lunes, 18 de enero de 2010

GRANADA REDUCE EL RIESGO DE CANCER DE MAMA


Algunos químicos bloqueadores de enzimas presentes en las granadas disminuirían el riesgo de desarrollar cánceres mamarios positivos al estrógeno, indicaron investigadores estadounidenses.


Un ácido que se encuentra en la granada parece bloquear la aromatasa, que es una enzima que convierte el andrógeno en estrógeno, una hormona que juega un papel central en el desarrollo del cáncer de pecho, escribieron los expertos en la revista Cancer Prevention Research.
"Identificamos algunos químicos en las granadas que realmente tienen propiedades que pueden suprimir la aromatasa", señaló Shiuan Chen, del centro de investigación y tratamiento del cáncer City of Hope, en Duarte, California.

Muchas mujeres que padecen tumores mamarios toman medicamentos llamados inhibidores de la aromatasa para evitar que el estrógeno alimente al cáncer.

Chen y colegas estudiaron si los compuestos, o fitoquímicos, presentes en las granadas pueden suprimir la aromatasa y finalmente bloquear el crecimiento tumoral. El equipo halló que 10 compuestos naturales de esa fruta podrían prevenir el cáncer de pecho relacionado con el estrógeno.

No obstante, Chen manifestó que los compuestos no serían un reemplazo de los fármacos inhibidores de la aromatasa (IA). "No recomendamos a las personas empezar a tomar esto como reemplazo de los IA", señaló.

Los compuestos de la granada "no son tan potentes como los medicamentos reales, por lo que creemos que el interés probablemente esté más en la prevención que en el propósito terapéutico", añadió Chen.

Otros investigadores no relacionados con el estudio dijeron a la revista que los resultados son alentadores y sugirieron que se requieren más estudios con animales y humanos para confirmar los hallazgos.

"No está claro que esos niveles puedan lograrse en animales o humanos porque (los compuestos) no son bien absorbidos en la sangre cuando llegan a través de la dieta", dijo Gary Stoner, de la Ohio State University.

Más de 400.000 mujeres mueren anualmente en todo el mundo debido al cáncer de pecho. Alrededor del 75 por ciento de los tumores mamarios son receptores positivos de estrógeno, lo que significa que son alimentados por esa hormona.

Investigaciones previas mostraron que el jugo de granada es rico en antioxidantes -vitaminas y otras sustancias- que ayudarían a prevenir condiciones como el cáncer, la enfermedad cardíaca y el Alzheimer.

sábado, 16 de enero de 2010

LA SALUD Y EL SUEÑO


Dormir más horas el sábado tras varias semanas de poco descanso puede dar una sensación reparadora, pero no significa que el cuerpo se ha recuperado.


Nuevos datos muestran que la pérdida crónica de sueño no se cura fácilmente.

Varios científicos estudiaron los efectos de la pérdida de sueño a largo y corto plazo y descubrieron que quienes no duermen lo suficiente de forma crónica funcionan normalmente al levantarse, pero experimentan reacciones más lentas a medida que avanza el día, incluso si durmieron más la noche anterior.

La investigación tiene fuertes implicaciones en una sociedad cada vez más ajetreada, no tan sólo para los trabajadores con horarios fijos, sino para casi uno de cada seis estadounidenses que duermen de seis horas o menos cada noche.

"Sabemos que mantenerse despierto 24 horas seguidas dificulta el comportamiento a un nivel comparable al del contenido de alcohol por encima del límite legal de conducción", dijo el doctor Daniel Cohen, del hospital Brigham and Women's de Boston y principal autor del estudio.

Pero cuando las personas privadas de horas de sueño duermen de repente toda una noche "la deterioración aumenta 10 veces más", dijo Cohen.

Los Institutos Nacionales de Salud dicen que los adultos necesitan de siete a nueve horas de sueño para gozar de buena salud. Dormir poco de forma regular aumenta el riesgo de problemas de salud, incluida la pérdida de memoria y un sistema inmune debilitado. De forma inmediata, el dormir poco afecta el tiempo de reacción y la falta de sueño es atribuida a accidentes de tráfico.

"No creas que puedes recuperar tu sueño durante el fin de semana, porque eso no funciona así", dijo Shelby Freedman Harris, directora la unidad de medicina y sueño del centro médico Montefiore de Nueva York.

jueves, 14 de enero de 2010

RELACION DIRECTA CANCER-ESTRES



Investigadores chinos y estadounidenses demostraron científicamente por primera vez que existe una relación directa entre el cáncer y el estrés.


La investigación que lo demuestra se publica en la edición de la revista "Nature", donde los científicos afirman que las células víctimas del estrés pueden emitir señales que inducen a la generación de tumores que afectan a las células sanas vecinas.
El estudio se realizó en moscas de la fruta, pero en el estudio se indica que los mismos genes y las mismas secuencias biológicas implicadas en este proceso están pre
sentes en los seres humanos.

Hasta ahora, se sabía que las inflamaciones crónicas, causa clave en el estrés, están asociadas con el crecimiento de los tumores en enfermos de cáncer y algunos expertos argumentan que las emociones negativas, las hormonas del estrés, las inflamaciones y el cáncer pueden estar interrelacionados, aunque no hay una evidencia clara.

