros sobre el nivel del mar, en el lago de Klamath, en una reserva natural de Oregon, Estados Unidos de América. Es la única zona del mundo reconocida donde crece esta alga, en agua dulce.

Está denominada como “súper sustancia nutritiva”.  Entre sus elementos encontramos: aminoácidos, clorofila, proteínas (22 aminoácidos incluidos los 8 aminoácidos esenciales), minerales como el boro, calcio, cloro, cromo, cobalto, etc. y vitaminas como B1, B2, B5, B6, B12, C, E, ácido fólico, biotina, betacaroteno. También, contiene aproximadamente 2,000 diferentes enzimas, actuando a nivel intestinal como probiótico natural, manteniendo sana la flora intestinal.  Además, tiene la virtud de atrapar o enlazarse a los metales pesados, y posteriormente eliminarlos del cuerpo.

Existen algunas controversias entre si son algas o son bacterias. Sin embargo, se consideran algas porque realizan la fotosíntesis de oxígeno, son de 5 a 10 veces más grandes que las bacterias y, además, poseen estructuras especiales no bacterianas como hormogonios y filamentos.

Según su MORFOLOGÍA, existen varios tipos: Unicelulares: Chroococcus. Cenobios: Gloeocapsa. Coloniales: Merismopedia (colonias en 2 dimensiones) y Microcystis (colonias en 3 dimensiones). Filamentosas: Oscilatoria.

El alga AFA azul-verde (Aphanizomenon flos-aquae) está reconocida y documentada como un nutriente que tiene la capacidad de provocar de forma acelerada la LIBERACIÓN DE CÉLULAS MADRE ADULTAS en los organismos vivos, en este caso, en el ser humano.
Estas propiedades realmente son SORPRENDENTES, puesto que de aquí se deriva una gran cantidad y variedad de BENEFICIOS para el organismo vivo.

GENERALIDADES DE LAS CÉLULAS MADRE

Iniciaremos explicando paso a paso algunas generalidades sobre las CÉLULAS MADRE, tanto embrionarias como adultas.

CÉLULAS MADRE. Son células maestras, con capacidad de crear los componentes principales de la sangre humana, de la médula ósea y del sistema inmunológico del cuerpo, esto debido a que los glóbulos blancos, glóbulos rojos y las plaquetas se derivan de las células madre.

Las CÉLULAS MADRE tienen la capacidad de autorrenovación, es decir, pueden producir más células madre y al mismo tiempo, pueden originar células hijas que se convertirán finalmente por diferenciación en células especializadas, y estas se encuentran en la médula ósea y en la sangre del cordón umbilical.

Una célula madre célula indiferenciada es una célula que tiene capacidad de autorrenovarse mediante divisiones mitóticas o bien de continuar la vía de diferenciación para la que está programada y, por lo tanto, producir uno o más tejidos maduros, funcionales y plenamente diferenciados en función de su grado de multipotencialidad. La mayoría de tejidos de un individuo adulto poseen una población específica propia de células madre que permiten su renovación periódica o su regeneración cuando se produce algún daño tisular.  Algunas células madre adultas son capaces de diferenciarse en más de un tipo celular como las células madre mesenquimales y las células madre hematopoyéticas, mientras que otras se cree que son precursoras directas de las células del tejido en el que se encuentran, como las células madre de la piel o las células madre gonadales (células madre germinales). Es común que en documentos especializados se las denomine stem cells, en inglés, donde stem significa tronco, traduciéndolo lo más a menudo como «células troncales».

Las células madre embrionarias son aquellas que forman parte de la masa celular interna de un embrión de 4-5 días de edad y que tienen la capacidad de formar todos los tipos celulares de un organismo adulto. Una característica fundamental de las células madre embrionarias es que pueden mantenerse (en el cuerpo o en una placa de cultivo) de forma indefinida. Puesto que al dividirse siempre forman una célula idéntica a ellas mismas, siempre se mantiene una población estable de células madre.

Tipos de células madre

Existen cuatro tipos de células madre: Una llamada célula madre totipotente puede crecer y formar un organismo completo, tanto los componentes embrionarios (como por ejemplo, las tres capas embrionarias, el linaje germinal y los tejidos que darán lugar al saco vitelino), como los extraembrionarios (como la placenta). La célula madre pluripotente no puede formar un organismo completo, pero puede formar cualquier otro tipo de célula proveniente de los tres linajes embrionarios (endodermo, ectodermo y mesodermo), así como el germinal y el saco vitelino. Las células madre multipotentes son aquellas que solo pueden generar células de su propia capa o linaje embrionario de origen (por ejemplo: una célula madre mesenquimal de médula ósea, al tener naturaleza mesodérmica, dará origen a células de esa capa como miocitos, adipocitos u osteocitos, entre otras). Las células madre unipotentes pueden formarúnicamente un tipo de célula particular.