También hay un consenso acerca de que las mutaciones genéticas causantes del cáncer sólo afectan individualmente a las células, pero este estudio indica que este no es siempre el caso, ya que diferentes mutaciones en células distintas pueden colaborar entre ellas en la generación y desarrollo de los tumores.

Los autores del estudio centraron su trabajo en la actividad de dos genes mutantes c
ausantes de cánceres.

Uno de ellos es el RAS, que se relaciona con un 30 por ciento de los casos de esta enfermedad, y el otro es un gen supresor de los tumores, conocido como "garabato", que cuando se presenta de manera defectuosa propicia el desarrollo del cáncer.

Sin embargo, ni un gen RAS mutado ni una versión mutante del "garabato" pueden por sí solas causar un cáncer.

Los investigadores estudiaron a moscas de la fruta que portaban ambas mutaciones genéticas y descubrieron que una célula que tiene sólo el RAS mutante puede derivar en un tumor maligno si se implica una célula cercana con
un "garabato" defectuoso.

La conclusión es que el estrés era el factor determinante que unía a ambas células, generando proteínas marcadoras, denominadas cicotinas, para poder trasladarse de célula a célula.

El profesor Tian Xu, de la University School of Medicine de Connecticut (EE.UU.), máximo responsable de la investigación, manifestó que "son malas noticias", porque "hay una gran variedad de condiciones que pueden desencadenar el estrés físico y emocional, así como las infecciones y las inflamaciones".

En definitiva, el estudio demuestra que es más fácil de lo que se pensaba que el cáncer se arraigue en el organismo humano, tras constatar que es más probable que las mu
taciones se ceben en varias células distintas que en una sola.

La buena noticia es que también identifica una potencial nueva vía para detener el cáncer, si se consigue bloquear el origen de la señal de estrés que reciben las células.

"Un mejor entendimiento del mecanismo subyacente en la generación del cáncer siempre ofrece nuevos instrumentos para combatir la enfermedad", destacó el profesor Wu.

miércoles, 13 de enero de 2010

ALIMENTOS Y MEDICINA


En este interesante documento podemos ver de manera clara y concreta, como por medio de varios alimentos podemos no solo corregir si no prevenir muchos padecimientos que hoy en dia ya son pandemias.


Espero les sea de utilidad, se agradecen los comentarios.

jueves, 7 de enero de 2010

SELENIO Y CANCER


Las personas con los niveles más altos de ese antioxidante mineral presentaron el riesgo más bajo de desarrollar carcinoma de células escamosas del esófago, según señaló el equipo de la doctora Jessie Steevens, de la Universidad de Maastricht, en Holanda.


La cantidad de selenio en el suelo, donde crecen los alimentos, determina el contenido que cada comida tiene de ese mineral. Hay evidencias de una relación entre ese contenido y los cánceres de estómago y de esófago.


El equipo opina que hay que indagar los subtipos de esos cánceres por separado porque tendrían orígenes distintos.


Los autores analizaron la relación entre los niveles de selenio y tres cánceres: carcinoma esofágico de células escamosas (CECE), que surge de las células del revestimiento del esófago superior; el adenocarcinoma esofágico (ACE), que aparece en células glandulares ubicadas en la unión del esófago con el estómago; y adenocarcinoma de cardias gástrico (ACG), en la parte superior del estómago.


"El ACE y el ACG son de gran interés", escribió el equipo en la revista Gastroenterology, porque su incidencia creció en Estados Unidos y Europa en las últimas décadas.


El equipo analizó datos de un estudio sobre 120.852 hombres y mujeres holandeses, de entre 55 y 69 años, durante 16 años. Comparó los niveles de selenio en 64 pacientes que desarrollaron CECE durante el seguimiento: 112 con ACE, 114 con ACG y 2.072 sin cáncer.


Todos habían entregado recortes de las uñas de los pies al inicio del estudio; el nivel de selenio en la uña es una medida precisa de los niveles del mineral en el año anterior.


A mayor nivel de selenio, menor era la posibilidad de los participantes de desarrollar CECE. El ACG también estuvo asociado con los niveles de selenio, pero la relación "no fue significativa"; fue mayor en las mujeres que en los hombres.


No hubo relación entre los niveles de selenio y el ACE, pero cuando el equipo analizó por separado a las mujeres y a las personas que nunca habían fumado, halló una relación entre los niveles más altos de selenio y el riesgo de ACE.


Hubo también una relación entre el consumo de selenio y el riesgo de ACE en personas con bajo consumo de varios antioxidantes.


Los resultados, concluyeron los autores, sugieren que un bajo nivel de selenio eleva el riesgo de CECE y de ACG, y de ACE en las mujeres, en los no fumadores y el las personas con bajo consumo de antioxidantes.

martes, 5 de enero de 2010

ALGUNOS MITOS DE LA DIABETES


Como toda enfermedad conocida desde hace siglos, la diabetes ha ido acumulando mitos y sumando información confusa a través del tiempo, al punto que muchas de estas supuestas “verdades” siguen siendo repetidas hoy por personas de todos los estratos sociales y niveles de educación, fenómeno que por sí mismo justifica la intervención de los comunicadores sociales, especialmente de los periodistas.