Uso de células madre

Básicamente, en biología se trabaja sobre dos tipos de células madre:

Célula madre embrionaria (pluripotentes): En la actualidad se utilizan como modelo para estudiar el desarrollo embrionario y para entender cuáles son los mecanismos y las señales que permiten a una célula pluripotente llegar a formar cualquier célula plenamente diferenciada del organismo.

Célula madre adulta: En un individuo adulto se conocen hasta ahora alrededor de 20 tipos distintos de células madre, que son las encargadas de regenerar tejidos en continuo desgaste (como la piel o la sangre) o dañados (como el hígado). Su capacidad es más limitada para generar células especializadas. Las células madre hematopoyéticas de médula ósea (encargadas de la formación de la sangre) son las más conocidas y empleadas en la clínica desde hace tiempo. En la misma médula, aunque también en sangre del cordón umbilical, en sangre periférica y en la grasa corporal se ha encontrado otro tipo de célula madre, denominada mesenquimal que puede diferenciarse en numerosos tipos de células de los tres derivados embrionarios (musculares, vasculares, nerviosas, hematopoyéticas, óseas, etc). Aunque aún no se ha podido determinar su relevancia fisiológica se están realizando abundantes ensayos clínicos para sustituir tejidos dañados (corazón) por derivados de estas células.

La célula madre por excelencia es el cigoto, formado cuando un óvulo es fecundado por un espermatozoide. El cigoto es totipotente, es decir, puede dar lugar a todas las células del feto y a la parte embrionaria de la placenta.

Conforme el embrión se va desarrollando, sus células van perdiendo esta propiedad (totipotencia) de forma progresiva, llegando a la fase de blástula o blastocisto en la que contiene células pluripotentes (células madre embrionarias) capaces de diferenciarse en cualquier célula del organismo salvo las de la parte embrionaria de la placenta. Conforme avanza el desarrollo embrionario se forman diferentes poblaciones de células madre con una potencialidad de regenerar tejidos cada vez más restringida y que en la edad adulta se encuentran en "nichos" en algunos tejidos del organismo.
Recientes investigaciones lograron, mediante partenogénesis, activar óvulos humanos no fecundados, lo cual podría ser en futuro próximo una fuente sin controversias éticas para la consecución de células madre.

Descubrimientos recientes han demostrado que las CÉLULAS MADRE ADULTAS tienen propiedades similares a las CÉLULAS MADRE EMBRIONARIAS.

Dónde se producen las CÉLULAS MADRE. Todas las células de tu sangre se producen en la médula ósea, dentro de tus huesos.

Las células madre se dividen por MITOSIS, proceso de duplicación celular. Esto significa que una célula madre es capaz de producir otra CÉLULA MADRE IDÉNTICA que la primera, y este proceso de duplicación se repite aceleradamente desde el embrión, posteriormente en la infancia, luego en la adolescencia también es rápido. Sin embargo, este proceso disminuye su velocidad a medida que los años avanzan, de modo que en la vejez es sumamente lento.

Las células madre pueden REGENERAR todos los tipos celulares de la sangre y del sistema inmunológico. Estas células madre pueden regenerar órganos del cuerpo humano como la piel, tejido subcutáneo, músculo cardiaco, esqueleto, cerebro, páncreas, retina, etc.

Algunos padecimientos que se pueden tratar con la activación de las CÉLULAS MADRE presentes en la médula ósea son las siguientes:

  • Tumores cancerosos
  • Alzheimer
  • Diabetes
  • Sistema inmunológico
  • Hígado
  • Páncreas
  • Riñones
  • Corazón
  • Cerebro
  • Esqueleto

En realidad, cualquier órgano, tejido o sistema puede ser REGENERADO por completo, de manera gradual, a medida que la LIBERACIÓN DE CÉLULAS MADRE ADULTAS presentes en la médula ósea se lleva a cabo, pasando a torrente sanguíneo y ubicándose en la zona respectiva de tejido o de órgano en cuestión, por lo que este proceso de duplicación celular es una realidad como fundamento para la mejora considerable en infinidad de enfermedades o padecimientos.

Hace tiempo se pensaba que una célula madre solo podía duplicarse en otra célula del mismo tipo, es decir, del mismo órgano al que pertenecía. Sin embargo, estudios recientes han demostrado que estas células tienen la CAPACIDAD de duplicarse en células especializadas de OTROS ÓRGANOS O TEJIDOS, lo cual nos da una idea mucho más clara de todas las virtudes que podemos esperar de la LIBERACIÓN DE CÉLULAS MADRE ADULTAS de la médula ósea.

MECANISMOS DE ACCIÓN PARA FORTALECER EL SISTEMA DE RENOVACIÓN CELULAR DEL CUERPO

Existe una teoría llamada Teoría de Renovación de Células Madre que explica un mecanismo de LIBERACIÓN Y MIGRACIÓN, mediante el cual, cuando un órgano tiene la necesidad de renovarse a nivel celular, envía una señal para que la médula ósea produzca mayor cantidad de células madre, enviándolas al torrente sanguíneo. Además, el mismo órgano necesitado de renovación, genera unos compuestos que provocan ATRACCIÓN a las células madre circulantes, lo cual provoca que ellas se dirijan al órgano en cuestión, se adhieran a él, se adapten a esas células especializadas y como consecuencia, INICIEN la RENOVACIÓN CELULAR de dicho órgano.

El alga AFA azul-verde (Aphanizomenon flos-aquae) contiene algunas sustancias importantes para consumar este mecanismo:

Ligando de L-Selectina, la cual apoya de manera directa la movilización de las células madre adultas presentes en la médula ósea.

Polisacáridos, los cuales colaboran directamente con la migración de las células madre adultas presentes en la médula ósea, desde el torrente sanguíneo hacia los diferentes tejidos y órganos del cuerpo.

Con este mecanismo DUAL, es decir, MOVILIDAD Y MIGRACIÓN, se genera el proceso denominado LIBERACIÓN DE CÉLULAS MADRE ADULTAS presentes en la médula ósea.

Se calcula que la dosis correspondiente a la posología estimada en AXXA CELL ® en lo que respecta El alga AFA azul-verde (Aphanizomenon flos-aquae), provoca un AUMENTO DE 25-30% en la cantidad de CÉLULAS MADRE ADULTAS en circulación sanguínea, lo cual equivale aproximadamente a 3 millones de células. Esta cantidad corresponde a 0.0003% del total de células presentes en LA MÉDULA ÓSEA.

Una publicación reciente en el “New England Journal of Medicine”, indica que “cuando mayor sea la cantidad de CÉLULAS MADRE en circulación, mayor será la capacidad del cuerpo para RENOVARSE o RECUPERARSE”.

Por todo esto, El alga AFA azul-verde (Aphanizomenon flos-aquae) está considerado en la actualidad como una de las mejores alternativas para la LIBERACIÓN DE CÉLULAS MADRE ADULTAS presentes en la médula ósea, por no decir la mejor.

Además, se encuentran presentes otras sustancias importantes, como las siguientes:

Phenylethylamina (PEA) (Feniletilamina). La PEA es un compuesto natural producido por el cerebro que afecta la dopamina y la norepinefrina en el cerebro. La PEA es conocida por sus efectos en mejorar los estados de ánimo o emocionales y energía mental. Es conocida también como “la molécula del bienestar”, esto debido a que el cerebro la produce en mayores cantidades cuando el ser humano se encuentra tranquilo o feliz. El chocolate también contiene concentraciones de PEA, pero muy bajas al compararla con las que tiene el alga AFA. Cuando hay deficiencia de PEA, se asocia con estados de ánimo bajos y problemas de concentración. Por este motivo, las personas que tengan tratamientos con antidepresivos, deberán consultar a su médico.

Fitomenadiona (vitamina K). La vitamina K se recomiendo consumir diariamente, debido a sus propiedades que intervienen el proceso de la coagulación en la sangre. Sin embargo, cuando una persona tiene problemas cardiovasculares, los médicos normalmente recomiendan anti-coagulantes para prevenir coágulos en la sangre. Por este motivo, las personas que tengan tratamientos anti-coagulantes, deberán consultar a su médico, para administrar las dosis recomendadas.

Phycocianina, que trabaja con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.

Este ingrediente natural es parte de este producto:


AXXA CELL. Liberador de Celulas Madre.