Aunque siguen transmitiéndose mediante métodos tradicionales (como por ejemplo contando historias o en libros impresos), los mitos han sid
o potenciados gracias a la tecnología moderna. Internet no sólo ha facilitado su proliferación en todo el mundo a una velocidad previamente inimaginable, sino que también ha dado lugar a una generación de nuevas fábulas acerca de una amplia gama de temas, incluidos los relacionados con la diabetes.


Veamos algunos de las más comunes:


El diabético no puede comer alimentos que contengan azúcar: Falso. Las personas con diabetes pueden comer azúcar y, de hecho, lo hacen. Los alimentos aportan azúcares complejos y azúcares simples. En el cuerpo estos azúcar se transforman en glucosa con diferente velocidad, por eso se deben restringir los azúcares simples que se absorben rápidamente y provocan picos de azúcar en la sangre a diferencia de los otros alimentos que se absorben lentamente.


El diabético no puede beber alcohol: Falso. Puede beberlo con moderación, lo que significa no tomar más de una copa por día en el caso de las mujeres y no más de dos en el caso de los hombres. Una copa equivale a 148 ml de vino, 355 ml de cerveza liviana o 45 ml de bebida blanca destilada con 80% de contenido alcohólico. Es mejor conversar con el médico para asegurarse que las alteraciones metabólicas, el uso de insulina o los medicamentos no sean interferidos por el consumo de alcohol.


Los diabéticos sólo pueden consumir alimentos producidos en especial para ellos: Falso Abundan en el mercado los caramelos sin azúcar, las bebidas gaseosas o el chocolate para diabéticos. Sin embargo, las versiones de alimentos que se comercializan para las personas con diabetes no ofrecen ningún beneficio especial y son más caros que el resto de los alimentos. Es conveniente hablar con la nutricionista o el médico para poder seleccionar aquellos alimentos modificados que pueden tener ventajas, como los productos descremados.


La diabetes es grave sólo si es necesario tratarla con insulina: Falso. La insulina es una hormona que genera el organismo y regula la glucosa en la sangre. Cuando el tratamiento con medicación oral no alcanza para normalizar la glucosa en sangre, el médico utiliza la insulina para lograr dominar las glucemias elevadas. Si los niveles de glucosa en sangre no se controlan adecuadamente, aumenta el riesgo de desarrollar complicaciones diabéticas graves, que afectan la calidad de vida de las personas como la insuficiencia renal o las enfermedades cardiovasculares.


La insulina es adictiva y una vez que una persona comienza a utilizar insulina resulta imposible sacarla: Falso. La insulina no es adictiva. La insulina es una hormona que se produce de manera natural en el cuerpo humano. Se utiliza con el fin de sustituir o
suplementar la propia insulina de una persona cuando su organismo ha dejado de producir la cantidad suficiente para controlar sus niveles de glucosa en sangre.

lunes, 4 de enero de 2010

COMIDA RAPIDA Y DIABETES TIPO II


Comer regularmente porciones grandes de comida rápida elevada en calorías es considerado como un factor detonante del sobrepeso y la obesidad en aumento en Estados Unidos.
Además, "está bien establecido que tener sobrepeso u obesidad incrementa mucho las posibilidades de una persona de desarrollar diabetes (tipo 2)", dijo a Reuters Health la doctora Julie R. Palmer, de la Boston University en Massachusetts.

Ahora, Palmer y sus colegas informaron que las mujeres negras que comían hamburguesas o pollo frito al menos dos veces por semana eran entre un 40 y un 70 por ciento más propensas a desarrollar diabetes tipo 2, durante 10 años, que sus pares que nunca ingerían esos alimentos con gran cantidad de calorías.

Según un reporte publicado en American Journal of Clinical Nutrition, el equipo de Palmer observó el consumo de comida rápida, el estilo de vida y el desarrollo de la diabetes en 44 mil 072 mujeres negras que completaron cuestionarios bienales, desde 1995.

Comparado con las mujeres que dijeron, en 1995 y nuevamente en el 2001, que nunca consumían comida rápida, aquellas que ingerían hamburguesas, pollo o pescado frito o comida china más de una vez por semana tenían en promedio un mayor índice de masa corporal (IMC).

El IMC es una medición estándar usada para evaluar cuán gorda o delgada es una persona. Un IMC normal se ubica entre los 18.5 y los 24.9 puntos.

Según el equipo de Palmer, no sólo el IMC de las consumidoras de comida rápida era de 28 o 29 -lo que indica claramente sobrepeso según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades-, sino que ese grupo también aumentó más de peso durante el estudio.

Entre las 2 mil 873 mujeres que desarrollaron diabetes en 10 años, los expertos notaron una mayor probabilidad del desorden ligado con el azúcar en sangre en las consumidoras de hamburguesas y pollo frito, pero no en las de otras comidas rápidas.

La ingesta excesiva de comida rápida explicaba la mayoría de los casos de diabetes.